Crisis empresarial

Se agravan los problemas en Lustramax, que ahora suma reclamos de clientes

Al conflictivo panorama laboral, con acampe incluido y respaldo sindical, se agregaron denuncias comerciales por incumplimientos. Los detalles.

Tensión. Los trabajadores enfrentan una inédita intervención de amedrentamiento policial. Foto: infogremiales

Lustramax, la proveedora de artículos de limpieza, descartables y papelería de la provincia de Buenos Aires, está en jaque. Atravesada por dos frentes de batalla de difícil resolución a corto plazo pero sobre todo sin respuestas. Por un lado, el reclamo laboral sigue con un acampe que es apoyado por la CTA Autónoma y La Bancaria. Por otro, aparecieron graves acusaciones comerciales por presuntos incumplimientos en las entregas a empresas clientes.

La firma, ubicada en el Parque Industrial de Tortuguitas, en el partido bonaerense de Malvinas Argentinas, comenzó con serios inconvenientes para pagar salarios durante el año pasado y este 2026 lo comenzó con despidos de al menos 35 trabajadores. Por si fuera poco, violó una conciliación obligatoria dispuesta por ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, ordenó la reincorporación inmediata del personal despedido y dispuso retrotraer la situación laboral al 9 de enero. 

Pese a este escenario, la empresa rechazó la resolución y anticipó que no acatará la medida, situación que se mantiene hasta el momento mientras los trabajadores continúan con la ocupación de la fábrica, en un acampe. La Bancaria, sindicato al mando de Sergio Palazzo, integrante del consejo directivo de la CGT y diputado nacional por Fuerza Patria, bancó la pelea de los empleados. 

El Gobierno definió el temario de extraordinarias, con la reforma laboral y la ley Penal Juvenil al frente

“Nos solidarizamos con los compañeros porque hoy les toca a ellos, pero en realidad nos toca a todos. Creemos que el movimiento obrero tiene que estar más unido que nunca en una situación donde el Gobierno nacional viene a atacar todos nuestros derechos. Vinimos a apoyar y a ponernos a disposición”, señalaron desde el sindicato. 

Mientras que Néstor Roja, integrante de la conducción nacional de la CTA Autónoma, se acercó a “bancar” los recamos y reafirmó el acompañamiento de la central sindical. “Agradecemos que nos hayan recibido los compañeros. Es nuestro deber estar presentes, como lo hacemos en todos los conflictos. Reconocemos la valentía de estos trabajadores que no han aflojado, que no ceden y que están enfrentando a las patronales y al proyecto que el régimen de Milei representa para desmantelar la Argentina”, expresó.

Los trabajadores valoraron estos gestos y volvieron a recalcar que la actividad productiva de la firma continúa con normalidad, con salida de mercadería y distribución habitual. Hay otro dato más que se suma a un escenario explosivo: por lo bajo, comenzaron a sumarse sectores empresariales que denuncian posibles irregularidades en la operatoria de Lustramax como proveedora.

En particular, y como confirmaron desde el lado de los trabajadores, las empresas detectaron diferencias “relevantes entre lo facturado y lo efectivamente entregado”. ¿Qué señalan específicamente? Que en las últimas semanas aparecieron incumplimientos en cantidad, calidad y especificaciones técnicas de los productos. 

Por ejemplo, en varios insumos, las entregas habrían registrado faltantes cercanos al 50% respecto de lo contratado, mientras que en otros productos las diferencias superarían ese porcentaje. También se reportan cambios en formulaciones, menor concentración, diferencias en rendimiento, sustituciones de marca o variaciones en la presentación, sin que esas modificaciones se reflejan en una reducción del monto facturado.

Hay fuentes consultadas que aseguran que los clientes habrían abonado por un determinado estándar de producto y recibieron mercadería “sustancialmente inferior” a la acordada en volumen, valor o desempeño. Es más: las estimaciones sectoriales de las compañías apuntan a que las diferencias acumuladas representarían montos millonarios, lo que habría comenzado a tensionar la relación con clientes y proveedores de la cadena de abastecimiento.

Este cuadro se da en un contexto en el que también aparecen indicadores de tensión financiera de Lustramax. Reportes sectoriales y registros públicos mencionan un volumen inusualmente elevado de cheques rechazados, que superaría los $8.000 millones, y pasivos bancarios por encima de los $35.000 millones. De confirmarse estos datos, podrían ayudar a explicar las dificultades crecientes de la empresa para sostener compromisos comerciales y laborales, que siguen más vigentes que nunca: los trabajadores piensan sostener el pedido de reincorporación hasta las últimas consecuencias. Los empresarios clientes en tanto aparecen preocupados por la cadena de pagos y el abastecimiento.