RUMBO CAMBIARIO Y SEGUNDO SEMESTRE

Por qué la producción aumenta y el consumo, no

El director de C&T Asesores Económicos, Camilo Tiscornia, analizó el reciente movimiento del dólar y la paradoja de la caída del consumo frente al aumento de la producción. Además, evaluó el impacto de la inflación en los salarios y señaló que la previsibilidad regulatoria sigue siendo la principal materia pendiente para atraer capitales en el país.

Camilo Tiscornia Foto: Prensa

En la entrevista realizada en Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190) el economista y director de C&T Asesores Económicos, Camilo Tiscornia, compartió su mirada sobre el rumbo del programa económico actual y los desafíos que enfrenta la Argentina de cara al segundo semestre. Con una trayectoria de dos décadas en el asesoramiento empresarial, el especialista analizó las fluctuaciones recientes del mercado cambiario y relativizó la preocupación por la suba del dólar, argumentando que el país cuenta hoy con nuevas fuentes de divisas que amortiguan la estacionalidad de la cosecha.

Asimismo, abordó de manera didáctica las distintas teorías que explican la actual brecha entre los niveles de producción y el consumo interno, remarcando que el verdadero motor para una recuperación sostenible no radica en el estímulo artificial de la demanda, sino en reformas estructurales que logren disipar la incertidumbre regulatoria e incentiven la inversión de largo plazo.

Camilo Tiscornia es licenciado en Economía por la Universidad Católica Argentina y posee una maestría en Economía por la Universidad Torcuato Di Tella. Está especializado en análisis macroeconómico y tiene una trayectoria de 20 años en asesoramiento a empresas. Actualmente es director de C&T Asesores Económicos.

Camilo, muy buenos días. Jorge Fontevecchia lo saluda. Alguien podría decir que un aumento del dólar de 30 pesos esta semana, llegando a su valor más alto en más de cinco meses, hasta podría ser positivo frente a tantos comentarios respecto del retraso del precio del dólar. Pero me gustaría su propia opinión, Camilo. ¿Qué piensa? ¿Qué significa? Si significa algo.

Desde que arrancó junio el dólar tuvo alguna tendencia al alza. Ya desde fines de mayo el Banco Central no renovó algunas posiciones de futuros y esto tuvo un impacto en el tipo de cambio en el arranque del mes. Después hubo una moderación y ahora esta última semana ha subido un poco más el dólar. Por el momento yo no lo veo como algo preocupante. Sí hay un desafío siempre en la Argentina: cuando nos acercamos al segundo semestre el dólar ha tendido a subir porque se reducía habitualmente la oferta de dólares, que está siempre muy concentrada en el segundo trimestre por la cosecha. Pero lo cierto es que la Argentina está mostrando una dinámica un poco distinta en este momento en el flujo de dólares. Están habiendo otras fuentes más allá de la cosecha. Hay exportación de energía más fuerte cada vez, que antes no había; hay acceso a cierto financiamiento en dólares, con lo cual también hay una oferta de dólares. Es decir, yo creo que hay algún cambio en el comportamiento habitual, pero nos acercamos a este segundo semestre y vemos esta semana con un poco más de movimiento en el dólar. Por el momento no me parece preocupante, pero obviamente siempre es para revisarlo.

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Usted ha dicho que era optimista respecto del segundo semestre en general del programa económico. Me gustaría su prospectiva sobre lo que está por venir.

Sí, yo creo que un poco por este motivo que mencionaba recién de que se han generado nuevas fuentes de dólares. Me parece que eso es un factor que ayuda a cierta estabilidad o, en todo caso, moderación en el comportamiento del tipo de cambio. Si llegara a haber algún tipo de alza, porque recordemos que estamos en un esquema de cambio flotante y el gobierno no tiene un compromiso explícito con ningún ritmo para el tipo de cambio, entonces está dentro de lo posible que el dólar suba como que baje. Pero digo, en particular, si tendiera un poco al alza, creo que no sería malo dentro de ciertos rangos. Y en este contexto en donde creo que hay más fuentes de dólares y el gobierno mantiene, por supuesto, el orden fiscal y monetario, me parece que la perspectiva debería ser positiva.

Y respecto al consumo, Camilo, con todas las discusiones estas... Conversábamos con Juan Carlos de Pablo la semana pasada respecto de que si la producción aumenta y el consumo baja, nadie fabricaría aquello que no se consume y se estaría acumulando stock. ¿Cuál es su propia visión de lo que sucede tan controversial con el consumo?

A mí me parece que hay varias cuestiones allí. Por de pronto, creo que la carga financiera que se generó el año pasado en la previa de las elecciones con tasas de interés muy altas —que luego bajaron, pero volvieron a subir en parte a principio de este año— yo diría que han condicionado mucho la evolución del crédito en general y del consumo. Las tasas han logrado bajar, yo diría, con un poco más de fuerza a partir del mes de marzo. Entonces, son pocos meses en los que las tasas han logrado bajar y el crédito ha logrado arrancar. Lo que pasa es que, claro, todo ese pico de tasas generó una carga de deuda muy importante. Por eso este famoso tema del aumento de la morosidad; ese es un factor que va condicionando un poco el consumo y que creo que poco a poco debería ir alineándose. Por eso creo que es un factor positivo pensando para el segundo semestre. También está el tema de que la inflación, yo diría, entre octubre, noviembre y marzo cada vez fue más alta y eso obviamente no estaba incorporado, creo yo, en negociaciones salariales y perjudicó el poder adquisitivo. Los salarios en términos reales han caído. Y esto creo que se va revirtiendo a partir de abril y mayo, que es cuando la inflación bajó. En junio también vemos la inflación muy controlada. Entonces, también creo que es un factor que va a ayudar al consumo. Creo que hay una demora que poco a poco debería ir revirtiéndose. No creo que haya un crecimiento extraordinario del consumo, pero creo que puede mejorar la situación en los próximos meses.

Camilo, ¿usted podría explicar didácticamente para legos en economía esa contradicción de por qué la producción aumenta y el consumo baja?

Lo que pasa es que el consumo no es el único destino de la producción; está la exportación también, por ejemplo. O por caso la inversión. Obviamente que en economía hay toda una armonía entre todo. En economía se piensa en términos de oferta y demanda. La producción vendría a ser la oferta; el consumo y otras fuentes son la demanda. Por supuesto que tiene que haber una armonía entre esas cosas y no es sencillo identificar quién tira de quién. Hay toda una rama dentro de la teoría económica que tiene una famosa frase que dice "toda oferta crea su propia demanda", en donde lo que viene primero es la producción y es la producción la que genera después los medios para que se pueda demandar lo que se produjo. Y hay otros tipos de enfoques que privilegian más el lado de la demanda y creen que la producción va a venir arrastrada por el lado de la demanda, que lo que se tiene que generar en todo momento es un buen volumen de gasto en la economía porque eso va a arrastrar la producción. Son los enfoques más llamados de tipo keynesianos. El problema de estos enfoques, que suenan muy razonables, es que muchas veces en la discusión del día a día se pone el foco en eso: es decir que tiene que haber más consumo para que la economía crezca. La prueba en el límite, en el absurdo de llevar eso al extremo, es lo que ha pasado en la Argentina. En la Argentina se ha fomentado, sobre todo con los gobiernos anteriores —se fomenta en el peronismo en particular—, todo para que el consumo crezca y eso no necesariamente ha llevado a que la economía creciera genuinamente, porque tiene que haber una armonía entre la situación de la demanda y la producción. Poner excesivo peso en la demanda lo que conduce es a la inflación.

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A ver, entonces, Camilo, cuando se plantean estas sociedades como la norteamericana, que el 80% de su producto bruto —quizás se exagera un poco— está traccionado por el consumo, o al revés, como era la China hasta hace unos años, que casi la mitad, el 40% o más del producto bruto, era ahorro. ¿Cómo funciona la relación producción, consumo y ahorro? Uno podría decir que la inversión es un consumo pospuesto, que el ahorro es un consumo pospuesto.

Lo que ocurre es que debe haber una armonía entre todos estos componentes, porque el consumo no es el único componente de la demanda. Entonces, en sociedades en donde el consumo puede ser muy elevado, tiene que ver con que también el nivel de producción es muy elevado, lo cual tiene que ver con productividad, tiene que ver con acumulación de capital, que a su vez tiene que ver con la inversión. Entonces es un proceso que se va desarrollando a lo largo del tiempo. Generalmente el proceso de crecimiento viene de la mano de que, con el tiempo y con inversión, va mejorando la productividad de la economía. Eso amplía las posibilidades de producción y eso amplía las posibilidades de consumo. Exagerar en querer fomentar todo el tiempo el consumo es poner el carro delante del caballo en algún punto. Esto no quiere decir que no haya sincronías o movimientos de corto plazo en donde se pueda jugar un poco con esto, y es lo que hacen los bancos centrales, que van acomodando justamente con la política monetaria el estado de la demanda, el consumo, la inversión y la exportación a las posibilidades de producción de la economía. Pero el crecimiento de largo plazo y la posibilidad de mejora en términos materiales para una economía están basados en la inversión. Ahí está la clave del asunto.

Uno podría decir que si aumenta la producción, más tarde va a aumentar el consumo, porque si aumenta la producción, ya sea por lo que fuera o incluso hasta por la exportación, es que va a haber más recursos.

Exactamente. Tarde o temprano debería aumentar alguna fuente de demanda. Por supuesto que si no, no se va a producir. Por eso digo, pero el consumo no es la única fuente de demanda. Hay economías en las que su mercado doméstico es muy grande y el grueso de su producción va volcado al mercado interno, cuyo caso podría ser el de los Estados Unidos. Hay otras economías, como las asiáticas, en donde la exportación tiene un papel enorme, donde no se absorbe tanta producción en el mercado local sino que se exporta. Son distintos esquemas, distintos modelos que se han aplicado y que uno ve en las distintas experiencias de diferentes países, que tienen que ver con cuestiones culturales, geográficas, de ventajas comparativas. Son muchas las cuestiones.

Y Camilo, la inversión entonces, finalmente, es lo que va a determinar la producción y la productividad. ¿Cómo ve la inversión?

La inversión... Por supuesto que lo primero que hay que entender de la inversión es que es una actividad o una decisión absolutamente prospectiva, con lo cual está gobernada por la incertidumbre. El enemigo de la inversión es la incertidumbre y la Argentina es un país muy incierto. El pasado muestra que en la Argentina el abanico de cosas que pueden pasar es muy amplio, con lo cual eso juega completamente en contra de la inversión y de algo muy relacionado, por supuesto, que es el ahorro y todo el sistema de crédito. Entonces, la imprevisibilidad hace que no haya crédito de largo plazo, condiciona la inversión y por lo tanto condiciona el crecimiento. Que la Argentina tenga un mal nivel económico, un mal PBI, malas condiciones materiales en comparación con lo que podría tener, es resultado clarísimo de eso. Entonces, que haya inversión requiere, por de pronto, acotar el rango de cosas imprevisibles que puede haber dentro, sobre todo, de lo que es controlable; mucho tiene que ver con el manejo de la política económica y del entorno de reglas de juego. Después, por supuesto que hay incertidumbre propia de cada negocio, de cada empresa, que eso es inmanejable y es lo que asume el emprendedor. Pero si queremos que haya un buen nivel de inversión y un buen nivel de crecimiento, tenemos que empezar por acotar la incertidumbre regulatoria y de reglas de juego, que es una materia pendiente en la Argentina. Creo que este gobierno está dando pasos importantes en eso. Veremos el año que viene, sobre todo, si esto puede continuar.

Pero a ver si interpreto, Camilo. Lo que usted está tratando de explicar es por qué la inversión es baja.

Por supuesto.

Que es un problema serio.

Baja en Argentina. Sin duda.

MEG/ EM