Acuerdo estratégico

Milei profundiza el alineamiento con Washington: Estados Unidos instalará en Argentina una base antidrogas

El Departamento de Estado norteamericano eligió al país como sede operativa para su oficina de combate al narcotráfico (INL). El desembarco incluye un paquete de más de 13 millones de dólares que multiplicará por diez el presupuesto de cooperación actual.

Hubo rupturas (1832-1843 por Malvinas) y tensiones (WWI, WWII), pero se fortalecieron en la Guerra Fría como aliado extra-OTAN desde 1998 Foto: Cámara Argentina de Comercio y Servicios

La pulseada contra las redes narco acaba de sumar una nueva cabecera operativa en el Cono Sur, y el terreno elegido es Argentina. En un movimiento que termina de consolidar el alineamiento en materia de seguridad con Washington, el Gobierno de los Estados Unidos decidió instalar en el país una unidad regional de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL). Lejos de ser un mero acuerdo de papeles, la apertura de esta sede viene atada a una fuerte inyección de dólares para nutrir a las fuerzas locales.

El gesto geopolítico tiene un número exacto: se aprobó formalmente un fondo de 13,35 millones de dólares que correrá por dos vías distintas. La mayor parte de la torta, unos 7,5 millones, quedará de uso exclusivo para financiar proyectos de cooperación directos dentro de Argentina. El remanente de 5,85 millones se volcará a costear iniciativas conjuntas en el resto de la región, una mesa de trabajo de la que el país también formará parte.

El comunicado de Alejandra Monteoliva

Este desembarco financiero no es un ajuste de rutina. En los hechos, la llegada de la unidad regional de la INL implica multiplicar por diez los recursos de cooperación que Estados Unidos venía destinando históricamente al país. El argumento oficial para justificar este salto presupuestario es el cambio del mapa criminal: los cárteles y las bandas operan con una logística transnacional cada vez más aceitada, lo que obliga a los gobiernos a borrar las fronteras burocráticas a la hora de investigarlos.

El anuncio funciona como el corolario de un trabajo subterráneo que ya venía ganando ritmo. Durante los últimos meses, ambas administraciones habían ajustado las tuercas en el intercambio de información confidencial y la inteligencia criminal. Según los reportes oficiales, esta asistencia técnica diaria fue una pieza clave para desarticular rutas logísticas que el narcotráfico utilizaba para mover mercancía a gran escala.

Para la cúpula del Ministerio de Seguridad, la novedad se lee como un trofeo de gestión. La funcionaria Alejandra Monteoliva salió rápidamente a capitalizar la jugada a través de su cuenta de X, donde definió a ambas naciones como "socios estratégicos" en el combate al delito. "Argentina es un país confiable y nuestros aliados lo saben", remarcó la dirigente, buscando mostrar el visto bueno de la Casa Blanca a las políticas de seguridad locales.

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Dólares para logística y cruce de datos

Más allá de la foto diplomática, el foco de la nueva oficina regional estará puesto en la modernización. Los dólares que destraba el Departamento de Estado tienen un destino específico: comprar equipamiento moderno para fortalecer la capacidad de fuego y de rastreo operativo de las fuerzas, además de bancar programas intensivos de capacitación para los agentes que están en el frente de batalla.

La pata regional del acuerdo, financiada con los casi 6 millones de dólares restantes, apunta a conectar los puntos ciegos del continente. La apuesta de la INL es dejar de mirar el crimen organizado como un asunto estrictamente fronteras adentro y empujar a los países vecinos a cruzar datos de inteligencia en tiempo real, armando operativos conjuntos que compliquen el cruce de fronteras de las organizaciones delictivas.

Desde el oficialismo aprovecharon la movida para reforzar su narrativa dura de gestión. En su mensaje público, Monteoliva hizo hincapié en que la única forma de enfrentar a organizaciones criminales que "no reconocen fronteras" es trabajando codo a codo con socios internacionales. Como sello final para celebrar la llegada de los fondos y de la nueva base estadounidense, la funcionaria remató su posteo con el clásico latiguillo de la gestión actual: "Ley y orden".

TC/MSS