la interna del pj

Un afiche fake, otro no oficial y las cuentas pendientes del peronismo

Dos carteles que no fueron hechos por sus protagonistas exponen y anticipan dos problemas concretos del PJ para 2027. En caso de querer competir, Sergio Massa enfrentará el recuerdo de los números de su paso por Economía mientras Kicillof busca avanzar con su armado nacional en medio de una interna que todavía no puede resolver con Cristina en el centro de la escena.

Guerra de afiches. Las calles de Buenos Aires amanecieron con mensajes sugerentes sobre las aspiraciones en pugna del PJ. Foto: cedoc

Una imagen circuló en redes y la otra apareció en la calle. Se trata de dos postales que incomodan y que dejan claro que el peronismo tiene mucho aún para ordenar o explicar al momento de querer construir una alternativa hacia 2027. Sergio Massa deberá pelear contra los números de la última gestión peronista y Kicillof, contra una interna que debe resolver con quien fue su líder política, Cristina Kirchner.  

Hay algo de fotografía anticipada en dos imágenes que circularon estas semanas alrededor del peronismo. Una fue fabricada con inteligencia artificial y nunca estuvo en la calle. La otra sí apareció en un cartel urbano. Ninguna fue hecha por los dirigentes que llevan sus nombres. Pero las dos terminan mostrando algo bastante real: lo que deberán enfrentar si terminan lanzando su candidatura presidencial el próximo año. 

La primera imagen lleva el nombre de Sergio Massa. El afiche promete: “Sergio sabe cómo bajar la pobreza y la inflación. Massa 2027”. La foto circuló en redes, pero el cartel no existió: la estructura está en Avenida del Libertador, pero con una publicidad de una empresa. El dato interesante no está solamente en que sea falso. Está en la consigna elegida.

El tigrense aún no definió su rol electoral para el próximo año. Por ahora sólo avisa que quiere ser el constructor de una unidad más amplia de la que hoy aglutina el sello Fuerza Patria. No se apura aunque habla con todos y no tiene dudas de que Javier Milei perderá la elección, 

Sabe también que si decide volver a pelear por la Presidencia, tendrá que hacerlo contra lo que este cartel anticipó: los números que dejó su paso por el Ministerio de Economía. La oposición le recordará el más del 200% de inflación (aunque sea sumando el mes que asumió Milei y la decisión de devaluar del propio gobierno libertario), número que lo contrastan con la suba de precios de Milei. No logró llevarla a 0 como prometió pero poder mostrar un 30% anual sirve para sostener el relato del partido violeta.   

Lo más sencillo para el peronismo será responder con los resultados del gobierno actual. Los números de caída de la actividad, del consumo, el desempleo, la pérdida de poder adquisitivo de trabajadores y jubilados, entre otros. Pero también tendrá que explicar que la opción no es volver al último gobierno.

La foto de Kicillof cuenta otra historia. Esta vez el cartel existe. Está en la calle y lleva una combinación que grafica rápidamente la interna peronista: “Axel Presidente” y “Cristina Libre”. La pieza está identificada con el Movimiento Derecho al Futuro, aunque no salió de este sector y, mucho menos, forma parte de una campaña oficial.

Aparece en la previa del acto que Kicillof encabezará hoy en Villa Domínico, en el primer plenario federal del MDF. La convocatoria busca mostrar una construcción política con dirigentes de distintas provincias y tendrá al gobernador como protagonista del armado nacional que viene construyendo.  

Pero lo que deja claro ese afiche es que Kicillof puede construir hacia afuera, pero todavía tiene que ordenar hacia adentro. La consigna “Cristina Libre” y el rol de figura de la dos veces presidenta se convirtieron en el punto de mayor tensión de la interna. Los seguidores de CFK vienen reclamando mayor compromiso del gobernador sobre la condena de su líder, además de reclamarle por la única vez que la visitó en San José 1111. 

Mientras el gobernador intenta transformar al MDF en una estructura nacional y empezar a ocupar el escenario de 2027, la discusión sobre Cristina vuelve una y otra vez a interponerse en el camino.

Esta semana otra muestra de esta disputa quedó encarnada en dos figuras que representan a Cristina Kirchner. La novedad es que una de ellas quedó desautorizada por la otra. 

Mayra Mendoza insistió en castigar a Kicillof, como suele hacerlo. Esta vez lanzó: “Todos tuvimos oportunidades (con CFK), algunos más que otros. Entonces hay una parte que yo no puedo entender, de deslealtad, desagradecimiento. Hay algunos dirigentes peronistas que no pueden reconocer esto y creen que la historia comienza cuando llegan ellos. No hay nada en la vida peor que ser desleal y desagradecido”. Y disparó también contra el gobernador porque “tomó la decisión de dividir al peronismo”.

¿La legisladora y exintendenta de Quilmes habla en nombre de Cristina? Al parecer, no. La senadora Juliana Di Tullio, también cercana a la expresidenta, fue la encargada de salir al cruce: “No sé si Cristina se pelea con Axel, nunca la vi peleándose con Axel y yo que la veo bastante nunca me dijo que está peleada o enojada con Axel”. Y sobre las declaraciones de Mendoza agregó: “Eso es lo que opina Mayra, a mí Cristina no me dijo eso. Mayra puede decir lo que opine pero a mí no me parece el mejor momento”.

Lo cierto es que los carteles (que algunos adjudican al gobierno libertario y otros a la propia pelea interna) exponen los problemas propios que afronta el peronismo antes de salir a dar la pelea contra Javier Milei.