El ingeniero agrónomo, Luis Coita Civit, en diálogo con Canal E, evaluó que el sector vitivinícola argentino atraviesa un momento crítico marcado por la caída del consumo interno y un cambio estructural en su modelo de exportación.
Uno de los datos más preocupantes es la retracción sostenida del consumo local. Según explicó Luis Coita Civit, “el mercado interno aún no encuentra el piso, es decir, sigue cayendo el consumo per cápita en un año que mes a mes lo que se ha registrado es una caída del consumo”.
La influencia del mercado interno en el sector
Este fenómeno afecta directamente al sector, ya que depende mayoritariamente del mercado local: “La vitivinicultura argentina básicamente se nutre del mercado interno”. Asimismo, detalló que, “de cada 10 botellas que se comercializan en el sector, 7 se venden en el mercado interno”.
La pérdida de consumo no es nueva, pero se profundiza en contextos de crisis económica. “Cada vez que Argentina ha atravesado una crisis de consumo y una crisis económica en los hogares, el volumen de litros per cápita ha caído”, planteó Civit.
La caída del consumo con el correr de los años
A su vez, trazó una evolución histórica preocupante: “Hemos pasado por etapas donde consumíamos 90 litros per cápita, luego bajó a 50, luego bajó a 23 y actualmente estamos ligeramente superior arriba de los 15 litros ya a punto de perforarlos”. En este contexto, advirtió: “Esto es lo que nos indica que es una crisis estructural del sector”.
Además, el entrevistado explicó las consecuencias: “Cada vez más jugadores quedan afuera y que tengan que emigrar forzosamente a otras actividades sin ningún tipo de planeamiento”, lo que definió como “una migración casi de emergencia”.