Trabajo

Menos calidad y cantidad de empleo

La situación actual no refleja la gravedad del desempleo abierto de mediados de los 90’ debido a un mercado laboral mucho más flexible de facto, donde el segmento informal actúa como “colchón” que evita el derrumbe al ingreso cero,

Elisabet Piacentini: “Los comerciantes y las PyMEs están preocupados en este momento” Foto: Cedoc Perfil

La tasa de empleo —la cantidad de ocupados respecto a la población total— bajó de 45,4% a 45% entre el último trimestre de 2023 e igual período de 2025. En ese lapso casi no variaron los puestos de trabajo, pero la composición sí: la creación de 392 mil posiciones no asalariadas —150 mil monotributistas, el resto informales— no alcanzó a compensar la pérdida de 422 mil asalariados, de los cuales 257 mil eran formales (190 mil privados y 70 mil públicos).

Este cambio de composición se traduce en un deterioro del perfil educativo del mercado laboral: solo crecen los trabajadores con nivel educativo bajo (+4% en dicho período), en detrimento de los de nivel medio y alto, que cayeron 2% en ambos casos.

La desocupación es de 7,5%, pero más de 5 millones de argentinos buscan empleo o más horas

La lupa sobre la composición etaria y de género muestra que el principal impacto lo sufrieron los trabajadores jóvenes. Entre las mujeres menores de 29 años, las ocupadas cayeron 6% respecto al cierre de 2023. Entre los hombres de la misma franja, la caída es aún más pronunciada: 13%. Para los mayores de 30, en cambio, el empleo femenino se mantuvo prácticamente estable y el masculino registró un leve incremento del 2%.

Movimiento del empleo

Con una tasa de actividad constante en el período (48,6%), la tasa de desocupación trepó de 5,7% a 7,5%, sumando unos 400 mil nuevos desocupados —pasó de 1,3 a 1,7 millones de personas—. En el margen, la tendencia es más preocupante: desestacionalizando, la tasa de desempleo saltó de 6,7% en el tercer trimestre a 8,2% en el cuarto, alcanzando su nivel más alto desde 2021.

Bajo una perspectiva histórica, la situación no refleja la gravedad del desempleo abierto de mediados de los 90’ (18,4%). Pero se explica por un mercado laboral mucho más flexible de facto —antes de la reforma laboral de febrero pasado—, donde el segmento informal actúa como “colchón” que evita el derrumbe al ingreso cero, aunque bajo condiciones laborales y remunerativas más precarias.

Los empleos que se crean tienen ingresos sensiblemente menores a los que se destruyen. El salario promedio de los trabajadores asalariados ronda los $1,6 millones mensuales; el de los monotributistas es similar, aunque con una dispersión mucho mayor (muchos ganan bastante menos y otros bastante más). Pero el grueso del empleo nuevo se concentra en los no asalariados informales, cuyo ingreso promedio cae a $620.000 mensuales.

Economía heterogénea

La heterogeneidad sectorial explica parte de la dinámica. La economía crece, pero de manera más dinámica en sectores capital-intensivos —energía, minería, agro— y se estanca o cae en actividades intensivas en trabajo. De hecho, 2025 fue el primer año desde 2004 en que la actividad económica y el desempleo aumentaron simultáneamente.

En el extremo positivo: Hoteles y restaurantes (+189.000 puestos), Transporte (+145.000) y Servicio doméstico (+98.000). Los dos primeros probablemente respondan al crecimiento del empleo de plataformas, modalidad que ofrece mayor flexibilidad pero no implica relación laboral formal. En el extremo opuesto: Industria manufacturera (-360.000), Enseñanza (-226.000) y Servicios financieros, inmobiliarios y empresariales (-130.000). 

La reforma laboral recientemente aprobada apunta en la dirección correcta, ya que ataca los principales problemas del mercado laboral —altos costos de contratación, rigidez regulatoria y litigiosidad—. Sin embargo, sus efectos no serán inmediatos. Tampoco están garantizados en cualquier escenario: la condición necesaria para la creación sostenida de puestos de trabajo sigue siendo el crecimiento económico y la estabilidad nominal.

*Economista de Empiria Consultores

LM