ESCÁNDALO SINDICAL

El caso Facundo Moyano y el declive del sindicalismo argentino

El escándalo protagonizado por Facundo Moyano vuelve a poner bajo la lupa al clan sindical y exponeel declive del poder de la CGT, los negocios construidos alrededor de los gremios y la decadencia de una dirigencia que durante décadas tuvo un peso central en la política argentina.

Facundo Moyano Foto: Redes Sociales

Facundo Moyano protagonizó un escándalo público cuyos detalles ustedes ya conocen: terminó corriendo por la calle a una señorita semidesnuda y aparentemente drogada por la avenida del Libertador, a las 5 de la madrugada. Esto derivó en un escándalo público muy importante como consecuencia, en primer lugar, del hecho en sí. El episodio fue protagonizado por Facundo Moyano, hijo de Hugo Moyano, y por la modelo e influencer Candela Arisaga.

Entonces hay un primer escándalo, producto del hecho. Y el segundo tiene que ver con esta idea que tenemos todos respecto de la vida de los hombres vinculados a la política. Hemos visto ya varios casos de estos que arrojan una luz sobre lo inexplicable: el valor del departamento, un montón de cosas que son difíciles de explicar, el comportamiento personal de un dirigente sindical. Son episodios que corren un velo y nos permiten ver, de vez en cuando, una imagen decadente, declinante y espantosa de la vida pública.

No solamente en Argentina. Los escándalos son patrimonio de todo el mundo. Este es un escándalo más vistoso, más difundido. Fuera de los detalles, les cuento algunos: Facundo Moyano no fue detenido, luego fue liberado. Tuvo 12 horas detenido y terminó con una acusación de violencia. Ha sido acusado de algunos delitos, pero fue liberado.

Y hay un segundo episodio que, por supuesto, complica mucho el cuadro: el abogado de la señorita Candela Arisaga, Diego Tórtora, denunció el allanamiento del departamento de Libertador de Facundo Moyano. Esto ocurrió porque apareció una persona antes del allanamiento policial y judicial que se llevó una bolsa con cosas del departamento. Este hombre dijo: “Yo no tengo idea qué es”. El abogado Tórtora sostuvo que se trataba de un hombre del sindicato.

Nuevos videos muestran a Candela Arizaga corriendo semidesnuda al salir del departamento de Facundo Moyano

Digo, si el fiscal ordena a las 10 de la mañana el allanamiento y la policía va a las 17hs, y alguien entra al departamento, se lleva un bolso y sale, ese allanamiento no sirve. Se rompió la cadena de custodia. Una persona ingresa, que es un tipo del sindicato, y sale con un bolso.

Mucha gente especula —yo no tengo idea— que se habrá llevado por ahí droga, dinero o elementos que puedan comprobar que ha existido violencia en este caso. Fuera de estas cuestiones de carácter procesal o policial y del velo que se vuelve a correr sobre un sector de la vida política argentina, aparecen cosas que son inconsistentes hasta con una cuestión de ingresos: departamentos multimillonarios, fiestas, drogas, golpes, Alberto Fernández.

Me parece que acá está bueno tirar un poquito más de la cuerda de este asunto porque nos muestra dos declives. Uno es el declive del clan Moyano. Ahora vamos a ver qué es el clan Moyano y en qué anda. Y el segundo declive que nos muestra este asunto es el declive del sindicalismo tradicional argentino en términos generales, cuyo peso en la vida política ha disminuido.

Vamos a ir primero al sindicalismo en general y ahora vamos a ir al clan en particular. El sindicalismo jugó un papel trascendental en la vida política de Argentina durante décadas, desde el peronismo en adelante y hasta no hace mucho tiempo. Hubo un acuerdo importantísimo, por ejemplo, entre Kirchner y Moyano. Pero, como consecuencia del crecimiento del trabajo informal, no sindicalizado, el trabajo en negro, de la terquedad de la CGT, que durante años se negó a contribuir con reformas en ese plano, y del surgimiento en su momento de los movimientos sociales, que comenzaron a representar justamente a los trabajadores informales y a los desempleados, sobre todo durante la época de los Kirchner, aparecieron como sindicatos de pobres.

Y, sobre todo, por la penetración de la izquierda radicalizada dentro de las fábricas, disputando poder a los sindicalistas clásicos que no son de izquierda. Moyano es un tipo que no tiene nada que ver con la izquierda. Ni Moyano, ni Cavalieri, ni los de los bancos. Son tipos del poder. Son empresarios.

Entonces hubo una serie de episodios que explican que la CGT convoca un paro y no va nadie. De hecho, ha convocado a huelgas durante el gobierno de Milei y, si hoy convocara una huelga general, creo que nadie acataría tal cosa. Hay, en términos generales, como contexto del caso de Facundo Moyano, una pérdida de peso de la CGT y de los sindicatos clásicos de la Argentina: camioneros, comercio, bancarios. Los que tienen más peso con las huelgas son los de los aeropuertos, pero, en términos generales, hay un declive.

De quién sería el departamento en el que vive Facundo Moyano

Esto tiene que ver con el crecimiento del trabajo informal, los movimientos sociales que empezaron a representar a aquellos que no representaban los sindicalistas y la inclusión de los sectores más de izquierda dentro de ciertas fábricas.

Y, en este contexto, está el clan Moyano, que es literalmente un clan, un clan familiar. Fíjense los integrantes del clan: Hugo Moyano, que desde hace décadas es líder de un sindicato tan poderoso como Camioneros; fue presidente de Independiente, fracasó en ese intento y también tuvo un papel importante en el fútbol.

Después está Jerónimo Moyano, el hijo menor; Pablo Moyano, el dirigente de mayor peso dentro del sindicato; Karina Moyano, secretaria de la Mujer y Género del gremio de Camioneros; Paola Moyano, que fue la esposa de Chiqui Tapia durante mucho tiempo, con quien se casó y tuvo hijos; y Facundo Moyano, quien conduce el Sindicato Único de Trabajadores de Peajes.

El peaje es una actividad que está tecnológicamente cambiando. Ya difícilmente uno encuentra una persona en Estados Unidos, donde yo viví bastante tiempo, en Florida, donde está lleno de peajes, en una cabina: todo es electrónico. Aquí en Europa también. En Francia hay peajes, uno no los ve: son unas cosas que están en la autopista. Esto está ocurriendo también en Argentina, donde las cabinas de peaje han sido sustituidas por sistemas electrónicos.

Tenemos entonces a Hugo Moyano, Jerónimo, Pablo, Karina, Facundo y Paola, quien protagoniza esta historia y siempre tuvo esta inclinación de, incluso desde el punto de vista político, parecer una persona bastante más equilibrada que sus hermanos y que su padre. Yo tuve muchas controversias con él públicamente.

Facundo Moyano ha tenido esta mezcla extraña de tener posturas públicas más o menos civilizadas y, al mismo tiempo, volverse un personaje de la farándula. Se le atribuyó, quién sabe, sin éxito y no sé con qué fundamento, una relación con Susana Giménez. Fue pareja de Nicole Neumann, se casó con una modelo, Eva Bargiela, se separó y se volvió un poco un personaje, una especie de personaje pintón, joven, medio farandulesco, que al mismo tiempo ofrecía unos puntos de vista bastante más atenuados que la radicalización de su hermano o de su padre.

Ahora, acá lo que importa son los vínculos con Tapia. Por supuesto, Tapia es una derivación del clan Moyano. Entonces, hay un clan que está en declive. Ahora hay una denuncia muy importante en contra del sindicato de Moyano por lavado de dinero y, además, en la obra social, por 10 millones de dólares, por un fraude. Pero acá lo que importa y probablemente explica la vida económica de Moyano y de muchos dirigentes sindicales argentinos es el entramado empresarial a partir del sindicato.

Quién es Candela Arizaga, la modelo rosarina que apareció semidesnuda en el episodio que involucró a Facundo Moyano

 

Ustedes vieron que siempre se dice: “Bueno, los tipos manejan las obras sociales y, como consecuencia de lo cual, tienen mucho poder y manejan muchos recursos”. Pero yo creo que los recursos principales salen de empresas que los sindicalistas han creado alrededor de los sindicatos. Todos tienen alguna empresa que, por ejemplo, limpia el sindicato y es de la esposa del sindicalista. Bueno, acá lo que tenemos son cuatro o seis empresas muy importantes que fueron construidas por el clan Moyano, muchas a instancias de los Kirchner en su momento.

Por ejemplo, una empresa constructora que se llama Alcón, que justamente lo que hace es remodelar edificios del sindicato. Está Iaray Sociedad, que es una empresa de servicios informáticos que provee de uniformes al sindicato de los camioneros. Está Iaray Sociedad, que es una prestación médica que está vinculada al sindicato de los camioneros y a su obra social.

Está Caminos Protegidos, que es una ART cuyo vicepresidente es justamente Pablo Moyano y que además sponsorea o ha sido sponsor de Independiente y que le ofrece servicios justamente al sindicato. Está una empresa de seguridad y vigilancia llamada Las Marías. Y está Covelia, la compañía que recolecta residuos, que fue investigada inclusive en Suiza por lavado de dinero.

Bueno, entonces, aquí hay diversos planos para mirar el caso de Facundo Moyano que nos ofrece, si lo miramos en perspectiva, un telón que se corre y nos arroja un poco de luz sobre diversos aspectos de la cuestión Moyano y de los sindicatos argentinos. Está el caso de Facundo Moyano en particular, callejero, digamos, que explica una vida que nos conecta mucho con sus afiliados, que están muy enojados con él, me imagino, o no, quién sabe. Este es un primer plano.

El segundo es el declive de los sindicatos, su fuerza y poder político. Y estas cuestiones que tienen que ver con los negocios que cada sindicato, en particular, ha creado: empresas e industrias que se dedican justamente a abastecer un negocio cautivo, en un contexto de declinación general.

Al menos yo no soy un experto en temas sindicales, pero tengo la impresión general de que hay un declive de los sindicatos y estas son escenas que muestran ese declive, inclusive muestran cierto nivel de decadencia. Imaginen a Lorenzo Miguel corriendo por la calle a una señorita. Era una cosa impensable. Esos eran capos, más o menos mafiosos, pero el comportamiento de los capos no era este. No les pasaban estas cosas.

 

LMM