El Gobierno infla recursos en Aysa, Enarsa y Arsat para avanzar con sus privatizaciones
Según la Oficina de Presupuesto del Congreso, se aceleró la cantidad de fondos para tres sociedades estatales que están en proceso de venta. Las pocas explicaciones oficiales ante los movimientos del Palacio de Hacienda y las expectativas que cocina la cartera de Desregulación para un plan de venta que se posterga más de lo esperado. Los interrogantes sobre la red ferroviaria y los intereses en danza para quedarse con el Belgrano Cargas.
El gobierno de Javier Milei aumentó las transferencias a empresas públicas que busca privatizar en los primeros meses del año, mientras continúa con el proceso de venta de los activos públicos.
Según datos surgidos del Monitor de transferencias a empresas públicas de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), las transferencias del Tesoro muestran un aumento en los giros hacia tres empresas estatales incluidas en ese proceso: Aysa, Enarsa y Arsat.
Se trata de compañías que, según trascendió, integran distintas etapas de un mismo plan: desde la venta directa hasta la apertura parcial de capital en el mercado bursátil.
Aysa: el salto de abril. Las transferencias a la empresa de agua y saneamiento subieron 890% entre 2025 y 2026. El aumento más significativo se concentró en abril, cuando el Tesoro giró $30.600 millones, muy por encima del mismo período del año anterior. También hubo giros por $6.200 millones y los $3.200 millones que la empresa había recibido en los primeros meses del año. En el mismo período del año pasado solo había recibido $4 mil millones.
Desde Aysa explicaron que el desembolso responde al vencimiento de una Obligación Negociable (ON), un instrumento de deuda corporativa que las empresas emiten para financiarse en el mercado de capitales.
Precisaron que esa deuda fue tomada durante la administración anterior, bajo la presidencia de Alberto Fernández, por lo que el pago actual correspondería a compromisos previos y no a nuevo financiamiento operativo. Agregaron que el plan de obras vigente se financia con la tarifa que abonan los usuarios, sin necesidad de asistencia adicional del Estado más allá de este vencimiento puntual.
Enarsa, sin respuestas oficiales. El segundo caso es el de Enarsa, la empresa energética estatal que interviene en la importación de GNL (gas natural licuado) y en la generación y distribución de electricidad. La compañía, a través de Citelec, controlaba a la empresa Transener, la principal transportadora eléctrica del país, hoy en manos del consorcio conformado por Edison Transmisión SA, un consorcio que aglutina desde los hermanos Neuss hasta el exjefe de Gabinete bonaerense, Federico Salvai, y Genneia de Jorge Brito y Delfín Carballo, tras su privatización.
Enarsa también se desprendió de las represas que eran parte de sus principales activos.
Al inicio de este año, Enarsa recibió $317.000 millones, y en mayo sumó otros $35.000 millones. El incremento, respecto del mismo período del año anterior, fue del 245%. Consultada por PERFIL, la Secretaría de Energía no precisó a qué respondía el aumento de las transferencias, por lo que hasta el momento no existe una explicación oficial sobre el destino de esos fondos.
Arsat y la salida a la bolsa que no avanzó. El tercer caso es el de Arsat, la empresa satelital creada durante el kirchnerismo, encargada de gestionar la infraestructura satelital y de conectividad del Estado. Su extitular, Facundo Leal, fue detenido en medio de un escándalo en mayo pasado. Dejó de ser el titular en febrero de 2024, aunque luego se desempeñó en el Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (Ors) desde el 2025.
Allí las transferencias también aumentaron: 381% más que en el mismo período del año anterior, con un desembolso cercano a los $4.300 millones contra recursos prácticamente nulos en 2025.
PERFIL intentó reconstruir los motivos de ese aumento, pero no hubo confirmación oficial al respecto. Sí trascendió que Arsat evaluó en su momento una apertura parcial de su capital, con una salida a la bolsa por el 49% del paquete accionario, mecanismo que le permitiría al Estado retener el control mayoritario mientras incorpora capital privado. Por ahora, esa posibilidad sigue siendo solo una intención, sin cronograma ni anuncio formal.
Los tres casos (Aysa, Enarsa y Arsat) comparten un eje central: mientras el Gobierno plantea avanzar con la privatización de estas empresas, las transferencias del Tesoro hacia ellas aumentaron en lo que va del año.
La infraestructura ferroviaria también está en la mira
En el marco de una política desregulatoria y de desfinanciamiento de muchas empresas estatales, el gobierno de Javier Milei aumentó las transferencias del Tesoro a una de las sociedades del entramado ferroviario: Administrador de Infraestructura Ferroviario (ADIF), se trata de una de las empresas más importantes del sector.
Entre enero y mayo de este año, los fondos transferidos aumentaron un 113,31%. En febrero de este año hubo transferencias por $20,9 mil millones contra $2,3 mil millones de febrero del año pasado. En marzo de este año hubo transferencias por $34,5 mil millones versus $18,2 mil millones del año anterior. En mayo, hubo $36 mil millones contra $18,3 mil millones de 2025.
Dentro del universo de empresas ferroviarias estatales para privatizar se encuentra Belgrano Cargas, cuyos pliegos licitatorios viene demorados.
Si bien Adif no está dentro de las prioridades privatizadoras, la inyección de fondos tendría un impacto positivo indirecto en el funcionamiento de Belgrano Cargas.
Segúnn fuentes oficiales el aumento de trasferencias de fondos está vinculado a la “emergencia” presupuestaria en la que se encuentra el sector. Se trata de “aumento de obras de la Emergencia Ferroviaria”, según explicaron oficialmente.
Pero además, en esta semana que culmina, Adif lanzó una seria de licitaciones que se vieron reflejadas en el Boletín Oficial. Muchas de ellas vinculados a la renovación de vías en diversos tramos y también la refacción de bienes inmuebles en distintas estaciones del AMBA.
También te puede interesar
-
Caputo, el seguro contra default y la reelección de Milei
-
Messi une, la política polariza
-
Una oposición que necesita ser más papista que el Papa para crecer
-
Los recortes que quiere implementar el Gobierno nacional dejarían sin subsidios al gas a 55 localidades bonaerenses
-
Kicillof y Máximo: una pelea sin vuelta atrás, aunque se vuelva a sellar una unidad electoral
-
Los reclamos de los gobernadores sacan al Gobierno de la euforia posterior al Tedeum
-
Concejal cruzó a Cornet: “Queremos más seguridad, pero nos oponemos a los portones”
-
Natalio Botana: “La democracia es una ética de la derrota más que una pasión de triunfo”
-
Olor a hielo