Sexo en un avión: la abogada de la mujer demorada negó los hechos y afirmó: “Todo lo que se dice es falso”
La abogada de la mujer demorada desmintió la versión viralizada y denunció que su clienta sufre un "daño psicológico irreparable".
La abogada Victoria Scoccia, defensora de Sandra O., la mujer demorada tras ser acusada de mantener relaciones sexuales con un hombre, identificado como Mauricio C., en un avión de Copa Airlines que viajaba desde Panamá hacia Rosario, negó públicamente los hechos atribuidos a su clienta y aseguró que “todo lo que se está diciendo es absolutamente falso”. La causa, caratulada provisoriamente como “exhibiciones obscenas”, continúa bajo investigación en el Ministerio Público de la Acusación de Rosario y hasta el momento no hay imputados.
El episodio ocurrió durante el vuelo CM 836 que arribó a Rosario el pasado fin de semana. Según las primeras versiones, varios pasajeros alertaron a la tripulación luego de observar a un hombre y una mujer semidesnudos en sus asientos mientras la aeronave se aproximaba a destino. Tras el aterrizaje, efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria demoraron a Sandra O., de 59 años, y a Mauricio C., de 54.
En diálogo con Cadena 3 Rosario, Scoccia sostuvo que la mujer “se vio involucrada en una situación totalmente falsa” y rechazó la reconstrucción que circuló en medios y redes sociales. “Ella no tiene nada que ver”, afirmó la letrada.
La abogada también cuestionó una de las versiones que más repercusión generó en torno al caso: la presencia de una menor que habría presenciado el episodio junto a su abuela. “Está descartado que haya habido menores de edad alrededor de la pareja acusada”, aseguró.
Mauricio Cagiao, arquitecto de 54 años, y Sandra Marcela Olivera, de 59, fueron demorados tras el episodio ocurrido a bordo de un vuelo de Copa Airlines entre Panamá y Rosario
Respecto a la investigación judicial, Scoccia evitó profundizar sobre detalles del expediente, aunque reconoció que existió “una situación arriba de la aeronave” vinculada al hombre involucrado. “Hubo una situación donde hay involucrada otra persona de sexo masculino que es con la que se atribuye falsamente el hecho a mi clienta. Pero ella no tuvo nada que ver en el evento”, insistió.
Según explicó la defensora, Sandra O. y Mauricio C. no se conocían previamente y se habrían encontrado por primera vez durante el vuelo. También negó que su clienta hubiera consumido alcohol durante el trayecto.
Cómo se vivió la cuarta Marcha Federal Universitaria: docentes y estudiantes contra el ajuste
La causa quedó inicialmente bajo la órbita de la Comisaría 12ª de Rosario y fue derivada al Ministerio Público de la Acusación. Aunque el expediente fue abierto bajo la figura de “exhibiciones obscenas”, las fuentes judiciales indicaron que se trata de un delito que no prevé pena de prisión efectiva y que suele resolverse mediante medidas alternativas, como cauciones, tareas comunitarias o reglas de conducta.
No obstante, la defensa sostiene que la viralización de la noticia ha tomado dimensiones "gravísimas" que afectan la integridad de una persona que, hasta el momento, no ha sido imputada formalmente. “Es una vida prácticamente destruida”, resumió Scoccia al describir las consecuencias personales que, según dijo, sufrió la mujer tras la viralización de la noticia.
“Tuvo que cambiar su rutina, los lugares que solía transitar. Su celular está explotado de mensajes agresivos y hostiles”, sostuvo la abogada. También afirmó que la difusión de imágenes, datos personales y publicaciones sobre familiares provocó un “daño psicológico” que la mujer enfrenta con asistencia médica.
"Ella tiene su comercio y ejerce su profesión, pero su vida cambió al 100%; hoy le cuesta transitar por la calle debido a los mensajes agresivos que recibe", lamentó Scoccia, y adelantó que evalúa evalúa iniciar acciones judiciales en el ámbito civil.
“A nuestro criterio, podría haber responsabilidad de la aerolínea o de la Policía Aeroportuaria. Estamos considerando distintas acciones judiciales”, indicó la letrada.
GD/fl