Eduardo Elsztain defendió su inversión en la Falkland Islands Company y dijo que Perón intentó comprarla "más de una vez"
El empresario contó los motivos de su participación en la compañía que opera en Malvinas. Recordó que intentó quedarse con el control y aseguró que las autoridades británicas bloquearon la operación.
El empresario argentino Eduardo Elsztain explicó las razones de su participación en la Falkland Islands Company (FIC), una compañía de gran peso económico e histórico en las Islas Malvinas, y recordó que en 2017 intentó adquirir el control mayoritario de la empresa. Según contó, la operación fue bloqueada por las autoridades británicas y su empresa solo pudo conservar una participación minoritaria.
La participación de Elsztain había sido mencionada este sábado por La Nación, en un artículo que analizó la renovada discusión por la soberanía de las Islas Malvinas y los movimientos de la Argentina, el Reino Unido y Estados Unidos. Allí se señaló que el empresario argentino es accionista minoritario de la FIC, una compañía que históricamente tuvo una fuerte influencia sobre la economía y la vida política de las islas.
La publicación generó repercusiones en redes sociales, donde algunos usuarios cuestionaron a Elsztain por su vínculo con una empresa radicada en las islas y lo acusaron de “traidor”. La polémica se produjo mientras el Gobierno de Javier Milei busca reforzar su estrategia sobre Malvinas y analiza medidas contra empresas y personas vinculadas con actividades económicas en el territorio en disputa.
Quirno defendió a Elsztain: "Todo lo contrario a traidor"
En medio de los cuestionamientos, el canciller Pablo Quirno salió en defensa del empresario y publicó en X: “Todo lo contrario a traidor…”.
Después de la repercusión, Elsztain decidió explicar públicamente el origen de su inversión y los motivos por los que, años atrás, intentó ampliar su participación en la compañía.
Por qué Elsztain invirtió en la Falkland Islands Company
Según explicó el empresario, comenzó a comprar acciones de la Falkland Islands Company entre 2005 y 2006, influenciado por una idea de su abuelo Isaac: “si Argentina se hubiera involucrado económicamente en la vida de las Islas Malvinas durante todo el siglo XX, probablemente hubiéramos evitado la guerra”.
“La idea, que coincide con la estrategia diplomática de nuestro país desde hace décadas, era que estrechar los lazos sociales, económicos, culturales y productivos con las Islas Malvinas a través de una empresa argentina podía ayudar en el reclamo de soberanía”, explicó Elsztain. La FIC tiene participación en sectores inmobiliarios, agropecuarios y hoteleros y, según La Nación, históricamente tuvo un papel relevante en la economía y la vida política de las islas.
El empresario también recordó: “Perón intentó comprar la Falkland Islands Company (FIC) más de una vez y también lo intentó el empresario metalúrgico César Cao Saravia en el ‘77”.
Con esos antecedentes en mente, decidió ampliar su participación en 2017, cuando los propios empleados de la FIC realizaron una oferta para adquirirla. “Pensé que esa era nuestra oportunidad, así que oferté para quedarme con el control mayoritario de la empresa más importante de las Islas Malvinas”, contó.
“Pensé que una causa así podía contagiar a cientos de empresarios y ciudadanos argentinos que me acompañarían en la oportunidad de transformar nuestra relación con las Islas a partir del desarrollo económico y social”, sostuvo. “Al contrario de la cultura liberal de la bolsa inglesa, la propuesta fue bloqueada y prohibida por las autoridades británicas”, afirmó.
Según su relato, Theresa May, entonces primera ministra británica, también se manifestó en contra de que una empresa argentina adquiriera la FIC. Finalmente, la compañía de Elsztain conservó una participación minoritaria cercana al 2%, mientras que el control quedó en manos de Staunton Holdings Ltd.
La explicación de Elsztain tras las acusaciones
Después de que su participación volviera a quedar bajo la lupa, Elsztain afirmó que en redes sociales comenzaron a circular “teorías conspirativas y antisemitas” sobre su persona. El empresario explicó que habitualmente no realiza intervenciones públicas de este tipo, pero consideró necesario responder por la importancia que tiene para él la causa Malvinas.
Elsztain defendió la decisión que tomó hace más de dos décadas y sostuvo que el intento de ampliar su participación “valió la pena”, aunque finalmente no consiguió quedarse con el control de la empresa. También aseguró que, si tuviera nuevamente una oportunidad similar, volvería a intentarlo.
“Pensar que podría haber aportado algo desde mi rol empresarial en este tema valió la pena, aunque haya fracasado”, sostuvo el empresario, quien además vinculó la causa Malvinas con distintos momentos de su formación personal y su vida en la Argentina.
La polémica se da en medio de una nueva estrategia por Malvinas
La explicación de Elsztain llegó en un momento en que la cuestión Malvinas volvió a ocupar un lugar destacado en la agenda del Gobierno. La discusión se reactivó después de declaraciones de Donald Trump sobre la posición histórica de Estados Unidos frente al conflicto y de una serie de anuncios de Javier Milei vinculados con la soberanía, el Atlántico Sur y la Antártida.
En ese contexto, la Casa Rosada también comenzó a impulsar medidas destinadas a ejercer presión sobre compañías que desarrollan actividades en las islas. El Gobierno difundió un listado de empresas vinculadas con la exploración petrolera y anticipó un proyecto de ley que alcanzaría también a prestadores de servicios logísticos, financieros y de seguros.
LB/LT