viernes 17 de septiembre de 2021
CóRDOBA El humor al poder
05-09-2021 00:45

Tu coach no es mi coach

05-09-2021 00:45

Tan prendidos fuego están los precandidatos en la interna de Juntos por el Cambio, que debieron recordarles que persiste el peligro de incendio y que hay que mantenerse en alerta a pesar de las lluvias de los últimos días. De hecho, se habría considerado prohibirles a Luis Juez  y Mario Negri que se aproximen a zonas donde haya pastos secos y mucho menos que pronuncien encendidos discursos cerca de material combustible. Desde el equipo de Greta Thunberg habrían llegado a afirmar que si el debate entre los dirigentes cordobeses sigue levantando temperatura, podría acelerar el calentamiento global y desencadenar catástrofes ambientales, con la probable extinción de especies como el Frente Cívico o el Radicalismo Alfonsinista.

Mauricio Macri con Lilita Carrió de un lado y Patricia Bullrich con Federico Pinedo del otro, cada team de esta compulsa parece tener sus propios coaches, como si las PASO fueran una versión electoral de La Voz Argentina, donde no gana el que canta mejor sino el que putea con mayor énfasis al kirchnerismo. A manera de clase práctica, Macri le estampó un “limitadito” a Santiago Cafiero, pero su pupilo Mario Negri lo desairó al asegurar que de su boca no saldrá “ni un solo agravio”. En el otro rincón, Pinedo dijo que la gestión del actual gobierno es “pésima”, y fue largamente superado por su protegido Luis Juez, quien se refirió al presidente como un “inútil” y un “inmoral”, por citar dos de sus adjetivos más elegantes.

Las visitas de referentes nacionales de su espacio que reciben los postulantes cordobeses de la coalición Juntos por el Cambio son tan frecuentes, que el expresidente Mauricio Macri llegó a insinuar la idea de radicarse en algún paraje de nuestra provincia. Esas muestras de afecto han desatado la envidia de los precandidatos del Frente de Todos, que no logran que Alberto Fernández baje a Córdoba ni ofreciéndole inaugurar aquí una peña de Argentinos Juniors. La única figura del oficialismo que vino esta semana fue el ministro de Economía Martín Guzmán, pero las tarjetas para la cena que encabezó en Quórum eran más caras que un kilo de matambre de ternera.

Para diferenciarse de esa estrategia, Hacemos por Córdoba convocó hoy a sus militantes a expresar su apoyo a la lista de Ellas en las plazas de todo el territorio provincial, aunque no se indicó si esta manifestación de fe peronista incluía el ritual de meter las patas en las fuentes. Ciertos estrategas electorales, tal vez inspirados por sagas al estilo de “Rápidos y furiosos”, sugirieron que el gobernador Juan Schiaretti prometa construir un cuarto y luego un quinto y hasta un sexto anillo de circunvalación, pero se dieron cuenta de que si hacían eso corrían el riesgo de que Córdoba abandonara la categoría de ciudad para transformarse en una versión mediterránea del planeta Saturno.

Por si la amenaza de la variante Delta del coronavirus, el partido de hoy contra Brasil y la previa de las PASO no fuesen suficiente motivo de inquietud para los argentinos, el presidente chileno Sebastián Piñera anunció una ampliación de la plataforma continental de su país que hizo revolverse en su tumba al cardenal Samoré. Con un pontífice argentino en el Vaticano, cualquier arbitraje papal sería acusado esta vez de poca imparcialidad, así que habría intenciones de resolver la disputa mediante un partido de fútbol. “Siempre y cuando no nos obliguen a ponerlo al Pipita Higuaín…”, habría sido la respuesta de la cancillería argentina, envalentonada por la racha sin derrotas que ostenta la selección nacional.

“Si a Paulo Londra le fue bien en su juicio contra Big Ligas, ¿por qué no podríamos resolver esta cuestión por vía judicial?”, me comentó un abogado que, si por él fuera, hubiera llevado a la Justicia al caniche toy que le llena de caca la vereda. El maltrato de Gary Medel a Lionel Messi, la infidelidad de Benjamín Vicuña a la China Suárez y hasta el abucheo del público del Festival de Viña del Mar al cómico José Luis Gioia incentivan una rivalidad inútil entre dos naciones que comparten mucho más de lo que creen: en ambas la moneda es el peso, el idioma es el español y el nombre de Jorge Sampaoli es imposible de olvidar.

(*) Sommelier de la política.

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