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Bautismos en el fútbol: la chance de terminar con una práctica violenta disfrazada de rito

La pelea entre algunos juveniles de Gimnasia con su excompañero Brahian Alemán, ahora en Banfield, volvió a poner en debate ese rito de iniciación naturalizado por jugadores, cuerpos técnicos y medios de comunicación. El ejemplo que intentan dar Andújar y Boselli en Estudiantes, yla mirada de Fernando Langenauer, excoordinador de las pensiones de Vélez e Independiente.

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Cortes. Dos ejemplos de cómo quedan los juveniles tras el “rito de iniciación”. En algunos planteles, al corte de pelo se le suma un combo de violencia y tormentos. | prensa boca y river

Algunas palabras suelen ser una trampa. Porque llamarlo rito o ritual es un eufemismo para no llamarlo como lo que verdaderamente es: una práctica violenta naturalizada durante décadas no solo por jugadores y cuerpos técnicos, también por medios de comunicación, que en las pretemporadas publicaban notas y fotos sobre los nuevos juveniles “bautizados” por el resto del plantel. 

En otros deportes, como el rugby, las escenas pasaban el límite de lo tolerable, o de lo divertido: generaban marcas –físicas y psicológicas– que duraban toda la vida. Los cruces entre algunos pibes de Gimnasia y su excompañero y ahora futbolista de Banfield Brahian Alemán, el fin de semana pasado, pusieron en debate esa iniciación que en varios clubes intenta ser desterrada.

Fernando Langenauer, licenciado en Educación y quien trabajó en la formación de juveniles en las pensiones de Vélez e Independiente, define ciertos ámbitos del fútbol como una selva: “Y dentro de esa selva tenés lugares con mayores y menores cuidados. El tema de la iniciación, con cortes de pelo y demás, a algunos les resulta gracioso y les gusta, y otros lo sufren y la pasan pésimo. Por eso me parece ejemplar el mensaje de los más grandes a los más chicos en Estudiantes: esto se terminó”.

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En la vereda opuesta a lo que intentan instalar Mariano Andújar y Mauro Boselli en Estudiantes, Alemán lideraba en Gimnasia un grupo autodenominado Los Ninjas, que tenía como costumbre “bautizar” a los futbolistas que llegaban a Primera. Lo que usualmente se identificaba con una rapada o corte de pelo deliberadamente desprolijo muchas veces se transformaba en una humillación que incluía golpes y tormentos. Esta semana se deslizó que hasta en algunas situaciones podría haber habido abusos de índole sexual, algo que el club y el plantel desmintieron de manera tajante con un comunicado.

Lo cierto es que Alemán se peleó con el juvenil Felipe Sánchez en el estadio de Banfield y, tras eso, el que explicó las razones de estos cruces fue el periodista que cubre la cotidianidad del club platense, Matías Romero. Había un antecedente más o menos cercano, cuando el familiar de uno de los jóvenes “bautizados” denunció los maltratos por parte de Los Ninjas, algo que había generado una leve sanción por parte del cuerpo técnico y la dirigencia.

El actual presidente de Gimnasia, Mariano Cowen, reconoció “el maltrato que sufrieron futbolistas juveniles entre 2019 y 2021”, descartó que haya habido agresiones sexuales y ratificó el compromiso del club de no avalar esas prácticas. “No avalamos este tipo de cosas y no van a pasar en el club bajo nuestra conducción. Hay que desterrarlas del deporte en general, no solamente del fútbol”, le dijo Cowen al canal C5N.

Langenauer asegura que, cuando veía y disfrutaba del Mundial en Qatar, pensaba que jugadores como Enzo Fernández o Julián Álvarez habían pasado alguna situación humillante hacía muy poco. Porque todos los jugadores lo sufrieron en mayor o en menor medida. 

De hecho, las fotos que ilustran esta nota dan cuenta de eso: Alan Leonardo Díaz, Tomás Lecanda, Felipe Peña Biafore, Tomás Galván y Flabián Londoño Bedoya fueron los cinco futbolistas de River “bautizados” en 2021, mientras que Gonzalo Lamardo y Agustín Almendra pasaron por eso en 2018. Si bien en esos planteles esa tradición implicaba cortarles el pelo, el rito fue puesto en discusión en algunos otros clubes como Estudiantes. “No queremos hacer sentir mal a un chico que está haciendo su primera pretemporada y le gusta tener el pelo largo. Hace poquito lo charlamos con Mariano Andújar, no tiene sentido ridiculizarlos. Mientras estemos nosotros, no se va a dar”, explicó Boselli en enero, antes de que del otro lado de La Plata quedaran visibilizadas esas prácticas. 

“Por eso es hora de darle un corte a todo esto. Que lo que nos pasó en el Mundial nos haga revisar cómo queremos construir este deporte”, asegura Langenauer. Sería una manera de convertir el fútbol –o a cualquier otro deporte– en un ámbito más sano.