MALVINAS

Los pobres también son argentinos

Obligaciones. ¿Qué es lo que convierte una causa en nacional?. Foto: NA

"Las Malvinas son argentinas”. Esa es la idea fuerza que organiza el reciente discurso del presidente Milei. De ella se desprenden obligaciones: defender la soberanía, impedir la explotación ilegítima de los recursos, sancionar empresas, crear un Consejo Nacional, dictar normas e invertir allí donde la defensa del territorio lo requiera.

No pretendo discutir aquí la legitimidad del reclamo argentino. Quiero colocar junto a ella otra, dentro de la misma pertenencia nacional: los pobres son argentinos.

La comparación es más exigente de lo que parece, y no por analogía sino por asimetría. En las Malvinas, el Estado argentino no ejerce soberanía: reclama lo que no controla. En cambio, sobre el territorio donde millones de argentinos viven en la pobreza, la ejerce plenamente. Allí dicta leyes, firma decretos, recauda impuestos, administra presupuestos y fija prioridades. No puede alegar que carece de jurisdicción. La pobreza, entonces, no interroga la extensión de nuestra soberanía sino su sentido: qué hacemos con la que ya tenemos.

Alguien podría objetar que no hay contradicción: reclamar Malvinas también es un acto en nombre de la comunidad, de sus recursos y de su futuro. Es cierto, pero eso mismo es lo que hay que explicar. Si la causa se sostiene en nombre de la comunidad, ¿por qué la prioridad de esa comunidad —cuando ya está bajo jurisdicción argentina y sufre carencias— no organiza con la misma urgencia el discurso público?

La pregunta tiene una raíz más honda: ¿qué es, en primer lugar, una nación? ¿Un territorio o una comunidad? ¿Pertenecemos a la Nación porque habitamos su territorio, o el territorio es nacional porque pertenece a una comunidad política? Si la Nación es, ante todo, una comunidad, las personas no son uno más entre los bienes que hay que proteger: son quienes la constituyen. Sin comunidad, el territorio sería solo espacio geográfico. Es la comunidad la que lo convierte en territorio nacional y hace nacer el deber de defenderlo.

¿Qué haría el Estado si considerara la pobreza de un argentino una lesión a la Nación tan real como la pérdida de una parte de su territorio?

De allí se sigue un orden de obligaciones –de fundamento, no de agenda. “Primera” no significa abandonar cualquier otra causa hasta eliminar la pobreza; significa que la obligación hacia el territorio nace de la comunidad, y no al revés. Por eso cualquier argentino sumido en la pobreza plantea, ya, una cuestión nacional. El número determina la escala del problema, no la obligación misma.

¿Qué haría el Estado si considerara la pobreza de un argentino una lesión a la Nación tan real como la pérdida de una parte de su territorio? ¿Qué Consejo Nacional crearía, si fuera necesario alguno? ¿Qué leyes sancionaría, si hicieran falta? ¿Qué inversiones priorizaría y en qué gastos incurriría? La gravedad de una causa no se mide por la cantidad de organismos, normas o partidas que produce: una estructura puede ocultar la incapacidad de coordinar las existentes; una ley, el incumplimiento de derechos ya reconocidos; un gasto, la ausencia de resultados. La obligación no es multiplicar instrumentos estatales, sino producir resultados. Alimentación, salud, educación, vivienda, infraestructura básica y trabajo no son capítulos de la política social. Son condiciones para pertenecer efectivamente a la comunidad a la que ya se pertenece jurídicamente.

No se trata de oponer Malvinas a los pobres, sino de preguntar qué convierte una causa en nacional y qué orden guardan nuestras obligaciones. Una causa es nacional porque afecta algo que pertenece a la Nación. Pero lo es, antes que nada, cuando afecta a quienes la constituyen.

Podemos considerar irrenunciable cada porción del territorio nacional. Pero entonces hay que explicar por qué no consideramos igualmente irrenunciable a cada miembro de nuestra comunidad. No alcanza con ejercer soberanía sobre un territorio si no se la convierte en protección efectiva de quienes viven en él. Un argentino en situación de pobreza es un argentino sin soberanía. 

Las Malvinas son argentinas. Los pobres también.

*Politólogo.