lunes 04 de julio de 2022
CóRDOBA EN 2022

Gobierno se mantiene en "Plan Transición" y advierten por inflación del 57%

A dos años del inicio de su mandato, la administración de Alberto Fernández no logró mostrar un plan económico sustentable. "Hay un plancito para el FMI" y "políticas a mitad de camino para contener la inflación", plantean analistas.

12-12-2021 00:55

El viernes pasado se cumplieron los primeros dos años de gestión de Alberto Fernández. Una administración que, se la mire por donde se la mire, está siendo atípica y profundamente condicionada por factores exógenos y endógenos. Entre los primeros, la incursión de la pandemia de Covid que obligó a repensar prioridades, recursos y pivotear una crisis inédita día a día. Los coletazos de la crisis iniciada económica y financiera en 2018 durante la gestión anterior también podrían abroquelarse en este apartado de sintomatologías. Entre los condicionantes propios, a los inconvenientes por congeniar un diagnóstico y luego un plan para resolver los problemas crónicos de la macro se sumaron las inestabilidades políticas propias de una coalición que vive en permanente tensión sobre el rumbo que debe tomar la gestión estatal.

Condicionantes y desequilibrios heredados y concebidos son los que actuaron para llegar a un estadio actual en que todavía cuesta saber si hay un estilo de gobierno albertista puro. Aún más lejos quedó la posibilidad de que se presente a la sociedad, los agentes económicos, los mercados, los inversores y los organismos internacionales algo parecido a una hoja de ruta de política económica de mediano y largo plazo.

Así las cosas, el tercer año de mandato de Alberto Fernández parece mantenerse en una fase de “Plan de Transición”, donde el plan es la falta de plan. Algo de lo que el propio gobierno ha sabido hacer alarde. Con todo, es posible detectar algunos ejes de ese plan provisorio que comenzará a plasmarse en las próximas semanas:

-Acuerdo con el Fondo: “es cada vez más improbable que no haya un acuerdo con el Fondo”, comentó hace pocos días un economista local a un grupo de empresarios cordobeses. Como vienen marcando varios analistas, una de las claves para que se concrete el acuerdo para refinanciar la deuda soberana con el FMI es la propia necesidad política de EEUU de no tener una región desestabilizada por una Argentina defaulteada.

-Nuevo ritmo devaluatorio: atrás quedaría el criterio de micro devaluaciones por debajo de la inflación como se vio en 2021 y que operó como ancla ante el proceso inflacionario. En 2022 la cotización del dólar se actualizaría siguiendo el nivel de incrementos de los precios. “Si sigue habiendo más demanda que oferta (de dólares) el Gobierno va a tratar de empardar a la inflación mensual (con la devaluación)", describió Carlos Melconian.

-Descongelamiento y ajuste de precios relativos. Piso del 40-50, techo del 60% parece ser el parámetro con que el gobierno se movería en torno a la suba de precios. La administración central sabe que no puede seguir convalidando el atraso de tarifas y servicios públicos. Tampoco de precios claves como el de los combustibles, que llevan 7 meses de congelamiento. La “muñeca” para manejar esos incrementos y contener los descontentos y el costo social definirá buena parte de esta parte del plan. Como anticipó este medio la semana pasada, “la sintonía fina” para descongelar tarifas con más vigor hacia los sectores de clase media alta y alta no se aplicará en Córdoba. Ni Epec ni Aguas Cordobesas analizan aumentos segmentados.

“En la medida en que el gobierno vea el acuerdo con el FMI como un ´mal menor´, y no como una oportunidad para revisar las políticas públicas que han llevado a la Argentina a una década de estanflación, se corre el riesgo de una implementación a ´mitad de camino´de las metas que eventualmente se comprometan, con revisiones recurrentes que impedirían dar un vuelco en las expectativas, con un horizonte económico que no termine de despejarse. Por las señales oficiales emitidas hasta ahora, no puede desecharse el riesgo de que las políticas necesarias para cumplir esos compromisos se apliquen a ´mitad de camino´, al costo de no frenar lo suficiente la inflación ni recomponer las reservas externas del Banco Central al ritmo necesario”, plantearon los economistas Jorge Vasconcelos y Guadalupe González.

Piso del 57% para la inflación de 2022. De cara a lo que viene, Vasconcelos y González remarcaron que “una expansión de la base monetaria de 62% en 2022 estaría ocurriendo en el contexto de cierta corrección de precios relativos, dado el rezago experimentado por tarifas y tipo de cambio en 2021, por lo que no es alarmista advertir que el piso de la inflación para el próximo año apunta a ubicarse 10 puntos porcentuales por encima de la variación del IPC estimada para 2021”.

La preocupación por la aceleración del proceso inflacionario fue objeto de análisis por parte del Centro de Estudios de la Nueva Economía (CENE) de la Universidad de Belgrano  que buscó responder el interrogante sobre cuál será el nivel real de la tasa de inflación, considerando que, en el Presupuesto presentado la variación del Índice de Precios al Consumidor se proyecta en 33%. “Cabe recordar que, para 2021, se preveía una inflación anual del 29%. Pero el año concluirá con un incremento de precios del orden del 50%. Suponiendo que se mantenga constante el margen de error para el 2022, la inflación para el año próximo debería calcularse entonces en 57%”, marcó Víctor Beker, director del CENE.

“Si la forma en que se equivocaron para el 2021 se mantiene, para el 2022 cabe esperar, por ese lado, ese índice de inflación. Cómo mínimo”, subrayó Beker, en diálogo con PERFIL CORDOBA.

-¿Qué otros elementos se combinan para sostener un piso de inflación del 57%?
-Hay muchos elementos para pensar en esto. Primero porque estamos a las puertas de un ajuste de tarifas que puede ser más o menos drástico, más o menos gradual, pero lo concreto es que en la hipótesis de que se vaya a un acuerdo con el FMI, que para mí no hay dudas, se tiene que aclarar cómo vamos a reducir los subsidios económicos a la energía y al transporte. Y para que bajen los subsidios tiene que haber un ajuste de tarifas, más allá de que se mantengan tarifas sociales. Ese ajuste, en lo inmediato significa unos puntos más a la inflación.  En segundo lugar, ninguno de los elementos de la inflación que jugó durante 2021 va a desaparecer. Vamos a seguir teniendo una inflación inercial porque los fijadores de precios lo fijan pensando en la inflación pasada, juega el costo de reposición.

-¿La emisión sumará más presión? 
-Se supone que debería haber menos emisión, en el marco también con un acuerdo con el Fondo. De todas formas la emisión hoy no es un elemento importante para la inflación, porque es cierto que el Banco Central financia con emisión al fisco, pero por una ventanilla le da los pesos al fisco, al Tesoro, pero por otra ventanilla los retira vía Lelics. Por lo tanto, la emisión monetaria está en un orden del 25% interanual, la mitad de lo que es la inflación. La parte monetaria explica menos de la mitad de la inflación. Lo que crece inexorablemente y será un problema futuro son las Lelics, pero hoy la emisión monetaria no no es un factor determinante para la inflación.

-¿Qué le queda al gobierno en su caja de herramientas para bajar la inflación?
-A mí juicio, lo que se requiere es la decisión política y eso me parece que no se avizora en el horizonte, para bajar la inflación en un país con una historia y un nivel de inflación como el que hoy tiene Argentina se requiere un plan integral de ataque a la inflación. No parches como hoy Si uno quiere enfrentar la inflación tiene que tener un plan antiinflacionario integral y eso por ahora no lo veo. Ni le veo vocación al gobierno de encararlo.

-El ancla con el tipo de cambio tampoco va a tener tanto peso el año que viene.
-Seguramente que no. Como mínimo el tipo de cambio oficial se va a seguir desplazando en paralelo con la tasa de inflación. Lo que hay que tener en cuenta cuando se habla de atraso en el tipo de cambio es que ha habido una inflación internacional bastante fuerte. Esa política de micro devaluaciones se vio justificada por la alta inflación en términos relativos que tuvieron los países centrales.

-¿Por qué no aparece el plan económico integral? ¿por qué se mantiene en ejes de planes de transición?
-Hay un “plancito” para presentar al Fondo en todo caso. Obviamente que el gobierno trata de minimizar los costos políticos y enfrentar en serio la inflación implica pagar costos políticos que evidentemente este gobierno no está dispuesto a hacerlo. Por lo tanto, va a hacer lo mínimo que le permita llegar a un acuerdo con el Fondo y evitar que Argentina caiga en default. Un plan económico sustentable implica pagar costos políticos.

 

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