Emergencia ambiental en el sur

Incendios en la Patagonia: las lluvias traen alivio parcial, pero persiste el riesgo de que el fuego se reactive

Más de 45.000 hectáreas ya fueron arrasadas en Chubut, con brigadistas en alerta por las condiciones climáticas, la sequía acumulada y la cercanía de las llamas a zonas pobladas.

Cecilia De Larminat: “Estamos en una situación de riesgo extremo porque hay muy altas temperaturas” Foto: Cedoc Perfil

La Patagonia argentina atraviesa una de las temporadas de incendios forestales más graves de las últimas décadas. En la provincia de Chubut, las llamas ya consumieron más de 45.000 hectáreas de bosques, zonas protegidas y áreas rurales, mientras cientos de brigadistas continúan trabajando contrarreloj para evitar que el fuego avance sobre localidades pobladas. Las lluvias registradas en los últimos días ofrecieron un respiro momentáneo, aunque los especialistas advierten que no son suficientes para dar por controlada la situación.

El área más afectada es el Parque Nacional Los Alerces, un bosque andino de alto valor ambiental, con lagos de origen glaciar, donde se incendiaron alrededor de 20.000 hectáreas. El fuego se originó el 9 de diciembre por la caída de un rayo dentro del parque, pero en las últimas semanas se expandió con mayor intensidad y comenzó a acercarse peligrosamente a la localidad de Cholila, que cuenta con unos 2.800 habitantes.

Según informaron autoridades nacionales, las precipitaciones recientes permitieron mejorar las condiciones de trabajo en el terreno, con temperaturas algo más bajas y mayor humedad. Sin embargo, el subdirector de la Agencia Federal de Emergencias, Ignacio Cabello, aclaró que las lluvias no alcanzan para extinguir los focos activos y que el riesgo sigue siendo alto. En la zona operan cerca de 450 brigadistas, con el apoyo de 19 medios aéreos, mientras que el Gobierno nacional destinó esta semana unos 87 millones de dólares para reforzar a los cuerpos de bomberos voluntarios.

Uno de los principales objetivos de los operativos es la construcción de cortafuegos, una estrategia clave para impedir que las llamas lleguen a viviendas y zonas urbanizadas. En Cholila, el fuego rodeó sectores cercanos al pueblo, lo que mantiene en alerta constante a vecinos y equipos de emergencia. 

El panorama se complica por las condiciones climáticas extremas. De acuerdo con el bombero Rubén Oliva, que participa de los operativos en Chubut, la sequía es uno de los mayores obstáculos para frenar el avance del fuego. “No hubo nevadas importantes en invierno ni lluvias abundantes que ayuden”, señaló en declaraciones televisivas. A esto se suma el comportamiento errático del viento, que vuelve impredecible el avance de las llamas y dificulta la planificación de las tareas de combate.

Además del incendio en Los Alerces, otro foco de gran magnitud afecta la zona comprendida entre Puerto Patriada y la localidad de Epuyén, con una superficie quemada de casi 22.300 hectáreas. Según el Servicio Nacional de Manejo del Fuego, este incendio se encuentra contenido en un 85%, aunque continúa bajo vigilancia permanente. El organismo decretó alerta roja por peligro extremo de incendios en la región al menos hasta el viernes, debido a las altas temperaturas y los vientos intensos previstos.

La emergencia no se limita a Chubut. Otras provincias patagónicas como Río Negro, Neuquén, La Pampa y Santa Cruz también registran focos activos o zonas en riesgo. Frente a este escenario, los gobernadores de la región solicitaron al Congreso la declaración de la “Emergencia Ígnea”, con el objetivo de ampliar los recursos disponibles para la prevención y el combate del fuego.

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Mientras tanto, el desgaste físico y emocional de los brigadistas es cada vez mayor. “Llega un momento en que cuesta sostener al personal, pero lo que nos impulsa es proteger a la gente y sus casas”, expresó Oliva, quien también destacó el sacrificio de las familias que acompañan desde lejos a quienes combaten el fuego. Aunque las lluvias trajeron algo de alivio, la Patagonia sigue en alerta ante una amenaza que aún está lejos de extinguirse.

LB / ds