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Pobreza y Salud: una asociación nefasta

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Entrelazados. El aumento de la pobreza tiene un impacto directo en los servicios públicos de atención a la salud. | cedoc

En estos días conocimos los últimos datos de la pobreza del Observatorio Social de la Deuda Social de la UCA, según los cuales el nivel de pobreza aumentó en diciembre y enero en relación al tercer trimestre del 2023. En el tercer trimestre del 2023 hubo un 44,7% de pobres, en diciembre subió al 49,5% y en enero alcanzó el 57,4%, en números absolutos es una cifra escalofriante: 27 millones de argentinos son pobres. A su vez la indigencia pasó de 9,6% en el tercer trimestre del 2023 al 14,2 en diciembre y al 15% en enero. Además, el pronóstico del Observatorio es que en febrero y marzo aumentará aún más la pobreza alcanzando alrededor del 60%. Esto a expensas mayoritariamente del atraso en los haberes de los jubilados y del congelamiento de los salarios frente al aumento de los costos de la mayoría de los servicios y del costo de vida. Estos son datos muy preocupantes y que no permiten predecir la reacción de algunos sectores. Mucho se está hablando de los problemas en la atención, especialmente en el sector público. Al principio del nuevo gobierno, las prepagas reclamaban poder aumentar sus cuotas de afiliación por las dificultades para cubrir la atención. El Gobierno rápidamente respondió liberando la fijación de las cuotas y se produjeron aumentos muy grandes entre diciembre y enero. Como consecuencia de ello muchas personas abandonaron esa cobertura y pasaron a engrosar el grupo de quienes solo se atienden en los servicios públicos de salud. Servicios dependientes de las provincias y municipios que en general, están muy empobrecidos en recursos humanos, tecnología y con una atención deficitaria superada en gran medida por el esfuerzo de los profesionales. Es así que en este último mes la queja surge de los servicios públicos de salud y especialmente de los de CABA, que se ven atosigados de pacientes y en una alta proporción del Gran Buenos Aires. El video de ese médico de un hospital de CABA que sale y habla con quienes están reclamando por la demora para explicar la situación, y registra que la mayoría son del Gran Buenos Aires, a quienes les resulta más fácil y seguro venir a un hospital de CABA que peregrinar en hospitales del Conurbano. Esto que pasa desde hace muchos años, se ve ahora aumentado, porque los servicios públicos del Conurbano son muy deficientes y no logran atender la demanda. Frente a esta realidad, el gobierno nacional privilegió el problema de los seguros privados y su vinculación con las obras sociales, olvidando que el grueso de la atención de la salud ahora se realiza en el sector público. Claro que esta responsabilidad recae en las provincias y en los municipios, los que están económicamente devastados y ahora aun más, porque el gobierno nacional les quitó el aporte de fondos, como el apoyo para el subsidio al transporte y el incentivo docente. Quiere decir que el problema es de más del 50% de los argentinos, que solo pueden atenderse en el sector público y quedan totalmente desvalidos. En todo este tiempo que se discutió en el Congreso estos temas relativos a la salud y ahora en los medios, el gran ausente fue y sigue siendo el Ministerio de Salud.

*En el 2015 Aldo Neri decía que “había que organizar a nivel provincial y en grandes centros urbanos consorcios, o como se quieran llamar, para reunir equipamientos y recursos humanos suficientes para cubrir la mayor parte de las necesidades de salud de un sector de la población” y agregaba: “para minimizar la competencia comercial que redunda en el sobreequipamiento y abuso de su uso, reconociendo la disconformidad de los beneficiarios permitiendo el cambio de consorcio”. Esto era el modelo hacia seguros provinciales de salud, que permitieran el uso de servicios públicos y privados indistintamente con igual regulación y control por parte del Gobierno. Es evidente que éste no es el modelo al que vamos. El desafío es cómo se resuelve la atención del 60% de la gente en todo el país, garantizando el principio constitucional del derecho a la salud.

*“Salud y Política Social” en ¿Podemos tener una Política de Salud Equitativa?, publicación del Pacto Argentino por la inclusión Social-PAÍS, Editorial Femeba  2017.