Congreso al rojo vivo

Se cayó la sesión en el Senado: otra vez, a Bullrich le cuesta imponer la agenda de LLA

La sesión por biocombustibles cayó pese a un preacuerdo que la jefa del bloque libertario había cerrado con aliados. Incluso, había dialogado con expectativa de sesionar con Mayans. Las dificultades del Super RIGI y la tensión que ya asoma por la reforma electoral complica la estrategia de Bullrich de mantener activa la Cámara Alta.

Patricia Bullrich. Foto: NA

La caída de la sesión de este jueves en el Senado por la ley de Biocombustibles suma un capítulo más dentro de una dificultad que se vuelve constante para La Libertad Avanza y, en particular, para le jefa de su bloque, Patricia Bullrich, quien encabezó las negociaciones. Según pudo saber PERFIL, la ex ministra había dialogado el lunes con el jefe del interbloque Unión por la Patria, José Mayans, en una reunión donde se había mostrado la intención de habilitar una sesión esta semana. Pero esa voluntad no alcanzó para sostenerse hasta el miércoles: la reunión de Labor Parlamentaria debió suspenderse y, con ella, cualquier chance de sesionar en el corto plazo, ante la falta de votos para una agenda que deben acotar cada vez más. Y aún así no alcanzó. 

El proyecto de Biocombustibles, que ya tenía dictamen de mayoría, naufragó por el artículo que define cuánto mercado conservarán las pymes de biodiésel "no integradas" frente a las grandes plantas exportadoras. El texto preveía una reducción progresiva de esa cuota protegida hasta su desaparición en 2036, algo que generó rechazo entre senadores de provincias productoras como Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires, varios de los cuales habían firmado el dictamen en disidencia a la espera de un cambio que nunca llegó a tiempo. El oficialismo terminó bajando tanto la sesión como la reunión de Labor Parlamentaria que debía formalizar el temario.

La visita de Karina Milei 

El faltante de votos fue una sorpresa puertas adentro de la Casa Rosada. Hasta la mañana del miércoles, en LLA todavía confiaban en que la sesión se podría realizar. Karina Milei visitó el Congreso ayer y, según pudo reconstruir este medio, fue la propia Bullrich quien le explicó de manera directa a la secretaria general de la Presidencia que no podía llevar los proyectos al recinto tal como estaban planteados: faltaban los votos y no había margen para forzar una votación que terminara en derrota.Encima, en paralelo se estaba gestando la victoria opositora en Diputados por los temas de Endeudamiento Familiar y Emergencia en Discapacidad. 

Falta de acuerdo por las pymes: se suspendió la sesión del Senado que iba a debatir la nueva Ley de Biocombustibles

La escena resume el límite de la estrategia libertaria en la Cámara alta: la vocación de Bullrich de mantener el Senado en movimiento choca, una y otra vez, con las posiciones ya más distantes de los legisladores que responden a gobernadores considerados dialoguistas. 

El Super RIGI trabado y la reforma electoral que anticipa una negociación dura

La caída de esta semana se suma a otro freno que Bullrich viene arrastrando hace meses: el proyecto del Super RIGI, que acumula fracasos sucesivos para conseguir dictamen en comisión. Y llega en un momento de mal timing para la agenda libertaria, con la discusión por la reforma electoral que busca eliminar o suspender las PASO empezando a calentarse y compitiendo por la atención del recinto. En ese contexto, el oficialismo apuesta a reagrupar todo el temario pendiente -Biocombustibles, el traspaso de competencias judiciales a la Ciudad y los pliegos judiciales- en una sesión más amplia para el jueves 17 de septiembre.

Lo único que Bullrich sí pudo cerrar esta semana fue el dictamen en comisión de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y de Inocencia Fiscal II, dos proyectos centrales para el programa económico de Javier Milei que ahora esperan turno para bajar al recinto junto con todo lo demás.

JD/DCQ