MODO FONTEVECCHIA

Lamentable: tras tomar la foto de Adorni y su mujer, el director de Radio JAI anunció el cierre de su emisora

"Al igual que Israel con Trump, la colectividad judía en Argentina tiene que cuidarse de Milei", aseguró Miguel Steuermann.

Dueño de radio JAI. Foto: CEDOC

En una conversación profunda y sin concesiones con Modo Fontevecchia, por Net TV Radio Perfil (AM 1190), Miguel Steuermann —rabino, pensador y director de Radio JAI— expande las tesis de su reciente y lúcido texto: "Cuídame de mis amigos, que de mis enemigos me cuido solo". A partir del trauma del 7 de octubre de 2023, analiza cómo Israel cayó en la trampa de la "protección narcisista" de Donald Trump, alertando sobre el peligro inminente de un nuevo acuerdo con Irán que comprometa la autonomía del Estado judío.

Sin embargo, el análisis no se queda en Medio Oriente. Con una mirada cartesiana y realista, Steuermann traslada esta problemática al escenario local, advirtiendo sobre los riesgos de que la comunidad judía argentina quede ligada al destino del "mesianismo" de Javier Milei. Además, revela los entretelones de la foto fortuita que desató el "caso Adorni" en Nueva York y reflexiona sobre el asfixiante panorama económico que hoy lo obliga a considerar el cierre de su emisora tras el retiro de la pauta oficial. Una radiografía indispensable sobre la fragilidad de las instituciones, el peligro de los personalismos y el rol del periodismo frente al poder.

Miguel Steuermann es periodista, comunicador y conferencista reconocido por ser el cofundador y actual director general de Radio Jai, la principal emisora judía hispanoparlante de Latinoamérica con sede en Buenos Aires. Ha ejercido funciones como prosecretario de la Cámara de Comercio Argentina Israelí y participa activamente en foros académicos y diplomáticos, como el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales. Cuenta con distinciones de honor por su labor comunitaria, habiendo sido nombrado Embajador por la Paz por la Alianza Humanitaria Internacional. 

 

Miguel escribió un texto que me parece que merece ser compartido con nuestra audiencia; es muy bueno. Se titula: "Cuídame de mis amigos, que de mis enemigos me cuido solo". Él dice allí: "El acuerdo con Irán, el culto a Trump y el precio de tercerizar la seguridad de Israel después del 7 de octubre". Tras el 7 de octubre de 2023, Israel entendió algo básico: cuando te golpean siendo niño, necesitas un matón que salga a defenderte; alguien que no pregunte, que no negocie, que pegue primero. Ese matón se llamó Donald Trump y ahí empezó todo. El "mejor amigo" del Estado judío llegó con premios, declaraciones rimbombantes y fotos en el Muro de los Lamentos: embajada en Jerusalén, Altos del Golán, Acuerdos de Abraham. Cada gesto era un aplauso fácil para la tribuna israelí. Pero el aplauso confunde y la necesidad de protección después del trauma nos hizo confundir amigo con garante. El peligro hoy se llama "acuerdo con Irán". Washington negocia de nuevo con Teherán; oscila entre la máxima presión y un muy poco feliz acuerdo. El problema no es Irán; Irán siempre va a buscar la bomba. El problema es que Israel tercerizó su política exterior y su seguridad en la voluntad cambiante de un solo hombre en la Casa Blanca. Tercerizar la seguridad es apostar a la lealtad personal de un líder, y la lealtad personal se compra, se vende, se tuitea. Cuando Trump declara que es el "mejor amigo", en realidad está diciendo: "Yo decido quién vive y quién muere en Medio Oriente". Premios y adjetivos no son estrategias, son narcisismo; y el narcisismo en política exterior mata. Israel tiene ejército, inteligencia, capacidad nuclear y un pueblo que aprendió en Auschwitz y el 7/10 que nadie lo va a defender si él no se defiende primero. Pero tras el trauma elegimos creer en "El Salvador". Elegimos los premios rimbombantes antes que los acuerdos aburridos. Elegimos depender de Trump antes que reconstruir alianzas institucionales en el Congreso de Estados Unidos, en Europa y en la región. "Cuídame de mis amigos" no es ingratitud, es realismo. De los enemigos uno ya sabe qué esperar: misiles, túneles, odio. De los amigos que prometen resolverlo todo viene el peligro real: que un día firme por vos, que un día afloje para ganar un titular, que un día te dejen solo porque cambió el viento político en Washington. Después del 7 de octubre, Israel necesita un matón; se vale, el trauma exige puños. Pero un país no se sostiene con matones, se sostiene con instituciones, con disuasión propia y con aliados que dependan de intereses, no de personalismos. Si el acuerdo con Irán sale mal, Irán va a pagar el precio, no Trump desde Mar-a-Lago. Si el acuerdo sale bien pero nos ata frente a Hezbollah, Israel va a sangrar, no los senadores en Washington. "De los enemigos me cuido solo, siempre pude. Cuídenme de los amigos que me venden protección a cambio de mi autonomía". Esos son los que de verdad dan miedo. Maravilloso, Miguel. Además, bellísimamente escrito. Me gustaría que lo compartiera con nuestra audiencia, como lo hace con la suya en su radio. Esto fue hace dos días. ¿Cómo sigue la película y cómo lo ve usted?

Jorge, gracias por la invitación. Sigue peor. Ya ayer se firmó la claudicación en Versalles con los aplausos de los líderes de la Unión Europea y (Emmanuel) Macron diciendo "bravo". Lo que está firmando Trump es eso, una claudicación. Yo recordaba, viendo eso, lo que algunos recordarán de la historia cuando (Neville) Chamberlain en el 38 va con el famoso papel que dice que firmó con Hitler y ya sabemos lo que Churchill le dijo y lo que fue la realidad: deshonra y guerra. Lo que ayer firmó Trump es exactamente eso. Este hombre que quería mostrarle al mundo que es el omnipotente dueño termina arrodillado frente a los ayatolas, con todo lo que eso significa como mensaje para Occidente, para los Estados Unidos y ni hablar del peligro que esto significa para Israel. Estamos atravesando momentos sumamente delicados. Yo escuchaba la nota anterior: Occidente y las democracias caen nuevamente en estos caudillismos mesiánicos como el de Trump, que nos encantan, nos deslumbran y nos producen atractivo, pero no recordamos la historia. De eso ya tuvimos gente encandilada con Hitler, con Stalin, con el Duce. Hemos tenido esos personajes que nos han llevado a momentos trágicos y Trump es la encarnación de esto. Es un hombre que llega del mundo de las empresas como un negociador extremo, que viene del reality show y permanentemente trabaja en ese formato, pero su coherencia es ninguna. Como empresario está dispuesto, cuando el negocio no es bueno, a cambiar rápidamente y ver cuál es el negocio alternativo. Hoy Israel no es el negocio y es lo que digo ahí: Israel quedó atrapada en este "gran amigo", que son los más peligrosos. Lo digo también incluso pensando en nuestra realidad argentina.

No puedo no leerlo en clave argentina. Puedo sustituir a Israel por Argentina, sustituir guerra por economía, pero finalmente es tercerizar la seguridad por tercerizar la economía. ¿Usted cuando lo escribió pensaba también, o el inconsciente estaba produciendo un texto que tenía resonancia en la Argentina?

Desde ya, uno lo piensa. Si Donald Trump ha estado dispuesto en este momento a no consultar con Israel, a actuar y ningunear a Netanyahu, que ha sido supuestamente su gran amigo y aliado, y lo ha maltratado públicamente porque es parte de su estrategia, nosotros, que somos intrascendentes, tendríamos que estar muy atentos y saber que en política no hay amigos, hay intereses, y los intereses cambian. Si la potencia de Israel en Medio Oriente y los intereses que tiene Estados Unidos pueden ser dejados de lado por otros intereses mayores —que generalmente tienen que ver con mucho dinero—, ni hablar nosotros, que estamos aquí al final del mundo y somos anecdóticos. Sería bueno prestar atención y cuidarnos de ese tipo de liderazgos que están dando vueltas en el mundo. Nosotros también vivimos con un liderazgo de estas características y nos enamoramos de los caudillos de turno. Sería bueno que alguno preste atención y entienda que el mundo es mucho más complejo que los vínculos supuestamente personales y las fotos que se quieren sacar.

Ahora, uno puede —no sé si la palabra es comprenderlo— en el caso de Milei, alguien nuevo en la política, sin experiencia en conducción de ninguna índole, ni en lo privado ni en lo público, y también en el caso de la economía argentina con sus fragilidades. Ahora, que Netanyahu haya caído en eso... me gustaría una reflexión particular sobre a qué lo atribuye: si es que cayó, si no le quedaba alternativa o si va a hacer algo distinto a partir de ahora.

Primero quiero decirte que creo que Netanyahu hoy es parte del problema de Israel; no solo hoy, hace rato. Cuando un líder, con toda su brillantez, se perpetúa en el poder tanto tiempo, eso trae sus consecuencias. Ha sido parte de la tragedia de las últimas cinco elecciones de Israel y de la que viene también. El único tema es "Netanyahu sí o Netanyahu no". Él ha quedado atrapado con un nivel de irresponsabilidad enorme, no solo con Estados Unidos —siendo rehén de Trump en este juego que planteo—, sino dentro de Israel mismo. Hoy el peligro para Israel no es solamente Irán, Hezbollah, los hutíes o Hamás, sino que internamente Israel está en una crisis como no recuerdo, con una ruptura interna. Todo esto es responsabilidad de un Netanyahu que, por sostener una coalición, ha incorporado a los peores del barrio: el pensamiento extremo mesiánico de algunos delirantes que le sostienen la coalición. Hay que entender cómo funciona el sistema parlamentario, porque para nosotros no es tan claro. Las coaliciones se sostienen con 61 de los 120 escaños, por lo menos, y Netanyahu se alió con lo peor; por sostenerse en el gobierno está atrapado. Hoy Netanyahu es un problema. Cuánto entendió él de esta dinámica con Trump es difícil de saber. Seguramente se podría haber hecho mucho mejor. La prudencia en política exterior es fundamental. Cuando alguien aparece como el gran salvador o tu íntimo amigo, hay que tener cuidado, sobre todo en temas de seguridad, de política de Israel. Israel tiene, y Trump se hace sentir en el mundo como, el nuevo "Gobernador de Judea"; él viene a decir qué tiene que hacer Israel, como ahora con el Líbano y qué pasará con Hezbollah. Son temas que para él resultan distantes, pero para el que vive en la frontera, en el norte o en cualquier lugar de Israel tras el 7 de octubre, son heridas muy difíciles. No sé cómo Netanyahu saldrá de esta.

¿Cómo imagina usted que va a salir de esto y cómo continúa, desde la perspectiva de la población de Israel?

Uno quiere ser optimista, pero soy un optimista informado y estoy muy preocupado. Es verdad que Israel no tiene alternativa; el único secreto de Israel en estos 78 años es que, al no tener alternativa, sobrevivió a todas las guerras y enemigos. Pero es una sociedad muy cansada. La guerra ha tenido un costo enorme. Hay mucha locura interna que el 7 de octubre volvió a poner sobre la mesa. Además, la política es muy compleja en el barrio más difícil del mundo. Israel es una pequeñísima democracia en un país de 22,000 kilómetros cuadrados, más chiquito que Tucumán. Tiene enemigos que son mucho más sagaces de lo que parecen. Lo que pasó el 7 de octubre —que buscaba frenar los acuerdos con Arabia Saudita— estuvo muy bien planificado por Irán. Todo lo ocurrido después —la acusación que transforma a la víctima en victimario y el nivel de antisemitismo en el mundo— es parte de una estrategia diseñada por Irán y sus proxies. Nadie habla de los 40,000 iraníes masacrados en las calles por su propio régimen; a nadie le importa. En cambio, las muertes en Gaza, que son una tragedia —la guerra es una tragedia—, se tildan de genocidio. Lo que hizo Irán es parte de su cultura; es el mundo del absurdo. Todo esto está muy bien planificado e incluso asentado, como siempre en la historia, en el antisemitismo con legitimidad legal.

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Antes eran las bulas papales, la Inquisición o las Leyes de Núremberg; hoy es la Corte Penal Internacional. Siempre se asienta en términos de alguna justicia relativa que da legitimidad para decir: "Es verdad, son unos genocidas porque lo dice Naciones Unidas". Esto estuvo muy bien trabajado. Qatar, durante 25 años, irrumpió en Estados Unidos, conquistó las universidades, puso muchísimo dinero y hoy vas a Estados Unidos, la gran democracia del mundo que era y ves niveles de antisemitismo que recuerdan lo peor de Alemania. Son situaciones muy difíciles. Israel pasa por un momento crítico interno en el peor de los barrios, siendo una democracia imperfecta frente a monarquías y teocracias. Son dos idiomas culturales que se confrontan y no tiene demasiadas variables buenas, excepto que no le queda otra que sobrevivir.

Tradúzcame ahora esta problemática al discurso de Milei: "Soy el mayor sionista del mundo". ¿Qué significa esto frente a la situación preocupante que usted ve, no solo para Estados Unidos sino para la posición argentina y de Milei en particular?

Estoy muy preocupado porque, para el argentino medio que poco entiende, hoy Milei es sinónimo de "judío". Este es un tema que está ahí latente. Esperemos que las "Fuerzas del Cielo" sigan acompañando, porque si no lo hacen y esto termina al estilo argentino, la canalización de la frustración y del odio va a ser hacia el "judío Milei", es decir, hacia toda la comunidad judía de Argentina. Uno ya lo percibe dando vueltas, aunque hoy esté controlado. Argentina es hoy el mejor lugar del mundo para ser judío, pero no quiero pensar si las cosas no van bien. El convencimiento de Milei es genuino y comparto su visión de los valores que representa Israel como bastión de Occidente y en el combate contra el fundamentalismo que hace estragos en Europa. La invasión de un islam radical debería ser preocupación de todos, pero siempre jugamos a conciliar lo inconciliable. En en términos nuestros yo tengo mucha preocupación y creo que nadie podrá controlar que Milei se sienta el mejor amigo, casi como decía Trump; pero "cuídame de mis amigos, que de mis enemigos me cuido solo". Es muy difícil cuidarnos de Milei.

¿O sea que la comunidad judía argentina debería cuidarse de Milei, por carácter transitivo a todo lo que acaba de decir?

La comunidad judía argentina debería estar, y sé que lo está, preocupada. Algunos oportunistas de turno tienen un pensamiento mesiánico: "Dios va a ayudar y resolver todo". Yo quiero dejar tranquilo a Dios un ratito y preocuparme de lo que puedo hacer. Hoy es el mejor amigo y todos aplauden, pero hay que tener prudencia y saber que hay ciclos, hay que estar muy atentos a lo que pueda pasar. Esta cercanía tan pornográfica de Milei es muy linda hoy, pero puede ser muy peligrosa para mañana.

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Miguel, usted es como un punto en el que se juntan todos los puntos, diría Borges. No solo dirige la radio judía más importante de Latinoamérica...

Es la única. Hubo programas, pero nunca un medio electrónico completo así.

Y al mismo tiempo, si no entiendo mal, es rabino.

Me formé en su momento. Soy comisionado para la libertad religiosa de la OEA y cofundador de la confraternidad judeo-musulmana y otros cuantos sombreros, te cuento.

Supongo que la dimensión metafísica de este texto tiene que ver con eso. Pero además, como si Dios se lo propusiera, usted protagoniza situaciones inimaginables. En un viaje a Estados Unidos le toca sacar la foto que inicia todo el proceso del "caso Adorni", porque usted es quien saca la fotografía de Manuel Adorni con su mujer en un evento en Nueva York. ¿Cómo fue ese hecho fortuito?

Yo lo definí como "las picardías del Rebe", toda la historia es muy larga no vale la pena y todos me decían que soy muy mal fotógrafo, cosa que es cierto.

Viaja con su celular, estaba allí...

Exactamente, viajé especialmente porque el lunes a la noche le daban una distinción al presidente Milei, me invitó el director de un medio muy importante de Nueva York. Fue un viaje decidido en 24 horas. Llegué, saqué las fotos y vi al presidente con el rabino Jacobson, luego a la canciller y luego a Adorni con una señora rubia muy linda. Pensé que sería una funcionaria de la embajada. Emiliano Russo, de Clarín, que conocía más el tema, se dio cuenta de los vínculos con el uso del avión y demás. De ahí en más, vino toda la torpeza de gente muy amateur, muy torpe...

Usted subió la foto al sitio de su radio con la ingenuidad de decir "acá está". 

Exactamente. Estaba en el Ohel del Rebe, el lugar que sabía que sería lo primero que visitaría Milei, porque es lo primero que hace cuando va a Nueva York. Nunca pensé hasta dónde llegaría. Yo no conocía el decreto restrictivo sobre viajes que el mismo Adorni había firmado un mes antes. Todo lo que vino después es de un nivel de absurdo completo. Me parece que el "caso Adorni" muestra dos o tres cosas que deberíamos plantearnos. Primero es que estamos llenos de "adornis", la verdad el que se sienta sorprendido, se puede sentir sorprendido pensado en cómo un muchacho como Adorni puede ser jefe de Gabinete. El presidente Milei ha sido leal con su amigo, pero Adorni no ha sido leal con el presidente; porque el presidente lo ha protegido y Adorni no ha tomado conciencia hace mucho de que no le hace ningún bien al gobierno. Es una pérdida de oportunidades de este Gobierno que se pega tiros en los pies permanentemente y tiene la bendición que la oposición hoy no existe por muchos motivos. Lo digo porque el primer caso era una oportunidad enorme cuando (Diego) Spagnuolo dice lo del famoso 3% y la ANDIS y dice yo con su sueldo de 2,600,000 pesos no pagaba la escuela de sus hijos, dijo la verdad. Esto tiene que ver con la reforma del Estado que no quieren hacer. Una cosa es reformar el Estado para echar gente y otra es "honestizar" el Estado. Yo no quiero que el jefe de Gabinete tenga como honorarios 3 millones de pesos y que no le alcance para lo necesario; debería ganar como un CEO de una multinacional para poder exigirle como tal. Y esto es también porque todo un sistema de la corrupción estructural del Estado hace que esto justifique la corrupción como con 3 millones de pesos Spagnuolo no puede pagar lo mínimo en el sentido común entonces hay que inventar negocios internos en la corrupción interna o los sobresueldos. Esa reforma del Estado que le hubiera dado a Milei si le hubiese dicho a Sturzenegger "Spagnuolo nada que ver, pero ha detectado un tema" y ese tema es que necesitamos ordenar esto en términos de "honestizar" Estado. Pero lo que permiten no hacerlo es que tengamos "adornis" en todos lados.

¿Usted cree realmente que le tocó hacer esa foto por una "picardía del Rebe"? ¿Usted cree que le tocó hacer esa foto a una picardía al Rebe?

Vengo de un mundo racional, pero hay cosas que no entiendo. Ojalá sea un mensaje. Me encantaría que el presidente, que tiene una fe tan intensa en el Rebe tan intensa, lo escuchara y dijera: "A ver qué me quiso decir el Rebe".

La columna de este sábado en el diario Perfil, de Pablo Felman, era justamente esa "el mensaje del Rebe a Milei". En su caso ¿usted siente que era el mensajero del Rebe?

Hay dos hemisferios, hay uno de tipo racional que me complica este tipo de creencias yo no creo en ese contacto de las almas, pero hay algo que uno no sabe no sé como definirlo pero sí fácticamente es lo que pasó y a mi me encantaría que fácticamente el presidente no se si puede escuchar, tengo mis preocupaciones sobre si el presidente puede escuchar esto y muchas otras cosas que están pasando. 

Siguiendo con esa idea que Dios juega a los dados, usted decía que no sabe por cuánto tiempo más continuará la radio. Parece una parábola, porque después de aquello, YPF retiró la pauta.

Somos la única empresa que no tiene publicidad de YPF. Teníamos una mínima pauta, no era significativa. No lo puedo vincular de manera directa, pero esa pauta desapareció. Nosotros como medio no tenemos la espalda y hacer periodismo independiente cada vez es más complicado y estamos pensando en cerrar la radio.

Ahora, si usted la parte cartesiana la parte racional lo lleva desconfiar de que no fue el Rebe lo utilizó a usted par enviar ese mensaje al presidente, me parece que desde un punto de vista epistémico que es la vinculación desde que usted hizo la foto de Adorni y la pequeñísima publicidad que recibía de YPF dejó de recibirla hay una mente cartesiana es más hilable, podríamos decir.

Vivimos una realidad muy poco feliz en general en los medios, paradojas del absurdo tanto Milei como Trump llegan a ser presidentes utilizando los medios y hoy el presidente habla pestes de aquellos que lo hicieron ser presidente, que el 95% de los periodistas son ensobrados y todo lo que hemos escuchado que es realmente muy preocupante.

¿Por qué tiene que cerrar la radio hoy y cuando la Argentina tenía 150% de inflación no?

Porque no hemos quedado sin recursos, tenemos un costo operativo que no podemos sostener y esto hace que...

¿Usted lo asocia con la economía, la desaparición de los anunciantes?

Sí, en realidad nunca nos sobró nada. Hicimos milagros absolutos lo que pasa que cuando pasan los años uno llega a un punto que dice que no tiene sentido seguir así y además tenemos un costo operativo que no podemos sostener. 

Puedo unir las cosas: la foto, la picardía del Rebe, el mensaje del Rebe a Milei e indirectamente también a usted "mire Miguel, con esta economía, este Gobierno, la radio judía no puede seguir".

Creo que algo de todo eso puede haber. ¿Viste que se enojan con el correo, no con la carta? La verdad, la foto fue totalmente fortuita, pero tenemos larga experiencia en eso. Usted sabe que, mucho más que ir al contenido o ver lo que hacen y lo que no hacen, el problema real es que el tema de Adorni es impresentable. Todavía no encontré ningún pendrive; lo estoy buscando estos días. Dije: "Por ahí en casa encontramos un pendrive y salvamos la radio por dos años más", pero no apareció. Y estas inversiones en cripto tampoco fueron muy buenas. Mire hasta dónde lo de Adorni es impresentable, Jorge: la excusa que armó se demoró tres meses. Habla justo de aquello que, para el presidente, es una causa pendiente: las cripto.

Otra picardía del Rebe.

Claro. Lo que pasa es que estos muchachos parece que leen poco. Uno dice: "Estos son los que nos están gobernando". Y otra vez lo digo como alguien que desea que al gobierno de Milei le vaya fantástico: es verdad que la macroeconomía —y te la van a vender muy bien— está tratando de ordenarse. Esta es una condición necesaria, pero no es una condición suficiente. Lo que pasa hoy en términos de la economía real es muy preocupante, y dejar todo en manos de las "Fuerzas del Cielo" es, para mucha gente hoy, un dolor terrible. Las transformaciones son muy complejas en toda la economía. Lo que el gobierno está siguiendo, quizás el modelo chileno de su momento, se hizo en Chile con una sociedad completamente distinta y en dictadura; no es la realidad argentina. Estamos en un momento muy delicado.

Miguel, primero, nuestra solidaridad. Admiro su temple y la manera con que toma tanto el momento preocupante de su radio como el de Israel. Le agradezco muchísimo, Miguel.

Para mí es un privilegio. Jorge, para usted, que es un luchador de hace muchos años y un maestro del periodismo, le pido que siga en esto que es tan necesario para la República. El periodismo es absolutamente imprescindible; somos aquellos que tratamos de poner luz frente a quienes quieren, justamente, poner sombras.

 

MEG / EM