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La CGT y Techint negocian un pronunciamiento

En los pasillos de la Confederación General del Trabajo (CGT) hablan de “Paolo” para referirse a los diálogos que mantienen con Rocca, el magnate dueño del Grupo Techint. Es uno de los enemigos elegidos por Javier Milei, que lo llamó “Don Chatarrín”. El aluvión importador chino y la crisis industrial dispararon los intercambios. Fueron habilitados por el triunvirato de la central obrera y el empresario envió importantes emisarios. Planean un comunicado conjunto y nuevas acciones comunes ante la agudización de la crisis. Hay contactos con el Episcopado y también con el banquero Jorge Brito.

Unidos por el espanto. El cegetismo abrió un puente con Rocca y juntos planean expresar el descontento industrial. Foto: cedoc

“¿Qué tienen en común la CGT y Techint? Por el momento, comparten diagnóstico sobre el rumbo económico de Javier Milei y la necesidad de realizar acciones en conjunto. Un vínculo que nació al calor de la crisis libertaria y que puede profundizarse en las próximas semanas. La Iglesia Católica no es ajena y suma conversaciones con diferentes actores pero sus representantes políticos ya aclararon que no pretenden jugar a fondo en este momento.

Según pudo saber PERFIL, desde marzo los popes de la calle Azopardo se reúnen de manera periódica con representantes del grupo empresario. En los encuentros, muy reservados, abunda la preocupación por el aumento del desempleo y un modelo económico que no le da respuestas, según coinciden, a la clase trabajadora.

El aluvión importador que generó la gestión de La Libertad Avanza es otro tema que circula en las conversaciones. “Productos de plataformas chinas ingresan con demasiada facilidad para los consumidores, no pagan impuestos y se destruye el tejido productivo, sobre todo el de la provincia de Buenos Aires”, lamentan en ambos lados del mostrador.

Pero tanto en la central obrera como en el grupo multinacional no quieren quedarse solamente con las críticas: apuestan a emitir un documento con propuestas para fomentar la producción y el empleo en las próximas semanas. En caso de concretarse, sería la primera vez que sindicalistas y empresarios coinciden en caminar juntos para capear el temporal libertario.

Cuando se consulta en Techint por el peso de los dardos del Presidente hacia el CEO de la compañía, Paolo Rocca, en esta confluencia con la calle Azopardo, hay una respuesta. Dicen, y de manera tajante, que no hay correlación. “Lo que piensa Paolo de Milei está solamente en la cabeza de él. Los ataques del Presidente hablan más del Presidente que de Paolo”, describe un empresario del grupo que también lanza críticas hacia el gobierno de Axel Kicillof de la provincia de Buenos Aires.

La principal crítica que se escucha contra el mandatario de Unión por la Patria desde el conglomerado empresarial es que “la carga impositiva está asfixiando a muchísimas empresas”. Remarcan que hay diálogo con funcionarios de su administración aunque sin soluciones. “Tenemos a un Gobierno nacional que te mata con las importaciones y a un provincial que con los tributos no te deja sobrevivir. Es una situación difícil, un panorama que no es alentador y así muchas empresas van a quebrar”, anticipa.

En la calle Azopardo no son tan categóricos con el mandatario, a diferencia de aquellos que se mueven en Techint. Rescatan que “es honesto, que tiene vocación y diálogo”. Aunque lo ven demasiado enfrascado en la interna mientras el tiempo transcurre a gran velocidad y el partido Justicialista necesita orden. Un miembro de la mesa chica cree que Kicillof terminará “fagocitado en la interna con el kirchnerismo”. Por eso, le dice a sus pares que hoy la central no puede jugar políticamente y a fondo con nadie hasta que despeje el panorama.

En ese marco, aparece en el radar cegetista el empresario y ex presidente del club River Plate Jorge Brito. (ver Página 2). El magnate controla la mayoría accionaria del Banco Macro. Es un hombre que posee diálogo con la dirigencia sindical y que genera empatía en sus interlocutores, más allá de no haber saltado formalmente a la arena política. Incluso, en la CGT hay quienes le valoran la gestión en la institución “millonaria” pese a no haber ganado títulos deportivos de relevancia bajo su era.  Todos omiten con elegancia que Brito es uno de los banqueros más importantes del país que tiene una muy buena relación con Sergio Massa.

Hay otro actor social de peso que tuvo conversaciones con la central obrera, tal como confirman fuentes sindicales: la Conferencia Epicscopal Argentina (CEA) que tiene como presidente al arzobispo Marcelo Colombo. La intención que tuvo la mesa chica fue que se sumen de manera formal a la movilización a Plaza de Mayo en conmemoración del Día del Trabajador, que se desarrollará el 30 de abril.

Sin embargo, se llevaron evasivas y negativas, lo que alteró ánimos de dirigentes sindicales. “No puede ser que especulen en este contexto de hambre y falta de trabajo de la gente”, dijo un representante gremial sobre la actitud eclesiástica.

En la CEA contestaron que nunca hubo chance de que la Iglesia apoye la marcha cegetista. “ Nunca la Iglesia se sumaría a algo así, no hubo ni siquiera una conversación”, indicaron.