Faltan todavía dos años para la Copa del Mundo, pero en Brasil el Mundial es tema de charla en el día a día para los medios de prensa y, también, para los amantes del fútbol. La aprobación “de urgencia” en Cámara de Senadores de la “Lei geral da Copa” dejó un tendal de polémicas y disputas. Ahora resta que la presidenta Dilma Rouseff promulgue o vete la ley pero todo haría pensar que, luego de la reunión de mediados de marzo entre la titular del Planalto y Joseph Blatter, el proyecto tendría el camino abierto para convertirse en ley.
Esta fue otra semana movida para la organización de la Copa de Brasil 2014. El día martes, el ministro de Deportes de Brasil, Aldo Rebelo, se encontró en las oficinas de Zurich con los popes de la FIFA para una nueva “tiradita de orejas” por las demoras en la aprobación de la ley. Recordemos que las mismas ya habían levantado críticas desde los despachos de la Federación y había sido el mismísimo secretario general Jerome Valcke, el encargado de reprender públicamente a Brasil “porque precisaba de una patadita en el traste para mejorar la organización del evento”. Después del encuentro del día martes, Valcke le mandó un nuevo mensaje al congreso brasileño: “El tema ya no da para más debate, esto debe ser aprobado”. En la Cámara de Senadores, los presidentes de los diferentes bloques ya habían acordado darle prioridad “de urgencia” al asunto para la sesión del miércoles y así lo hicieron.
Brasil 2014 entre leyes, robos y payasos
La polémica por la venta de alcohol en los estadios sigue generando tensiones con la FIFA.