Los kioscos de diarios se reinventan en CABA: podrán vender café, recibir paquetes y sumar nuevos servicios
Con nuevas pautas de convivencia urbana, la Ciudad de Buenos Aires busca modernizar las tradicionales paradas y proteger el empleo frente a la caída del papel.
Los puestos de diarios y revistas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires transitan un proceso de profunda adecuación. A través de un trabajo conjunto entre el sindicato, las cámaras empresarias y las autoridades de la Ciudad de Buenos Aires, se formalizó una nueva normativa que regula la ampliación de servicios en los escaparates públicos, permitiendo la venta de café al paso, bebidas sin alcohol y la incorporación de logística de cercanía. La medida busca modernizar el sector frente a la caída del papel y garantizar las fuentes de trabajo sin que las paradas pierdan su identidad histórica en una ciudad donde los hábitos de consumo cambiaron al ritmo de la digitalización.
La medida alcanza a los 1.025 puestos de diarios habilitados en la Ciudad de Buenos Aires y establece un marco regulatorio para actividades que, en muchos casos, ya se venían desarrollando de manera parcial. Según informó el Gobierno de la Ciudad, la intención es acompañar la reconversión del sector sin que los puestos pierdan su función principal como espacios de venta y distribución de diarios y revistas.
“Desregulamos los puestos de diarios y revistas de la Ciudad. Durante años, el Estado intentó conservar artificialmente un modelo que ya había cambiado. Y terminó destruyendo a quienes decía proteger: los canillitas. Eso se terminó”, sostuvo el jefe de Gobierno, Jorge Macri. Y agregó: “A partir de ahora van a poder adaptarse, reinventarse y sumar nuevos servicios para salir adelante. Porque no hay nada más anti trabajador que impedirle cambiar”.
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El nuevo esquema fue consensuado en una reunión encabezada por Jorge Macri, de la que participaron el jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny; el ministro de Desarrollo Económico, Hernán Lombardi; representantes del gremio de los canillitas, distribuidores, editoriales y cámaras gastronómicas. El objetivo fue ordenar una actividad que atraviesa una profunda transformación por el avance de los consumos digitales y la caída de las ventas de diarios y revistas en papel.
El área de Ordenamiento Urbano de la Ciudad diagramó los requisitos para desarrollar la nueva actividad, que incluye a todos los puestos de diarios y revistas con permiso vigente en el territorio porteño bajo la Ordenanza 33.188/76. Y establece un plazo de cuatro meses para que los canillitas que ya brindan estos servicios, o aquellos que deseen hacerlo, se ajusten a la nueva normativa.
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En diálogo con PERFIL, el secretario general del Sindicato de Vendedores de Diarios y Revistas (SIVENDIA), Omar Plaini, explicó que la iniciativa no implica una transformación radical del oficio sino una actualización de normas que existen desde hace años.
“Es un ordenamiento lo que está sucediendo. Estamos produciendo un ordenamiento donde el Gobierno de la Ciudad fue el primer gobierno avanzado en esto que viene conversando con nosotros hace tiempo porque nosotros hicimos un reclamo", explicó.
Y recordó que actividades como la entrega de paquetería, el comercio electrónico o los servicios de cafetería ya habían sido incorporadas a través de las resoluciones 390 y 391 de 2018 y la resolución 1481 de 2023, pero que era urgente ordenar su aplicación en la vía pública para evitar distorsiones.
Para Plaini, el principal objetivo es evitar que los puestos de diarios pierdan su identidad original. “La actividad principal debe ser y seguirá siendo la venta de diarios y revistas”, aseguró. En ese sentido, destacó que la nueva reglamentación establece que los productos editoriales deberán conservar la mayor visibilidad dentro de cada puesto.
“La venta de diarios y revistas conjuntamente con la cafetería. Nosotros no somos cafetería. El que va a ejercer la actividad es un vendedor de diarios y revistas profesional y después él puede poner en una parte de su kiosco el servicio de cafetería”, sostuvo.
La reconversión tiene además una explicación económica. La caída del papel obligó al sector a buscar nuevas fuentes de ingresos para sostener los puestos de trabajo y la presencia territorial de los kioscos en los barrios. “Nosotros estamos interpelados a reinventarnos para mantener una actividad centenaria y no perder puntos de venta y puntos de trabajo”, señaló Plaini.
La historia de esta transformación comenzó varios años antes. Las resoluciones 390 y 391 de 2018 habilitaron servicios de mensajería urbana, entrega de documentación, recepción de paquetes de comercio electrónico y distribución de correspondencia. Más tarde, la resolución 1481 de 2023 amplió aún más el abanico de actividades permitidas, incorporando cafetería, librería, venta de pasajes, souvenirs, productos de higiene personal y otros rubros complementarios.
La normativa establece además condiciones específicas para quienes quieran sumar servicios. Los puestos deberán mantener visual y funcionalmente la actividad editorial como principal, no podrán colocar mesas ni sillas sobre la vereda, deberán respetar normas de higiene y seguridad y acreditar capacitación en manipulación de alimentos cuando corresponda.
Más allá de la discusión normativa, tanto la Ciudad como el sindicato coinciden en un diagnóstico: el kiosco de diarios sigue ocupando un lugar singular dentro de la vida urbana porteña.
Plaini enfatizó en el valor sociocultural de los trabajadores del sector: “Nosotros abrimos el puesto diario en la mañana y ya empieza a sonar la radio, preparamos el mate, conocemos a todos los vecinos, somos parte de la geografía barrial. Es como el adoquín en Buenos Aires”, describió.
El dirigente destacó además el rol social que cumplen los canillitas en los barrios porteños. “¿Usted cree que en la Villa 1-11-14, en Soldati o en Pompeya hay una librería de cadena? No, pero un canillita sí. ¿Quién lleva la información al barrio?”, planteó. Y añadió: “Nosotros tenemos las llaves de los edificios. El vecino confía más en el canillita que en el propio agente de seguridad”.
cp