DEL OUTSIDER A LAS EXIGENCIAS DE LA PARITARIA POLÍTICA

Lucas Romero: "Macri le está ganando la pulseada a Milei, pero aún falta que LLA apoye al PRO en CABA"

El analista político desmenuza las implicancias estructurales del recambio en la Jefatura de Gabinete. Las carencias en la gestión de la crisis, el avance estratégico del PRO con la llegada de Diego Santilli y el desgaste físico y político de un presidente forzado a capitular ante las reglas del establishment de cara al horizonte electoral de 2027.

Milei Macri Foto: CEDOC

Además de su habitual agudeza, Lucas Romero posee una facilidad de expresión envidiable para crear metáforas que vuelven simple lo complejo. En esta profunda charla en Modo Fontevecchia, por Net TVRadio Perfil (AM 1190), el analista desglosa el verdadero significado del "acontecimiento Adorni" tras sus 100 días de gestión y analiza la mochila política que este desenlace le hereda al Gobierno.

Lejos de ser un simple recambio de nombres, Romero interpreta la eyección del exvocero —y la llegada de un exponente del establishment político como Diego Santilli— como una capitulación por cansancio del Milei antisistema. A través de un recorrido por las tensiones internas provocadas por los movimientos de Karina Milei, las restricciones que imponen las élites y la pulseada silenciosa que Mauricio Macri parece estar ganándole al Ejecutivo, la entrevista ofrece una radiografía cruda sobre cómo el pragmatismo y la necesidad de tejer alianzas territoriales están obligando al líder de La Libertad Avanza a rediseñar su estrategia de supervivencia para 2027.

Lucas Romero es un politólogo, consultor y licenciado en Ciencia Política por la Universidad del Salvador. Es el director asociado de Sinopsis Consultores, consultora especializada en el análisis de opinión pública, estrategia electoral y consultoría política. 

Además, Lucas siempre tiene una agudeza y una facilidad de expresión para crearnos metáforas que hagan comprender simplemente lo complejo. Así que, Lucas, ¿qué significa Adorni? ¿Qué significó? ¿Qué herencia le deja? ¿Qué mochila le deja al gobierno? Danos tu impresión de todo lo que sucedió estos 100 días y qué dejas hacia adelante.

Buen día Jorge, gracias por la invitación al programa. Sí, yo creo que uno siempre está tentado a asignarle más propiedades de las que los propios hechos tienen en la realidad. Pero el acontecimiento Adorni es muy rico para observar pliegos de este proceso tan particular que es Milei presidente; incluso viéndolo desde el punto de vista más estructural. Uno podría interpretar en el desenlace una suerte de derrota del Milei antisistema. De un Milei que pensó que era posible tener un jefe de gabinete con las cualidades, las particularidades, las singularidades y las carencias de Manuel Adorni. Finalmente, la resolución en el sentido de quién es el que lo reemplaza le agrega mucha más nitidez a esta perspectiva, porque termina siendo reemplazado un personaje tan outsider como Milei —el propio Adorni— por alguien que es un fiel representante del establishment político como Diego Santilli. Pero además de eso, yo creo que nos deja aspectos que tienen que ver con que un gobierno no solo tiene que resolver los problemas de la gente, tiene que resolver también los problemas que le surgen a todo gobierno. Y yo creo que la singularidad, la rareza, lo llamativo de todo esto es lo mal que gestionó Milei el problema Adorni, porque nunca lo terminó de comprender en su real naturaleza; nunca terminó de leer correctamente lo que le estaba ocurriendo y demoró muchísimo una decisión que estaba bastante expresada en la propia dinámica de la coyuntura.

Renunció Aimé "Meme" Vázquez, la mano derecha de Adorni en la jefatura de Gabinete

Es decir, la salida de Adorni era irremediable para la gran mayoría del público, para los observadores, para los analistas, para la gente; el único que no entendía que la solución al problema era la renuncia del funcionario era el propio Milei, con lo cual también nos deja interrogantes respecto de cómo es el proceso de toma de decisión de este presidente: cuán conectado está con la realidad, cuán conectado está con lo que le sucede para poder tener sensibilidad y rapidez para comprender qué decisiones tiene que tomar. Así que hay muchas aristas, pero en todo caso me quedo con esto: ¿No puede ser también interpretado como una derrota del Milei antisistema que va perdiendo frente a los diferentes subsistemas del sistema político? Viene perdiendo, por ejemplo, frente al subsistema judicial al que le ha entregado su autogestión con la designación de jueces y fiscales, de un modo en el que el presidente no pareciera estar interviniendo muy decididamente. Acá le entrega un cargo muy relevante en su gabinete a un representante del establishment político, casi como que todavía resiste en lo económico, pero va perdiendo frente a las elites en sus diferentes ámbitos, que le van imponiendo decisiones a este outsider que todavía está tratando de entender de qué se trata gobernar, de qué se trata liderar un país.

Lucas, ¿se podría agregar como otra demostración que nos deja el caso de Adorni, un Milei cansado? Que esa lucha antisistema en realidad lo va venciendo, pero está cansado cuando uno le ve incluso su propia dicción en algunas ocasiones, lo corpulento de su físico. Uno mira una foto de Milei hace dos años y medio y hoy parece otra persona. ¿Hay un efecto de desgaste incluso en la voluntad?

Es probable, puede ser. De hecho, pareciera ser que la decisión que toma Milei en este caso es una decisión casi por cansancio, no por convicción; no por creer que entendió la naturaleza del problema, sino porque decidió capitular frente a lo que parecía ser una imposición de la realidad, porque son los propios legisladores —aliados, afines, propios y aliados— los que le terminan de transmitir el mensaje de "o tomás la decisión vos o tomamos la decisión nosotros en el Congreso". Con lo cual también nos deja esto de que es una decisión que parece ser impuesta a un presidente que se resistía a tomarla. Nos quedará saber cuánto de esa resistencia no persiste en la escena. ¿Y qué quiero decir con esto? Porque la verdad es que hay otro aspecto bastante insólito de toda esta saga de Adorni: que Adorni vino a reemplazar a un funcionario que funcionaba, que era Guillermo Francos, quien le había ofrecido al gobierno una muy buena gestión política de la acción de gobierno, algo que era un déficit para este liderazgo presidencial. Pero sin embargo, a pesar de haber tenido mucha prestancia para cumplir ese rol, Guillermo Francos fue desplazado, yo creo que con la intención de darle a Karina Milei un mayor control político sobre el gabinete, cosa que también fracasa con la renuncia de Adorni. La intervención política de Karina Milei en el gabinete a través de este funcionario es también una lectura de este episodio: el fracaso de ese plan diseñado después del triunfo electoral. Pero digo, termina reemplazando a Francos y termina ahora nuevamente designando a un funcionario que pareciera tener las cualidades de Francos, como si hubiera, por resignación, una vuelta a esa situación en la que habrá que ver cuánto margen le dejan a este Diego Santilli del poco margen que le dejaban a Guillermo Francos, aun siendo jefe de gabinete, para operar sobre la escena; sobre todo con restricciones presupuestarias por el lado del Ministerio de Economía y con restricciones políticas por el lado de Karina Milei. Habrá que ver si Diego Santilli puede tener margen de acción frente a esos dos condicionamientos.

Fíjate, Lucas, el mismo recorrido. Es decir, tanto Francos como Santilli primero fueron ministros del Interior y después jefes de gabinete, donde también me parece que en esa invariable hay algo en cuanto a la mirada de cuál es el rol del jefe de gabinete que pareciera estar orientado a lo que antes era el rol del ministro del Interior: una perspectiva respecto de cuál es la función de ese cargo. Ahora, en este caso, era el ministro del Interior —al igual que en el caso de Francos— que asciende a jefe de gabinete, pero una persona del PRO. Y ahí hay toda una discusión respecto de si hay un entrismo trotskista. Nosotros jugábamos ayer con esa idea simpática de si el PRO está en La Libertad Avanza o es La Libertad Avanza que, como un Pac-Man, se come al PRO. Dejábamos abierta la conclusión al devenir de la historia. ¿Quién se come a quién? ¿Qué significa este jefe de gabinete con un origen claro? No origen, todavía pertenece al PRO. El hecho de que hayan sido los aliados los que se lo exigían, que era el PRO, fundamentalmente. ¿Qué significa esto en la relación entre La Libertad Avanza y el PRO?

Coincido en no tener claridad en la interpretación de lo que está ocurriendo en el sentido de que no sabemos si es el PRO el que se está fusionando a La Libertad Avanza o es La Libertad Avanza la que se está fusionando al PRO en los términos que el propio Milei lo planteaba. Y la sensación con este nombramiento de Santilli es más lo segundo que lo primero, como si finalmente también Milei se resignase a tener que descansar en la estructura partidaria del PRO para finalmente tener un gobierno vertebrado; es decir, un gobierno que tenga un anclaje partidario organizacional y un anclaje territorial. De vuelta aparece esta designación de Santilli como la frustración de muchos de los planes de ese outsider que pensaba llegar al gobierno y construir un partido desde allí. Es cierto, no está claro que este plan haya terminado. Probablemente Karina Milei quiera todavía tener incidencia en las decisiones político-partidarias de cara, sobre todo, al proceso electoral 2027, pero creo que ahí aparece también encubierto —o develado, si se quiere— algún elemento respecto de cuál va a ser el sistema de alianzas que está pensando este gobierno para encarar el desafío electoral del 27. Porque está claro por lo que ha ocurrido, sobre todo en este 2026, que parece ser un presidente al que no le va a alcanzar la pretensión de querer buscar su reelección solo construyendo sobre lo propio, como si los condicionamientos que ha tenido Milei en términos de competitividad electoral por su caída en las encuestas lo obligasen cada vez más a tener un sistema de alianzas un poco más amplio para encarar el desafío 2027. Y ahí está esta vieja discusión de qué lugar darle al PRO en ese esquema. Macri pretende otra cosa de su vinculación con Milei: que esa integración del PRO con La Libertad Avanza sea en el marco de un acuerdo de cúpula partidaria en donde Macri pueda encontrar también él un rol y, sobre todo, proteger los recursos que el PRO tiene, especialmente en términos de dominio territorial, como las gobernaciones del PRO; pero Milei se resiste a ello. Veremos si Santilli es un facilitador de eso; o sea, si Santilli puede finalmente darle al PRO un marco más amigable de entendimiento con La Libertad Avanza para pensar el 2027 y cuánto más abierto puede estar Milei con Santilli para pensar un sistema de alianzas más amplio de cara al 2027.

Hernán Lacunza, exministro de Economía de Macri, salió a responderle a Milei: "¿Y la inflación? ¿Y la pobreza?"

Yo creo que es eso lo que fueron a buscar los gobernadores ayer en la asunción del funcionario, que es un poco lo que le reclaman, no públicamente sino por debajo de la mesa, diciendo: "Nosotros estamos dispuestos a apoyarte para tus pretensiones reeleccionistas, siempre y cuando vos nos dejes a nosotros reelegir en nuestros distritos". Este es el aspecto de la paritaria política que vamos a ver de acá hasta el 2027 y que es un interrogante decisivo, porque yo digo que hay dos factores que van a explicar mucho mejor lo que pueda pasar en 2027: la economía del 2027 (qué economía nos vamos a encontrar) y la oferta política (qué oferta política vamos a tener en ese proceso electoral presidencial para entender cómo va a reaccionar la demanda). Y cuando digo qué oferta política, es con qué alianzas va a ir Milei a buscar la reelección, porque da toda la sensación de que si pretende ir con la estrategia política electoral de crecimiento autónomo de 2025, puede volver a chocarse contra mucha resistencia que le haga muy difícil el camino. Ahora, si abre el abanico y busca un sistema de alianzas más amplio, creo que puede encontrar un sustento más sólido para tener mejores chances de reelección en el 2027.

Ahora, aun con el final abierto que obviamente queda siempre planteado, tu explicación me parece que la voy a sintetizar de una manera más cruda: Macri ganó, o sea, avanzó; el PRO avanzó un escalón. Existe la posibilidad de que La Libertad Avanza tenga que aceptar una relación institucional con el PRO y no simplemente captarle figuras. ¿Es correcto esto que estoy diciendo?

Sí, yo creo que por las necesidades que ha tenido que ir cubriendo el propio Milei para enfrentar los desafíos que la coyuntura le ha venido planteando, ha tenido que acudir cada vez más al PRO: a su dirigencia para cubrir cargos en el Poder Ejecutivo y al apoyo del PRO para sacar leyes del Congreso. Es como si, por la fuerza, Milei estuviera entendiendo que necesita un acuerdo distinto con el PRO que el que imaginaba, el de la fusión, el de "van a venir a afiliarse a La Libertad Avanza". De hecho, es curioso que este jefe de gabinete es un jefe de gabinete que no está afiliado a La Libertad Avanza. Entonces, uno podría pensar que Macri le está ganando esa pulseada a Milei en esos términos, pero claro, todavía falta un acuerdo más marco, más general, que creo que conlleva una resolución de la cuestión capital. Podríamos apelar a esta figura que tanto tiene que ver con cómo se fue constituyendo el Estado Nacional Argentino, pero falta resolver en esa relación con el PRO la cuestión Capital, que es qué actitud va a decidir Milei respecto de la continuidad de Jorge Macri, que creo que es lo que el PRO quiere defender, lógicamente, y que Mauricio Macri también quiere defender. Da la sensación de que en este marco también Jorge Macri ha ganado alguna ventaja para pensar en que Milei finalmente se incline por considerar que la continuidad de Jorge Macri, en un marco de alianzas con La Libertad Avanza pensando en el 2027, pareciera ser una mejor solución que ir a disputarle ese distrito al PRO.

Lucas, como siempre, muy interesante. Muchas gracias por tu predisposición para con nosotros.

Un placer, Jorge. Un abrazo. Hasta la próxima.

 

MEG/ff