La desocupación en la Ciudad de Buenos Aires durante el cuarto trimestre afectó a 126.000 personas, es decir al 7,3% de la población económicamente activa (PEA), de acuerdo con un informe del Instituto de Estadísticas y Censos de la Ciudad de Buenos Aires (IDECBA). Este dato implica una suba frente al 6,3% registrado en el tercer trimestre de 2025. Así, el desempleo mostró una suba de 1 punto porcentual respecto al trimestre anterior.
En la variación interanual el desempleo también subió, ya que hace un año se encontraba en 6,7%.
La población económicamente activa en CABA se ubicó en 1.727.000 personas, de las cuales unas 1.601.000 se encuentran ocupadas y, de éstas el 72% trabaja en condición asalariada.
Del total de asalariados, el 70,3% cuenta con una cobertura jubilatoria, lo cual implica que uno de cada cuatro integrantes de la población asalariada (29,7%) los empleadores no le efectúan descuentos jubilatorios.
La tasa de subocupación es del 9,3% de la población económicamente activa y afecta en mayor medida a la población de mujeres: su tasa específica es de 11,4% frente a 7,3% en los varones. Este segmento incluye a quienes trabajan menos de 35 horas semanales por causas involuntarias y está disponible para ocuparse más horas.

El avance del cuentapropismo
El trabajo por “cuenta propia” creció y alcanza al 22,1% de la población ocupada. Sin embargo, la informalidad estructural se expandió en este segmento: el 34,5% de los trabajadores independientes no está registrado para ejercer su actividad y otro 6,4%, si bien está inscripto formalmente, no cumple con la regularidad en los pagos. El 59,1% de ese universo sí se halla registrado y realiza aportes en tiempo y forma.
La magnitud de la vulnerabilidad quedó explicitada en esta advertencia del ente estadístico porteño: “La suma de las últimas dos categorías marca que dos de cada cinco integrantes de la población cuentapropista queda por fuera de las regulaciones, con un aumento interanual del 9,4% en la cantidad de personas.”
FN