El Papa Francisco y la silla vacía: por qué el primer pontífice latinoamericano nunca volvió a su tierra natal
El 13 de marzo de 2013, Jorge Mario Bergoglio sorprendió al mundo al asomarse al balcón de la Plaza de San Pedro. Ahora, bajo el pontificado de León XIV, analizamos la gran incógnita que marcó su era.
El aniversario de aquel "Habemus Papam" que paralizó a la Argentina hace ya más de una década se vive hoy con un matiz de melancolía y reflexión histórica. Ahora, con el fallecimiento de Francisco y la reciente transición hacia el mandato de León XIV, la pregunta sobre su esquivo regreso a Buenos Aires ha dejado de ser una especulación política para convertirse en un capítulo cerrado —y doloroso— de la historiografía eclesiástica.
Sin embargo, a lo largo de sus 12 años de pontificado, Francisco recorrió el globo, desde las periferias de África hasta los rincones de Asia, pasando por países como Chile, Paraguay y Brasil. Aun así, el avión papal nunca aterrizó en Ezeiza.
A causa de ello, las razones detrás de este “desplante” histórico se sostienen en tres ejes fundamentales. En primer lugar, Francisco conocía profundamente la política local y temía que su visita fuera interpretada como un gesto partidario. “No quiero que me usen”, repitió en varias entrevistas privadas.
Impulsó reformas estructurales para modernizar la Iglesia, priorizando la sinodalidad y la opción preferencial por los pobres
También, como líder global, Bergoglio priorizó una agenda centrada en las periferias y la comunidad internacional, frente a la “Patria Chica” de su tierra natal. Volver a Argentina implicaba para él sucumbir al sentimentalismo personal por encima de su deber universal. Por último, los conflictos con el poder político local jugaron un rol determinante.
Desde los roces con el kirchnerismo inicial hasta la distancia con la administración de Mauricio Macri y las tensiones posteriores, el Papa nunca encontró un momento de paz política que le garantizara una visita institucional sin sobresaltos.
Impulsó sínodos globales (2019-2024) para fomentar escucha colectiva
El alejamiento de Francisco fue, paradójicamente, una de sus declaraciones políticas más fuertes. Al no viajar, el Papa demostró que su vínculo con su tierra natal estaba fracturado por una mezcla de desconfianza hacia la dirigencia y un deseo de trascender su propia identidad nacional.
Sin dudas, para muchos argentinos este vacío fue interpretado como un abandono, pero para sus allegados fue el sacrificio final de un hombre que decidió ser "de todos" para no terminar siendo "de unos pocos".
Enfocó su magisterio en vulnerables vía encíclicas como Laudato si' (ecología), Fratelli tutti (fraternidad) y visitas a periferias
El Papa León XIV cerrará la brecha dejada por Francisco
La visita del Papa León XIV a Argentina está oficialmente en los planes del Vaticano. A diferencia de la relación esquiva que mantuvo Francisco con su tierra natal, el actual pontífice, el estadounidense-peruano Robert Francis Prevost, ha dado pasos concretos para concretar su gira latinoamericana.
Anunció públicamente su intención de visitar Argentina y Uruguay durante contactos con la prensa a fines de 2025, señalando estos países como destinos "pendientes" dentro de su itinerario apostólico. La visita está proyectada para el último trimestre de 2026 y formará parte de una gira que también incluirá Perú —donde vivió casi 40 años— y México.
Durante febrero, el presidente Javier Milei envió una carta formal de invitación a través de la Cancillería, buscando formalizar el protocolo y cerrar la etapa de tensiones entre el Estado argentino y la Santa Sede. Cabe destacar que en junio de 2025, León XIV ya había anticipado al mandatario, en una audiencia privada, su intención de viajar al país.
Originario de Chicago (69 años al asumir), primer papa nacido en EE.UU. y segundo americano después de Francisco
A diferencia de Francisco, que conocía en detalle la política argentina y prefería evitar ser percibido como parte de la grieta interna, León XIV llega como un pontífice extranjero. Su visita se proyecta como estrictamente pastoral e institucional, neutral frente a conflictos locales, aunque cuenta con experiencia previa en el país tras visitas en 2004 y 2013.
Según fuentes del Vaticano, León XIV percibe la visita como una oportunidad para "saldar la deuda" que dejó su predecesor. Para la Iglesia argentina, su llegada podría significar el cierre de un capítulo histórico marcado por la ausencia de Francisco durante más de una década, consolidando la presencia de la Iglesia en la región y reafirmando su rol.
MV
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