miércoles 17 de agosto de 2022
CóRDOBA OPINIÓN

¿Qué ciudad queremos? (las macetas van al último)

17-07-2022 00:51

Hace algunos días asistimos en Córdoba al Segundo Congreso de Economía Circular organizado por la Municipalidad en el que se analizaron soluciones para proteger nuestro ecosistema y se propusieron alternativas sustentables para la ciudad. Casi todos coincidimos en la necesidad de potenciar el consumo responsable, el reciclaje y la reutilización de materiales. Casi todos deseamos una “ciudad verde”.

Sin embargo, en el centro de ese debate debemos colocar al actual sistema de transporte urbano de nuestra ciudad que carece de sustentabilidad social y ambiental. Queremos una ciudad sustentable, una ciudad con parques y plazas en buen estado, pero fundamentalmente queremos una ciudad en la que el trasporte público tradicional o eléctrico funcione, ya que es una herramienta indispensable para el trabajo, la educación, la salud y el bienestar a través de la recreación.

Entonces, los temas vinculados a la movilidad urbana son un eje fundamental que estructura muy variadas demandas ciudadanas que necesitan ser analizadas y resueltas con urgencia a través de políticas públicas adecuadamente articuladas. No se desconoce que una superficie urbana de más de 500 kilómetros cuadrados, con una baja densidad promedio y una alta dispersión en la ocupación del espacio, constituye un desafío. Pero lo cierto es que cada vez necesitamos más tiempo y dinero para desplazarnos, y es otra causa importante de desigualdad.

Para atenuar los problemas de impacto ambiental y social que genera el transporte las grandes ciudades trabajan sobre las distintas formas de optimizar la oferta y al mismo tiempo se establecen prácticas para gestionar o regular la demanda, que supone mucho más que instalar bicicleteros.

El déficit y el altísimo costo en la prestación del servicio público de transporte afecta principalmente a los sectores de menores ingresos que tampoco acceden fácilmente a una bici, en una ciudad que además no está preparada para hacer grandes trayectos en bicicleta (no hay donde llevarlas, no hay donde dejarlas, no hay seguridad).

Según datos del Observatorio Urbano Córdoba, la incidencia en nuestra ciudad del costo del boleto de colectivo, medido respecto al salario mínimo, vital y móvil, fue en diciembre de 2019 de 8,4%, valor que sin dudas se ha incrementado considerablemente en estos años.

En Córdoba, la oferta de servicios de transporte es altamente inadecuada en casi todas sus modalidades y trayectos. Se requiere analizar los recorridos, los tiempos de demora, modernizar la infraestructura, identificar las zonas de espera, proporcionar información clara a los vecinos de los recorridos (aún a aquellos que no tienen instalada una app) y al mismo tiempo revisar el diseño urbano, para que la demanda hoy insatisfecha pueda ser resuelta con criterios de sustentabilidad.

Repensar el diseño urbano implica generar las condiciones para disminuir los desplazamientos, y construir un ambiente amigable que favorezca el uso de medios no motorizados. La decisión de hacer trayectos a pie, por ejemplo, se vincula con ambientes dotados de caminabilidad y accesibilidad, es decir veredas sanas, limpias, iluminadas, verdes (no necesariamente con macetas que obstaculizan el paso), atenuar la contaminación sonora y la polución visual. Se trata de crear escenarios atractivos para caminar o andar en bici. Fundamentalmente se trata de trabajar sobre distintas variables, altamente interconectadas y en forma sistémica.

Es prioritario dar adecuada respuesta a las necesidades de transporte público y masivo que utiliza más del 50% de la población de Córdoba e incorporar nuevos usuarios. Tenemos claramente un problema de oferta en el transporte público, pero debemos también trabajar para desalentar el uso de vehículos particulares y propiciar el uso de modos no motorizados. Son tres ejes que deben ser resueltos simultánea y articuladamente con el desarrollo de espacios urbanos que promuevan elecciones alternativas. Necesitamos reformular el problema y profundizar la comprensión de las múltiples variables que intervienen para evitar seguir dando soluciones equivocadas y parciales. Las macetas van al último.

Presidente PRO Córdoba
Abogado. Diplomado en Gestión Pública

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