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CóRDOBA
ALBERTO MATEU

"Hay un semillero de chicos leyendo e influencers recomendando libros"

Era apenas un adolescente cuando empezó a trabajar como cadete en una editorial inglesa y hoy está cumpliendo 40 años como representante de la editorial Planeta. Recientemente galardonado con el premio Jerónimo Luis de Cabrera, reparte su tiempo entre la difusión de libros en programas de radio y televisión, enfocado en “lo que busca la gente”, y la organización de presentaciones con escritores. Ávido lector –lee un libro y medio por semana–, afirma que los chicos no han dejado de leer y que la literatura nacional goza de muy buena salud.

Alberto Mateu
EL GRAN DIFUSOR. Mateu sostiene que se lee mucha literatura nacional y que los libros electrónicos no le ganarán la pulseada al papel. | Fino Pizarro

Alberto Mateu nació en Buenos Aires pero vive en Córdoba desde hace 30 años. Representante en nuestra provincia de una de las editoriales más grandes en el mundo de habla hispana (Planeta), es un gestor cultural de pura cepa.

“Mi trabajo es la difusión del libro”, dice y se despega de cierta élite que recomienda libros o autores “de alto vuelo”.

En diálogo con PERFIL CÓRDOBA, Mateu habla del problema con las importaciones, la lectura en las infancias y los nuevos formatos.

—¿Cómo llegó a Editorial Planeta?
—Trabajaba para una editorial inglesa, distribuyendo libros de Estados Unidos, Inglaterra, Francia. Entré como cadete de muy chico y trabajé hasta 1982. Con la guerra de Malvinas se acabaron muchas cosas que tenían que ver con lo importado, no se podía hablar en inglés, ni escuchar música en inglés o leer libros de habla inglesa. Y a mí me conocía el gerente de Planeta, de verme laburar. Así que me llamó y me fui a trabajar con ellos. Y acá estoy.

—Además de Planeta, ¿en qué está?
—Hace siete años que estoy en Radio María (NdelE: estuvo 20 años con Rony Vargas en Cadena 3) y desde hace 12 años estoy en El show del Lagarto todos los viernes recomendando libros, pero para la gente. Lo aclaro porque hay especialistas en libros que recomiendan literatura de alto vuelo y lo que yo hago es totalmente diferente: yo voy a la gente, recomiendo libros que enseñan a cocinar o que hablan  de constelaciones familiares.

—Es un difusor.
—Exactamente. Leo también otros libros, pero para mí. No le sirve a la gente que yo le hable sobre el libro de un autor checo, como ‘La broma’, de Kundera. No es el público que me ve en la TV o que escucha Radio María. Me enfoco en lo que busca la gente, entonces hablamos por ejemplo de cómo tratar a un chico con trastornos de déficit atencional e hiperactividad. Y además de difundir, organizo presentaciones de escritores.

—¿Le queda tiempo para la lectura por placer?
—Sí. Leo un libro y medio por semana. Me hago tiempo para leer incluso en la semana, para desengancharme del trabajo también.

—¿Cómo está el mundo del libro?
—Hay muchos problemas por el costo del papel, lo que ha disparado el precio de los libros. Hay merma además de libros importados y los que entran, entran caros por el valor del dólar, porque los libros se pagan a 180 días y hoy no se puede calcular nada a tantos días.

—Han bajado mucho las tiradas de ejemplares también.
—Sí. Antes, cuando salía una novedad, dependiendo del libro, se hacían tiradas desde 5.000 hasta 30.000 y 50.000, si el libro era un bestseller. Ahora las impresiones son de a 500 o de a 1.000. Los bestseller salen con una tirada de 15.000, como mucho. Y las reediciones son de 2.000, 1.000 o 500. Acá es un Print On Demand y eso antes no pasaba.

—¿Cuál es el precio promedio de tapa de un libro?
—Los de bolsillo están alrededor de los $ 5.000 o $ 6.000. Los otros, de $ 8.000 para arriba. Mi papá, que fue quien me apegó al tema de la lectura, todos los meses llegaba con una bolsa de cinco o seis novedades de Emecé. Era otra época. Ahora imaginate a alguien que gana $ 200.000 y que se tenga que gastar $ 35.000 en libros.

—¿Cómo ve la lectura en las infancias y las juventudes?
—Muy bien. La gente cree que se acabó con Harry Potter pero hoy vas a cualquier librería y hay dos mesas exclusivamente con libros juveniles.

—¿Con qué tiene que ver?
—Creo que hay un semillero de chicos leyendo, de youtubers y de influencers recomendando libros. Y todo se hace muy viral en cualquier momento.

—¿Hay un corrimiento del papel hacia nuevos formatos?
—No. El libro electrónico no pasa del 3%, no le hace ni sombra al papel. Y los audiolibros no llegan ni al 1%. Hay libros que salen exclusivamente en formato e-Book y todos tienen su versión e-Book, pero no mueven la aguja. El libro en papel es irremplazable. 

—¿Se lee más a autores nacionales?
—Sí, lo nacional está andando muy bien. Además, hace tiempo que han surgido los ‘nichos’; ya no se editan más libros de temas, se editan nichos. Antes si hablabas de libros de cocina era Doña Petrona y nada más, ahora tenés cocina china, tailandesa, italiana, con arroz, sin arroz y así. Y en materia de autores, se lee mucho a Viviana Rivero, Gabriel Rolón, Florencia Bonelli, Felipe Pigna, Claudia Piñeiro, Eugenia Almeida.

—Varios cordobeses en la lista. Y Camila Sosa Villada, también.
—Bueno, Camila es un fenómeno que está fuera de discusión. Juan Forn dijo que sería un suceso y lo fue. Creo que se metió en un nicho antes que estalle y rompió todo. Además es muy comprometida con lo suyo y talentosa. 

—¿Por dónde le recomendaría empezar a leer a alguien que no tiene el hábito de la lectura?
—El libro tiene magia. Estoy convencido de eso. Y al haber tantos nichos hay libros para todos los gustos. Lo que hay que hacer es recuperar esa magia porque el libro es para cualquiera.

Alberto Mateu Editorial Planeta

LECTURAS. “En Córdoba vendimos 30.000 copias de ‘Confianza Total’, libro de motivación. Hicieron 100.000 y el 30% se vendió acá”.