viernes 01 de julio de 2022
CóRDOBA TRAS RAID DE GUZMAN

El mercado cree que se complica un acuerdo con el FMI en el cortísimo plazo

La presentación y dialogo del ministro de Economía con gobernadores, empresarios y sindicalistas blanqueó que hay mucha distancia. “Vamos a un terreno que implica riesgos macroeconómicos”, dice Furiase.

09-01-2022 00:54

El raid de presentaciones y encuentros que el ministro de Economía Martín Guzmán tuvo con gobernadores, empresarios y sindicalistas en los que expuso sobre los avances en la negociación con el FMI no dejó los mejores resultados. La foto de un sólido apoyo político a las propuestas del oficialismo no se logró e incluso generó nuevos ruidos hacia adentro de la oposición. Y desde lo económico, quedó expuesto que las diferencias son muchas y de peso. El propio Guzmán no lo ocultó. En los encuentro señaló que el desencuentro en las negociaciones con el FMI para reestructurar la deuda que el país tiene con el organismo se ancla en el tamaña y velocidad del ajuste fiscal. Casi nada.

Con fuertes vencimientos desde marzo y reservas muy alicaídas, los riesgos de caer en mayores desestabilizaciones macroeconómicas, aumento de la inflación, incremento de la brecha cambiaria y restricción de divisas son muchos.

En un encuentro virtual organizado por la firma Agroeducación, el economista Federico Furiase, de la consultora Anker Latinoamérica dejó sus impresiones sobre los escenarios que se abren.

“Es claro que el Fondo está pidiendo un ajuste fiscal más fuerte de lo que plantea Guzmán, que prácticamente es no ajuste fiscal sobre todo para este año y el año que viene. La conclusión que queda es que todavía hay mucha distancia, un largo camino a recorrer para unir las puntas en lo que respecta a la parte técnica de un acuerdo entre Argentina y el FMI. Es claro que el FMI demanda un ajuste fiscal, una reducción del financiamiento monetario mucho más rápida de la que plantea Guzmán, probablemente en un contexto de tasas de interés más altas. Eso en el Excel del Fondo significa un menor crecimiento económico en el corto plazo para poder acumular reservas más rápidamente porque al crecer menos hay menos nivel de importación y eso permite acumular reservas más rápidamente y obviamente eso es muy difícil de digerir para la política”, planteó Furiase.

Y en esa línea expresó su escepticismo hacia un acuerdo inminente: “Creo que va a ser muy difícil tener un acuerdo en el cortísimo plazo que genere expectativas positivas. Me parece que vamos a entrar en un terreno de idas y vueltas, donde se puede estirar más de la cuenta la negociación y eso implica un riesgo macroeconómico muy importante dado el nivel crítico de reservas y de brecha cambiaria”.

Por otro lado, Furiase también se refirió al principal condicionante interno para dibujar un acuerdo: las restricciones políticas. “Probablemente Guzmán quisiera acelerar la corrección fiscal o reducir más rápido el financiamiento monetario, pero tiene una restricción política muy fuerte dentro del gobierno en el que participa y que se dejó en evidencia en el año electoral. Guzmán apuntaba a cerrar el acuerdo en mayo, subiendo tarifas, quitando subsidios y bajando el déficit fiscal y no lo pudo hacer por el frente político. Se entra en zona de riesgo y el problema es que la macro argentina no tiene mucho tiempo porque tenemos un nivel de reservas tan crítico, no tenemos financiamiento externo, la brecha cambiaria y el desequilibrio monetario y fiscal es tan fuerte que se genera el riesgo de una crisis cambiaria. No hablo de ni de híper inflación ni de corralito, sino de que el riesgo que encuentra la macro argentina si no hay un acuerdo rápido es ir a una crisis cambiaria que nos lleva a un nivel más alto de inflación”.

-¿Después de escuchar a Guzmán la sensación es que estamos más cerca o más lejos del acuerdo?
-Creo que estamos más lejos de lo que pensaba el mercado en diciembre. A la larga Argentina va a tener un acuerdo con el Fondo, la pregunta es cómo se llega a ese acuerdo. Con qué nivel de brecha, de inflación y de reservas.  El riesgo que tenemos a partir de ahora es que, producto de la señales y de las restricciones políticas, no tengamos un acuerdo rápido, se convierta en un partido de idas y vueltas y eso es riesgoso. Por ahora ayudan los dólares del trigo, la demanda estacional de pesos porque las empresas venden dólares para pagar sueldos y aguinaldos. Pero eso es transitorio, se da vuelta en febrero y Argentina tiene una macroeconomía flujo dependiente, como no hay colchón de dólares en la reserva ni acceso a los mercados internacionales, dependemos de que el campo siga liquidando.

Suba de tasas, gesto para el Fondo
tras la serie de reuniones de Guzmán con gobernadores y luego con empresarios y sindicalistas hubo un movimiento concreto. Vino desde el Banco Central, donde se definió un aumento de tasas, una jugada que puede interpretarse como un guiño al FMI que venía reclamando un aumento de la tasa de interés.  “Estas decisiones procuran un reordenamiento del esquema de tasas de interés y una simplificación de la organización de la liquidez sistémica”, explicó el Central. Y detalló que se estableció un aumento de 2 puntos porcentuales de la tasa de interés de la LELIQ a 28 días de plazo, pasando de 38% a 40% anual. Al mismo tiempo, se creó una nueva LELIQ a 180 días de plazo, cuya tasa se fija en 44% anual. Y elevó los límites mínimos de las tasas de interés sobre los plazos fijos. Para personas humanas, el nuevo piso se fija en 39% anual para las imposiciones a 30 días, mientras que para el resto de los depositantes del sistema financiero la tasa mínima garantizada se establece en 37% anual.

 

 

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