MILEI QUIERE SANCIONARLA ESTE AÑO

La reforma política: entre la interna del Gobierno y aliados esquivos

Luego de la euforia que se respira en la Casa Rosada después de la sanción de la reforma laboral, el entorno del Presidente apuesta a conseguir el repechaje de cambios en el sistema electoral. Pero no hay una posición común y crecen las diferencias entre dos protagonistas del Gobierno. Faltan votos y los exsocios de JxC no quieren derogar las PASO presidenciales.

Diferencias. El asesor Santiago Caputo y el jefe de Gabinete Manuel Adorni no tienen la misma posición. ¿Federalizar la Boleta de Papel? Foto: cedoc

La reforma política que impulsará el gobierno de Javier Milei en las próximas semanas y que seguramente será parte del discurso del 1° de marzo está bajo análisis en la Mesa Política de la Casa Rosada.  El dispositivo de negociación y definiciones políticas que contiene a “pesos pesados” dentro del Gobierno tiene como uno de sus próximos pasos avanzar en la redacción de una reforma política que Milei querrá tratar este año (no electoral) para llegar al 2027 con el camino allanado.

Los antecedentes son claros. El capítulo de reforma que estaba contenido en la Ley Bases y quedó rápidamente eliminado por falta de consensos. Sin embargo, la Casa Rosada volverá a insistir con la eliminación definitiva de las Primarias Abiertas Simultáneas Obligatorias (PASO), una herramienta que en el Gobierno entienden como “costoso” y parte de la vida interna de los partidos.

Otro de los aspectos que se impulsarán es el de un nuevo esquema de financiamiento de los partidos políticos. En concreto, se buscará eliminar los partes estatales y se elevará el tope para los aportes privados, lo que en los partidos chicos alertan como un posible desbalanceo. Algunos cambios ya se han introducido al esquema de los partidos.

Al mismo tiempo intentarán avanzar con el sistema de “circunscripción uninominal”. Se trata en efecto de la idea de que haya tantos circuitos electorales como escaños a elegir. De esa manera, habrá un solo “ganador” por cada distrito y se eliminarían las “listas sábanas”.   

El asesor Santiago Caputo impulsa buena parte de los cambios que estaban contemplados en el capítulo electoral de la recordada “Ley bases”, pero se deberán compatibilizar con las miradas que tenga el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el “clan” Menem y de Martín y “Lule”. Otra de las ideas que se deslizaron en la Casa Rosada esta semana es la posibilidad de que las provincias adhieran al sistema de Boleta Única de Papel (BUP), prerrogativa que cae exclusivamente en las provincias. En la BUP aprobada anteriormente se eliminó el casillero que contenía “lista completa”, lo constituyó un guiño para con los partidos provinciales.

La reforma política que impulsará Milei y la Casa Rosada a partir del 1° de marzo deberá alcanzar consensos, teniendo en cuenta que el oficialismo no tienen mayoría en ninguna de los dos cámaras y que en ningún caso los gobernadores aliados como los de Salta, Tucumán, Catamarca o Misiones (por nombrar alguno de ellos) jugarán en contra de sus propios intereses.

Al mismo tiempo, la discusión sobre cambios en el sistema de votación y de financiamiento de los partidos políticos podría traer ruido con los “aliados” naturales del oficialismo, como el PRO o la Unión Cívica Radical (UCR), espacios que dirimieron sus internas en los últimos procesos electorales a través de la herramienta de las PASO, y la eliminación de las mismas podría condicionar su futuro en 2027.  Pero no solo los amarillos podrían estar en alerta. Provincias Unidas, el espacio referenciado en algunos gobernadores no kirchneristas como Ignacio “Nacho” Torres (Chubut), Maximiliano Pullaro (Santa Fe) o Claudio Vidal (Santa Cruz), podría requerir una herramienta para dirimir internas en caso de prolongarse como oferta electoral.

Ni hablar del peronismo, que atraviesa una de sus crisis más severas y fragmentación. Las PASO, creadas por Néstor Kirchner podrían ser una herramienta útil para dirimir liderazgos.