TENSIONES

Persisten las diferencias internas en el Gobierno pese al triunfo parlamentario

Las disputas en La Libertad Avanza vuelven a tomar protagonismo puertas adentro de la Casa Rosada, incluso después de la victoria legislativa del jueves con la aprobación de la reforma de la Carta Orgánica del BCRA y el proyecto de Inocencia Fiscal bis. Mientras el oficialismo celebra el respaldo de aliados y dialoguistas en Diputados, la pelea latente entre el asesor Santiago Caputo y los primos Menem no da tregua. En tanto, Patricia Bullrich marca distancia del equipo económico. Un funcionario lo resume sin eufemismos ante PERFIL: hoy el peor enemigo del Gobierno es el propio Gobierno.

Victoria en el recinto. Esta semana el oficialismo logró la media sanción de la modificación de la Carta Orgánica del BCRA. Foto: HCD

En el oficialismo las fricciones sobran más allá de lo sucedido en el Congreso el pasado miércoles, jornada en la que pudo aprobar la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central entre otros proyectos. La pelea entre el asesor Santiago Caputo y los primos Menem en estado latente. Las miradas que concentra el ministro de Economía, Luis Caputo, ante los problemas de gestión.

El jueves a la madrugada pasado fue un día de festejo en el gobierno de La Libertad Avanza. Fue la jornada en la que consiguió que la Cámara de Diputados apruebe una serie de proyectos de peso, como la reforma de la carta orgánica del Banco Central    y el de Inocencia Fiscal bis. Todo con un fuerte respaldo de aliados y dialoguistas. 

El principal obstáculo de la gestión libertaria son sus luchas internas

Pero el festejo no impidió que las internas se apaguen: al contrario, siguen en pleno estado latente y con serias posibilidades de que se amplifiquen en el tiempo.

Hoy, el principal obstáculo de la administración Javier Milei es precisamente la gestión libertaria con sus peleas intrínsecas. Al no tener enfrente un espacio opositor sólido, porque el peronismo por ejemplo está inmiscuido en batallas puertas adentro y el PRO debate su alianza con LLA, muchos de los integrantes libertarios se dedican a librar batallas internas.

Este diagnóstico no lo motorizó un dirigente opositor, sino que partió de un miembro del Gabinete. 

Cuando un empresario le preguntó al funcionario si existe temor en la fuerza violeta por la posible unidad del Partido Justicialista, en la previa de un acto encabezado por el jefe de Estado, la respuesta fue lacónica. 

“Para nada. Hoy, el peor enemigo del Gobierno es el Gobierno. Y ya demostramos que somos especialistas en tirarnos tiros en los pies”, describió con tono de voz contundente, tal como pudo corroborar PERFIL.

En este marco, persiste la guerra entre el consultor Santiago Caputo y los primos Menem, tanto el titular de la Cámara baja Martín como el integrante de la secretaria general de la presidencia, Eduardo “Lule”. Fuentes libertarias señalaron ante este medio que lo sucedido en el medio de esta batalla, con las idas y vueltas que demostró el vocero presidencial Adrián Ravier sobre el mando de la comunicación digital, fue solo una parte más de este enfrentamiento.

En concreto, hay quienes señalaron que los “Menem está permanentemente” horadando al consultor. Y, bajo ese plan, tratan de instalar que figuras o gente de su entorno están “en condiciones de copar” posiciones o responsabilidades que dependen de Caputo. 

Así se generó la versión de que el asesor quedó opacado o resignó lugares dentro de la administración libertaria.

En Casa Rosada reconocen que más allá de los ruidos, Caputo sigue con sus funciones intactas. Incluso, admiten que si bien la estructura de comunicación está al mando de la secretaria general de la presidencia, Karina Milei, muchos de sus integrantes coordinan cuestiones con uno de los vértices del triángulo de hierro. De forma cotidiana, además, lo cual demuestra que sigue teniendo injerencia en la diaria, como siempre.

Además de esta pelea sin saldo, aparecen miradas en LLA que se posan sobre el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo. La sucesión de problemas en áreas de gestión como PAMI, con deudas a prestadores, obliga a ciertos funcionarios a reclamar por lo bajo por la aparición de fondos que permitan que esos inconvenientes pasen a la historia y dejen de formar parte de la agenda pública.

Algo similar sucede con el plan motosierra que instrumentó el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger. Su intención de continuar con despidos en la planta estatal generó, y genera, roces entre las diversas carteras, cuyos jefes plantean que no pueden seguir en pleno recorte de personal. 

“Pasan todas las semanas del ministerio de Sturzenegger viendo si las mismas funciones se pueden hacer con menos gente. Ya no podemos echar más trabajadores”, plantearon del entorno de un ministro, en plena distancia del objetivo del ex titular del Banco Central.

A esta situación de cruces, se suma que la jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, continúa marcando distancia con aspectos del plan económico del tándem Milei-Caputo. O enseña divergencia en temas muy sensibles para el oficialismo, como lo es la situación de la morosidad de las familias argentinas.

Patricia Bullrich apuntó contra el CFT: "ese robo no se puede permitir"

Mientras para Milei es una conversación entre privados y sin necesidad de intervención estatal, la senadora nacional aseveró que, a la hora de tomar un préstamo, el futuro deudor sea avisado sobre el costo financiero total que tendría su crédito. En contraposición con el discurso del Presidente, expresó: “Cuando uno mira la letra chica, se da cuenta del robo que se está haciendo”. Apuntó además que ese robo “no se puede permitir”.

“Tiene que aparecer un cartel gigante como en la brutalidad de los etiquetados frontales [de los alimentos], un etiquetado frontal que diga: ‘Si usted se endeuda por $100.000, va a terminar pagando $250.000.

Porque el Costo Financiero Total, uno cuando lo mira en letra chiquitita, se da cuenta el robo que se está haciendo. Ese robo no se puede permitir”, dijo sin vueltas la ex ministra de Seguridad.

Desde su punto de vista, debe saltar un “pop” que advierta cuánto pagará el futuro deudor si pide un préstamo. 

Al conocer este monto, uno lo pensaría “dos veces”, señaló Bullrich, dando volumen a un Gobierno que mantiene contrapuntos en varios temas de envergadura.

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Qué consiguió el oficialismo en Diputados esta semana

La Cámara aprobó en general la reforma de la Carta Orgánica del BCRA con 144 votos a favor, 102 en contra y nueve abstenciones, en una sesión que sumó el respaldo de La Libertad Avanza, el PRO, la UCR, el MID y sectores de Provincias Unidas, Argentina Federal, Independencia, Producción y Trabajo y Por Santa Cruz.  La votación en particular se hizo por títulos y no artículo por artículo: el primero, que incluye el artículo 13, fue aprobado por 138 votos positivos.

El proyecto busca garantizar la independencia del BCRA del Poder Ejecutivo. Entre sus puntos centrales, prohíbe que la entidad otorgue préstamos al Gobierno nacional, a las provincias, a la CABA y a los municipios, y suma la prohibición de comprar títulos públicos. También endurece los mecanismos para remover a su presidente y a los integrantes del directorio, para lo cual ahora se necesitará acreditar una “causal grave” y una mayoría de dos tercios en ambas cámaras.

La iniciativa obtuvo media sanción y pasa ahora a la Cámara alta, donde el oficialismo deberá negociar sin mayoría propia.