CIENCIA Y ALIMENTACIÓN

Crean un snack nutricional de mozzarella con beneficios similares a la leche

El desarrollo, a cargo de un equipo de científicos del INTA, consiste en chips de mozzarella que concentran proteínas, calcio y otros nutrientes esenciales de la leche, en un formato liviano, estable y sin necesidad de cadena de frío.

Un snack pensado para las escuelas: el INTA desarrolló chips de mozzarella sin cadena de frío Foto: Prensa

Luego de más de tres años de trabajo científico, un equipo del Instituto de Alimentos del INTA Castelar logró un desarrollo inédito en el país. Los chips de mozzarella con alto valor nutricional, son capaces de concentrar en un snack los principales beneficios de la leche. El producto se presenta como una alternativa práctica, estable y saludable, pensada especialmente para reforzar programas de alimentación escolar y ampliar el acceso a nutrientes esenciales.

Crece el consumo de sedantes y ansiolíticos por la crisis económica y el deterioro del empleo

La iniciativa surgió a partir de una necesidad concreta: cómo garantizar el consumo de alimentos lácteos en contextos donde la cadena de frío es limitada o inexistente. “Buscábamos un alimento que mantuviera el perfil nutricional de la leche, pero que fuera fácil de transportar, almacenar y consumir”, explicaron desde el equipo de investigación que encabezó el proyecto.

El desarrollo se basa en un proceso de liofilización aplicado a queso mozzarella de alta calidad. A partir de fetas finas, el producto se somete a una deshidratación a bajas temperaturas que permite retirar el agua sin alterar las propiedades nutricionales ni sensoriales. El resultado son chips crujientes, elaborados únicamente con queso, sin agregados artificiales ni conservantes.

Según detallaron los investigadores, una porción de aproximadamente 20 gramos —equivalente a unos 12 chips— aporta un valor nutricional comparable al de un vaso de leche. En ese formato se concentran proteínas de alto valor biológico, calcio, vitaminas y minerales clave para el crecimiento y el desarrollo, especialmente en la infancia.

Incendios forestales: expertos advierten por los riesgos a la salud respiratoria

Desde el INTA destacaron que el producto responde a una tendencia global en la industria alimentaria: la búsqueda de snacks saludables que combinen practicidad con calidad nutricional. Sin embargo, subrayaron que el objetivo del proyecto va más allá del consumo individual y apunta a una función social más amplia.

En ese sentido, los chips de mozzarella se proyectan como una herramienta estratégica para programas de alimentación escolar, particularmente en zonas rurales, comunidades alejadas de los centros urbanos o regiones con dificultades logísticas. Al no requerir refrigeración, el producto simplifica el almacenamiento y la distribución, reduciendo costos y riesgos sanitarios.

“Este desarrollo permite que los beneficios de los lácteos lleguen a todos los chicos, independientemente de dónde vivan”, señalaron desde el equipo técnico. La propuesta apunta a mejorar la calidad nutricional de las dietas escolares, sin depender de infraestructuras complejas.

Además de su aporte nutricional, el producto se distingue por su versatilidad. Es libre de gluten y no contiene almidones, lo que amplía su potencial de consumo a personas con requerimientos alimentarios específicos. También puede integrarse como colación, complemento de comidas o snack saludable para distintos grupos etarios.

Qué es la miliaria, y cuáles son las cuatro variantes en las que se presenta la enfermedad

Actualmente, los chips de mozzarella se encuentran en una etapa precomercial y listos para su transferencia tecnológica. Desde el INTA informaron que ya existen empresas interesadas en avanzar con su producción industrial, aunque el proyecto continúa abierto a nuevas alianzas con pymes, cooperativas y actores del sector lácteo.

Otro punto destacado es el impacto productivo del desarrollo. El proceso no requiere equipamiento importado ni inversiones extraordinarias, ya que la tecnología utilizada puede ser provista por fabricantes nacionales. Esto facilita la adopción por parte de pequeñas y medianas empresas, y abre oportunidades para agregar valor en origen dentro de la cadena láctea.

Para los investigadores, el proyecto sintetiza una triple dimensión: nutricional, tecnológica y social. Por un lado, ofrece un alimento saludable y estable; por otro, impulsa la innovación productiva; y, al mismo tiempo, contribuye a mejorar el acceso a nutrientes esenciales en poblaciones vulnerables.

“Convertir la leche en un alimento fácil de transportar y conservar significa multiplicar sus beneficios”, señalaron desde el equipo del INTA. En esa línea, remarcaron que el desarrollo refleja el rol de la ciencia pública aplicada a problemas concretos, con impacto directo en la calidad de vida y en el desarrollo local.