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CóRDOBA
PRIMERA CONDENA POR VIOLENCIA DE GÉNERO

Cabrera condenado: los próximos pasos serán la condicional y otros juicios

Esas serán las opciones del golfista, ahora en la cárcel. La acumulación de denuncias por maltrato a sus exparejas. Una mirada sobre el entorno.

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PRISIÓN EFECTIVA. A Cabrera se le impuso como requisito llevar adelante un tratamiento para atacar su adicción al alcohol y tratar además su comportamiento de violencia de género. | CEDOC PERFIL

La condena a dos años de prisión efectiva a Ángel Cabrera no marcará el final del camino judicial del golfista, es solo el comienzo de varios episodios que lo tendrán como acusado. Todos bajo el mismo patrón: la violencia de género.
Cabrera deberá responder por varias denuncias de sus exparejas, quienes advirtieron haber sido golpeadas y maltratadas: Cecilia Torres Mana, Micaela Escudero y Silvia Rivadero. Lesiones leves calificadas, amenazas, coacción y desobediencia a la autoridad son las imputaciones contra Cabrera. La causa más grave es la denunciada por Escudero.
Carlos Hairabedian, abogado de Cabrera, anticipó que en dos meses estará en condiciones de pedir la libertad condicional. Más allá de los plazos legales, no parece que le resulte tan sencillo al defensor tener éxito en ese pedido.
En una eventual condena por las otras causas que seguramente llegarán a juicio, a Cabrera se le acumulará el antecedente de la reciente pena.
La semana pasada, el fiscal Cristian Griffi le dictó la prisión preventiva en otro expediente por una denuncia de Torres Mana y, teniendo en cuenta la actitud que Cabrera mantuvo con la Justicia durante estos meses, no parece indicar que en un tiempo cercano recupere la libertad.

Tratamiento. Además de la condena a prisión efectiva, a Cabrera se le impuso como requisito llevar adelante un tratamiento para atacar su adicción al alcohol y tratar además su comportamiento violento.
El tratamiento dentro de la cárcel es propuesto por el Servicio Penitenciario e incluye, según indicaron desde la Justicia, un abordaje interdisciplinario: psicólogos, psiquiatras y profesionales de diferentes ámbitos que hacen un diagnóstico, determinan un tratamiento, aconsejan si es necesaria una medicación y se realiza un seguimiento. Ahora eso debe ser aceptado, en este caso por Cabrera.
Carlos Hairabedian sostiene una fuerte crítica y pone en duda el éxito intramuros de estos tratamientos: “Todas las recomendaciones indican que el tratamiento debe hacerse fuera de la cárcel, no encerrado. El fracaso de los tratamientos en la cárcel es absoluto y total, nunca va a superar ninguna adicción. Deben someterlo a un tratamiento riguroso y en lugares adecuados, pero no en la cárcel, porque una vez que lo dejan en ese lugar los tribunales se desentienden totalmente y nadie lo controla. Se les genera una doble dificultad, el encierro y la abstinencia”.
Los antecedentes no son favorables para el golfista. En todo el proceso judicial, hubo al menos ocho intimaciones de la Justicia para que se someta a un tratamiento y ninguno pudo completarse. Todos se hicieron en instituciones privadas. En uno de los certificados expedidos por uno de estos centros se identificó a Cabrera como un “alcohólico social ocasional”.
La fiscal Laura Batistelli, quien llevó adelante un crudo y contundente alegato sobre el padecimiento de las exparejas de Cabrera y sobre todas las conductas del golfista, cuestiona fuertemente ese diagnóstico: “El que siempre se pasa de copas, poco tiene de ocasional, el no sostenimiento de los tratamientos evidenciaron que ninguno funcionó. Cabrera tiene un problema de alcoholismo, eso está claro, pero eso es un síntoma que desnuda otro gran y grave problema que padece: tiene un problema con el género femenino con o sin alcohol. Su violencia siempre está direccionada a las mujeres. Él no se arrepiente porque no tiene conciencia de género”.
En uno de los intentos de rehabilitación, Cabrera se internó supuestamente para tratar sus problemas de conductas violentas y adicciones. Estuvo internado 22 días, en ese lugar recibió el alta institucional pero no médica. Uno de los profesionales que lo atendió recomendó que debía ser medicado, pero desde el entorno del golfista se negaron a una medicación al argumentar que debía jugar un torneo de golf en el exterior.

Entorno. A los ídolos deportivos casi siempre los secunda el llamado ‘entorno’, un grupo de personas, muchas veces circunstanciales que manejan, organizan y direccionan todos sus movimientos. Esos ambientes pueden ser fundamentales en el éxito o en la caída del campeón.
La fiscal Batistelli pone el foco sobre este aspecto: “El tratamiento a Cabrera advertía de una internación más larga, pero todo lo que requería como hombre atenta contra el ídolo, todo se medía en contexto al negocio. Había que seguir haciendo funcionar al ídolo, pero nadie quiso advertir que el ídolo ya estaba en problemas. Ese grupo de gente que lo rodeaba cuidaba al ídolo, no a la persona. Los únicos que se ocuparon de la persona del Pato Cabrera fue el Poder Judicial”.
Claudio Vasalo es psicólogo deportivo, con una amplia trayectoria y reputación trabajando con deportistas, y proporciona una mirada sobre el entorno, en este caso particular sobre Cabrera: “El personaje se come a la persona, todos los que se vinculan con él lo hacen con el ‘Pato’ Cabrera no con Ángel. Él tenía una conducta extradeportiva en la cual nadie le ponía límites, porque todos se relacionaban con el campeón, con el personaje. Y el personaje no reconoce los límites, para el deportista todo es posible, son campeones del mundo, qué le vas a venir a hablar de límites, de que no se puede, pero eso puede estar bien para el deportista no para la persona. El problema más grande es tener un entorno sano”.
Por su parte el defensor de Cabrera, Carlos Hairabedian, desmiente que el entorno del golfista haya influido en su situación: “No hay ningún entorno que propicie actos de violencia, su entorno no es el enfermizo o tóxico de otras disciplinas. Nunca ha hecho prevalecer su condición de ídolo, nunca se ha valido de eso”.
Vasalo describe con franqueza el mundo que rodea a los deportistas: “Los entornos son de aduladores, de festejadores y eventuales más que vínculos sanos. El personaje se come a la persona, no hay lugar para la persona. De hecho, vos imaginate si en este caso, Cabrera en algún momento se hubiese sentido mal y hubiese propuesto bajarse de algún circuito porque quería reflexionar sobre cómo se estaba vinculando con sus parejas y replantearse el modelo de hombre: los sponsors le arrancan la cabeza, allí el mensaje es uno solo, vos sos una máquina que está produciendo, tenés que producir. En el alto rendimiento no hay tiempo para la persona, es difícil que una persona tenga tiempo, porque el personaje lo ocupa todo. No hay lugar para la persona, es todo personaje”.
La fiscal Battistelli también hizo una observación sobre la historia y los orígenes de Cabrera: “La persona quedó relegada, ahora le toca rescatar al chico de 9 años que juntaba pelotas en la cancha de golf”.
Por lo pronto, al menos por los próximos meses, el campeón de Augusta, Angel Leopoldo ‘El Pato’ Cabrera deberá permanecer detenido. Mientras sus exparejas esperan que sus denuncias por violencia avancen en la Justicia.