ANÁLISIS

El crecimiento en 2026, según el FMI

Argentina crece aun con cierres de empresas y cesantías de trabajadoras y trabajadores. La explicación podemos encontrarla en la reorganización económica del país.

Krystalina, caputo y el Presidente. La mirada tolerante del FMI fue de la mano de la necesidad política de Trump. Ahora Milei y Caputo tendrán que juntar billetes verdes para acumular reservas. Foto: cedoc

Argentina crecerá al 4% en 2026, afirma el FMI en su reporte de actualización de las perspectivas de la economía mundial.

Es un valor por encima del promedio mundial, que sería del 3,3% y que para la región latinoamericana y caribeña pronostica en 2,2%, con Brasil creciendo al 1,6% y a México con el 1,5%. 

Por encima del promedio mundial se destacan China con el 4,5% y la India con el 6,4%.

La industria opera en su nivel más bajo desde marzo y las empresas advierten que "queman" márgenes para sobrevivir

Argentina aparece entre los pocos países que presenta un crecimiento elevado respecto del promedio mundial.

Lo curioso es que las informaciones oficiales de Argentina señalan 21.046 empresas cerradas entre noviembre de 2023 y mismo mes de 2025, recordando que la gestión Milei comenzó en diciembre 2023. 

En los mismos dos años de gestión se han perdido 272.607 puestos de trabajo regularizados, tanto del sector privado como del estatal.

Buena parte de los cuentapropistas que no aumentan el índice de desocupación participan de la economía de plataformas

La gestión Milei se caracteriza por el ajuste fiscal, por eso los despidos en el sector público; pero también por la reestructuración del modelo productivo y de desarrollo, lo que explica las cesantías en el sector privado.

Muchos de esos despedidos aparecen en las estadísticas como “cuentapropistas” y por eso no aumenta en demasía el índice de desocupación. 

Buena parte de esos trabajadores/as por cuenta propia son parte de la economía de plataforma, sin seguridad social, con disminución de sus ingresos regulares y contribuyendo a desfinanciar la seguridad social, especialmente el régimen jubilatorio.

Una de las tendencias de la economía capitalista contemporánea es la precarización laboral. El país es parte de esa característica creciente en el empleo mundial.

 

Reorganización productiva regresiva

Argentina crece aun con cierres de empresas y cesantías de trabajadoras y trabajadores. La explicación podemos encontrarla en la reorganización económica del país.

El país viene transformando su estructura industrial, que además de abastecer al mercado interno intentaba competir en el mercado mundial, incluso, siendo parte de cadenas globales de producción, caso de alimentos o automotrices.

La novedad es el abandono de ese proyecto industrial para su transformación en la producción y circulación de bienes comunes. Se trata de la producción primaria para la exportación, sea agroganadera, energía o minería, a lo que se suma la llamada economía del conocimiento y la actividad financiera. 

Los logros políticos de Milei y la deuda social

Todas actividades subordinadas a la dominación del capital transnacional concentrado. Estos sectores explican el crecimiento económico del país.

El dato relevante es la caída del sector manufacturero y la inversión en obra pública y privada asociada a esa dinámica de producción. Estos sectores concentran los perjudicados del modelo impulsado por la gestión Milei.

La valoración del FMI y del oficialismo remite al mito del crecimiento económico, sin diferencias entre beneficiarios y perjudicados. 

El nuevo rumbo de producción y circulación no es generador de empleos suficientes para atender la demanda laboral de millones de personas desafectadas del modelo anterior.

Encuesta nacional: el 62% de los argentinos avala el rumbo económico

Adicionemos que el avance del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur favorece el cambio del modelo productivo y de desarrollo en curso, potenciando una inserción subordinada de Argentina en la provisión de bienes comunes, agudizando la demanda financiera que acrecienta la deuda pública.

El nuevo modelo productivo y de desarrollo potencia la fuga de capitales, limitando las posibilidades de reproducción de una dinámica económica que satisfaga ingresos de la mayoría empobrecida de la población.

No es una contradicción el crecimiento pronosticado con los cierres de empresas y las cesantías, son consecuencias lógicas de la política económica en curso.

 

Alternativa como asignatura pendiente

Más allá de los pronósticos, el interrogante remite a los consensos electorales de un programa reaccionario. 

La respuesta es política y está asociada a las insatisfacciones del modelo anterior, que más allá de especificidades políticas en distintos turnos de gobierno, la promesa de resolver la comida, la educación o la salud no se materializaron luego de cuatro décadas entre 1983 y 2023.

El programa de la dictadura genocida, a medio siglo de instalado, parece hacerse realidad en el presente. Las expectativas sociales de 1973/75 han mutado en el descrédito de las tradicionales propuestas políticas de la historia argentina.

A qué se refiere el término “deuda consolidada” y cómo impacta en la economía argentina

La mediana es de 32 años en Argentina, es decir que la mitad de la población tiene más de esa edad o menos de esos años. La parte de los menores constituyen una nueva generación en la búsqueda de horizontes civilizatorios, que además lo hacen en un momento del desarrollo global de ofensiva del capital y de la ultraderecha, muy diferente a lo que acontecía hacia 1973/75.

Es una asignatura pendiente de la política local y global construir el horizonte de transformación social más allá del rumbo por las ganancias y la acumulación capitalista que nos devuelve la realidad en esta tercera década del Siglo XXI.