lunes 14 de junio de 2021
CóRDOBA ANÁLISIS HISTÓRICO Y REALIDAD
09-05-2021 00:32

El zoom de Ricardo López Murphy

09-05-2021 00:32

Lejos de adherir incondicionalmente con el Dr. Ricardo López Murphy, resulta vital difundir la visión clara del eminente economista y su plan político en la emisión de hace pocos días de la entrevista (disponible en YouTube) que le realizara Pablo Ricatti.

Desplegando su destreza docente, con un tono combativo contagioso, exponiendo su conocimiento histórico global, económico y matemático, pinta con estilo realista un cuadro de Argentina, el que curiosamente, merecería una obra surrealista.

Marco internacional
Al destacar el favorable contexto que el mundo nos presenta, remarca los altos precios de las comodities y las bajas tasas de interés como otra oportunidad que no debe perderse. En tal sentido, otro beneficio: la deuda pública argentina es relativamente baja (35% del PBI). Todo esto, sumado a que la tecnología disponible (acá y en el exterior) ayuda de manera decisiva a cualquier política expansiva.

López Murphy comienza a exponer su programa con ejemplos de nuestra propia historia: se necesitarán líderes inteligentes (como Alberdi y Sarmiento) y suerte en decisiones claves (por ejemplo, Roca en 1881 y 1902 prefirió firmar la paz con Chile, pese tener ventaja militar relativa). Con ellos Argentina vivió una expansión económica inédita entre 1860 y 1930.

Soporté, hasta saber suficiente, el mito de nacionalistas e izquierdos de que la causa de nuestros males era la conspiración extranjera. Esa que culpa a ingleses piratas y americanos imperialistas que siniestramente conspiran contra la Argentina potencia o la Argentina justa, libre y soberana. Literatura fantástica -y no exactamente borgiana-, como la del capítulo populista “Braden o Perón”. 

Por el contrario, López Murphy sentencia que el mundo quiere que nos vaya bien, para tener un mercado demandante y un lugar de inversión.

El cambio interno
En la disciplina fiscal el ex candidato a presidente es intransigente. Vuelve al ejemplo histórico del “piloto de tormentas” (Pellegrini) y destaca que con sus reformas Argentina tuvo entre 1890 y 1945 menos inflación que los americanos. Hay que digitalizar el gobierno. Y no solo para cobrar impuestos.

El economista dice que debe haber libre competencia hasta con la moneda. De modo que el peso compita hasta con las cripto. Cree que el monopolio estatal de la emisión monetaria, que preocupó a Hayek y Friedman, (hasta estudiar una moneda privada), puede no ser abandonado con orden monetario. Para ajustar los 4 millones de empleados públicos excedentes plantea un programa expansivo en exportaciones a partir de un tipo de cambio alto, con reforma laboral hacia adelante: que los planeros sigan cobrando el subsidio mientras trabajan bajo nuevas y flexibles normas y si pierden el empleo también el subsidio.

Contra el abuso previsional solo llega a decir que se ocupará en forma urgente de averiguar en qué guerra participó la provincia de Formosa para justificar un récord mundial de pensionados por invalidez.

País hospitalario tributariamente: si vamos a tener el mismo nivel de impuestos que los americanos, estamos en problemas. Irónico resumen, pues un programa infalible es aquel que vaya en sentido contrario a todo lo que propone Cristina. Por lo tanto, potenciar a la -1 el programa de la vicepresidenta asegura el éxito.

Cuestiones morales
El ajuste que propuso en 2001 fue severo en la política. Hoy, donde hay que hacer un esfuerzo, se debe dar el ejemplo desde los más altos niveles. Caserio es inexplicable cuando afirma que lo de los políticos “no se toca”.

Hablar con verdad tiene ventajas -dice-, pues el inteligente no miente y así se gana en coherencia.

También aclara que en 2003 recibió el ataque de Elisa Carrió lo que impidió el diálogo, más aún cuando su discurso era demasiado inclinado a hacia la izquierda. Ahora, siendo Lilita una persona de moral impecable expone un discurso económico más racional.

Epílogo crítico
Al advertir que hay un peligro de resurrección kirchnerista si el mercado visualiza el resultado de las elecciones intermedias como una derrota K, no se advierte un planteo claro de cómo manejar la transición de dos años hasta las elecciones del 2023. ¿Por qué en el ineludible frente que debe enfrentar a los K se debe aceptar a un poco prolijo Milei o a un dudoso como Espert? ¿Cuál es la razón de no hablar ya con una aliada natural como Carrió?

Está claro que en este momento no hay con quién hablar en el Cambiemos, pero el personaje más notable de ese espacio es un ingeniero. Demasiada economía en el discurso y poca ingeniería. Desde aquí sostenemos que se debería releer a Veblen y pensar en una moderna “dictadura de los ingenieros”. O a Max Weber y “excitar la emoción de la gente guardando las razones duras y frías en la cabeza”.

Gestor de patrimonios financieros y Contador Público
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