3rd de March de 2021
COLUMNISTAS Defensora de Género
20-02-2021 23:31

Las reacciones que produjo Úrsula, lo bueno y lo malo

20-02-2021 23:31

La semana pasada toda la sociedad y las mujeres especialmente, se movilizaron frente al aumento de femicidios y el de Úrsula Bohillo en Rojas, provincia de Buenos Aires. Merece recalcarse que volvimos a las calles, retomamos la movilización reclamando a todos los poderes del Estado respuestas urgentes frente a esta matanza. Porque a pesar de los avances en la legislación, los programas y actividades generadas, el aumento del presupuesto y otras iniciativas, siguen aumentando las muertes y no podemos quedarnos calladas ni inermes. La pandemia nos sacó de las calles, pero ahora a pesar de ella volvimos y sabemos que con los cuidados que correspondan tenemos que seguir atentas y movilizadas.  

También hubo movilización en los distintos sectores y poderes del Estado, especialmente cabe señalar la reunión que convocó el Presidente y que informa Clara Fernández Escudero el domingo en 50/50.  Esa reunión con las ministras de las áreas principales (Gómez Alcorta, Losardo, Frederic, e Ibarra), en la que se decidió avanzar en la creación del Consejo Federal para el abordaje de Femicidios, Travesticidios y Transfemicidios. Este Consejo seria para “dar respuesta ante los hechos de violencia contra mujeres y LGBTIQ+”. La nota a través de la información oficial y las declaraciones de la ministra Gómez Alcorta plantea la necesidad de articular el sistema de ayuda que “centralmente trabaja con indicadores de riesgo y sistemas de alerta y sobretodo, con posibilidad de seguimiento de casos. Esto es lo que queda al descubierto. Era una de las demandas históricas, que el homicidio de Úrsula viene a poner sobre el tapete nuevamente”. En este sentido el Consejo tendría una función de coordinación interinstitucional para avanzar en una respuesta integral, eficaz y articulada entre los distintos organismos y sectores que intervienen. El consejo se creará por un decreto presidencial que se espera se concrete lo antes posible.

Si bien es auspicioso que el Presidente se involucre en la respuesta y promueva este alto nivel jerárquico de participación, nos preocupa esto no signifique una nueva institucionalidad que amplia los niveles de intervención, pero retrasa la búsqueda de soluciones ya que debe montarse y dotarse de funciones, que si bien están ya definidas en la ley 26.585 y otras normas, impliquen un tiempo adicional que puede retrasar y nuevamente postergar la adopción de las modalidades de funcionamiento articulado, que desde el nivel local pasando por el provincial y nacional deben ponerse en funcionamiento YA. La experiencia nos indica la importancia de la articulación y coordinación a nivel local, así como la necesidad de tener indicadores de riesgo y las formas de evaluación explicitadas en protocolos unificados para todo el país. Demorar esto por el armado de una estructura nacional que baje hacia las provincias y municipios puede ser un inconveniente que no ayuda a lograr el objetivo final, porque los niveles provinciales y nacional suelen tener mas dificultades para su coordinación y articulación. 

La convocatoria a la movilización de Ni Una Menos claramente mostró la necesidad de decir BASTA a la represión policial, a la justicia patriarcal y también a la burocracia del Estado que no es capaz de responder adecuadamente, como lo refiere la nota en 50/50 el domingo. El llamado cundió en todo el país y hubo respuestas en la mayoría de las localidades. Las mujeres no se paralizaron por la pandemia y sintieron que esto exigía volver a las calles a pesar del covid, la pandemia de la violencia de género es permanente y mas antigua y nos mata silenciosa y permanentemente.   

El sábado en Policiales se publicó una nota sobre un hombre acuchillado por su novia en Hurlingham. Este hecho refiere una historia de violencia de género que invierte la reacción de la mujer, que esporádicamente se registra. Es lamentable porque la violencia no se combate con mas violencia. Frente a este caso, un grupo de diputados nacionales presentó un proyecto de ley de defensa de los hombres víctimas de violencia. Si bien se trata de hechos aislados y escasos, la reacción de quienes se sienten afectados no se hizo esperar y surge este proyecto. Cuánto tiempo tuvimos que esperar las mujeres para tener leyes, en los 80 de violencia doméstica que recién en los 90 se sancionó y luego de violencia contra mujeres y niñas en todos los ámbitos en que se desempeñan, demoró otros más de 10 años. Ahora estos varones ante dos o tres casos en otros tantos años plantean un proyecto de ley que no nos extrañemos avance rápidamente. Lo grave de este proyecto es que va afianzar mas el patriarcado y agravará el riesgo de las mujeres y niñas.  Esperemos rija la sensatez.

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