COLUMNISTAS
dia de lucha

8 de marzo

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2019. En Argentina hace varios años que la mujer sale a la calle. | Pablo Cuarterolo

El 8 de marzo es un día de lucha y de movilización. Paramos, marchamos, salimos a la calle. Es un día que desde hace ya varios años no pasa desapercibido. En la Argentina cada vez somos más las que nos sumamos al paro que deja en evidencia que nosotras movemos el mundo. Celebramos las conquistas que logramos, como por ejemplo tener paridad para los cargos electivos, la Ley Micaela, tener el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad, y que este año vuelva a tratarse en el Congreso Nacional,  y será ley, el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo. Sin embargo, la deuda pendiente es enorme, cada 23 horas muere en la Argentina una mujer víctima de la violencia por razones de género.

Hace tiempo que le exigimos al Estado que avance en políticas de género para que no mueran más mujeres y asegurarnos una vida más democrática e igualitaria.

“El Gobierno tiene un imperativo moral de construir una sociedad sin discriminados, sin perseguidos, sin descalificados y donde todos tengan las mismas oportunidades, cualquiera sea su género”, dijo Alberto Fernández y asumió la responsabilidad en la jornada de Mujeres Argentinas en el Gobierno, que se realizó el miércoles en la Sindicatura General de la Nación (Sigen). Así es que empezamos a trabajar en una de las promesas más fuertes, que es terminar con la desigualdad, porque la desigualdad de géneros es la matriz donde se montan posteriores desigualdades. Y cuando hablamos de desigualdad de género no hablamos solo de mujeres sino de todas las diversidades. Podemos ser diversos pero no desiguales.

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Por eso este 8 de marzo no solo nos encuentra pensando y debatiendo, sino también construyendo. Nos encuentra a siete días de una apertura histórica de las sesiones del Congreso con un presidente que asumió el compromiso de refundar nuestra Argentina, guiado por el nunca más al sometimiento de las mujeres.

Y me encuentra a mí presentando mi primer proyecto como diputada nacional por la Ciudad de Buenos Aires; un proyecto que busca instituir la “Semana Nacional de Lucha contra la Violencia por Razones de Género” del 18 al 25 de noviembre de cada año. Es solo el comienzo del compromiso que asumí como diputada nacional y es también un aporte desde el Poder Legislativo a la agenda del gobierno nacional en materia de género, quien deberá concentrar –en esa fecha todos los años– acciones de alcance nacional coordinadas por el Poder Ejecutivo, con la participación de otros poderes, organizaciones sociales y establecimientos educativos que apunten a difundir y formar acerca de la problemática de la violencia por razones de género, en procura de su identificación, prevención y erradicación.

Este 8 de marzo nos encuentra así, luchando pero al mismo tiempo ocupando espacios de poder, en las calles pero también en las mesas chicas donde se toman decisiones, en un Palacio Legislativo pintado de verde y con un proyecto de interrupción voluntaria del embarazo pronto a recibirlo. Con la lucha contra la violencia por razones de género como una de las políticas centrales del nuevo gobierno nacional.

Sin embargo, el contraste con lo que ocurre en la ciudad de Buenos Aires donde el gobierno está a cargo del macrismo desde hace más de doce años es altamente preocupante.

El gobierno de Horacio Rodríguez Larreta no solo es irrespetuoso de la igualdad de género. Además atenta contra nosotras cuando deja a las enfermeras y enfermeros afuera de la carrera profesional, sabiendo que más del 80% son mujeres; cuando cierra jardines maternales, cuando deja sin vacantes a 20 mil chicos y chicas de la ciudad. Somos nosotras las que terminamos asumiendo las tareas de cuidado.

Los vecinos y las vecinas merecemos tener un gobierno porteño democrático y feminista. Es una deuda que la Ciudad tiene desde hace mas de doce años.

 

*Diputada nacional.