lunes 06 de febrero de 2023
DEPORTES Mundial de Qatar 2022

La Scaloneta superó bien a Australia, aunque sufrió un poco en el final para pasar a Cuartos

La selección argentina ganó 2 a 1 y ahora va por los Países Bajos. El partido se podría haber "cerrado", pero se desperdiciaron varias ocasiones y se complicó cuando Australia llegó al descuento en un rebote. Uno por uno, el rendimiento de los jugadores argentinos.

03-12-2022 18:29

Después de la sorpresa del debut con derrota, la Selección Argentina enderezó su andar y terminó ganando el Grupo C y, como la mayoría de las potencias futbolísticas que pasaron de ronda, no ganó los tres partidos.

Un mundial de Qatar que ya dejó de ser sorpresivo para entender que sí, que las selecciones se emparejaron mucho, que no hay rivales sencillos, y menos en estas instancias definitorias. Así las cosas, el rival en Octavos de final fuela durísima selección australiana, que arrancó y terminó el partido con altísima presión, aunque no tuvo ni la pelota ni situaciones claras de gol. ni siquiera cuando convirtió fue peligroso, ya que el tiro se iba lejísimo, pero le pegó en la cara a Enzo Fernández y se le metió junto al palo a Emiliano Martínez, haciendo el final del partido cuesta arriba para la albiceleste.

Con paciencia, la Scaloneta se amomodó, y rápidamente empezó a manejar la pelota, con la idea intacta, con la inteligencia de abrir la cancha con toques, buscando espacios, rotando y acercándose entre los jugadores para poder ser opción clara de pase, asegurando la pelota. Porque cuanto la que rueda es la pelota, el que hace el desgaste físico de correr y correr, es el rival.

Y cuando la Argentina, que no lograba comodidad para terminar de desplegar su fútbol y ser profundo de tres cuartos de cancha para adelante, los australianos jugaron duro. Primero la ligó Enzo Fernández, y después, ¿quién si no? Lionel Messi. Es que cuando no sabés cómo sacarle la pelota al rival, pegás...

La primera jugada interesante para la Scaloneta, un lindo pelotazo profundo de Enzo Fernández, que cortó muy atento un intento de contragolpe australiano, pero Julián Alvarez no logró dominar la pelota y se fue por el fondo.

Se tomó un respiro la Argentina a los 20 y le dejó un poco la pelota a Australia, que tocó y tocó, hasta que logró su primer córner, una de sus armas por la altura de sus jugadores. También tuvo un buen cabezazo  que pudieron conjurar entre Nanuel Molina y el Cuti Romero. Se agrandó el rival, manejó la pelota y generó avances que no lograron ser ataques profundos ni claros.

Sobre la media hora, la Argentina volvió a tomar las riendas del partido, se plantó con más firmeza en el campo rival y parecía que iba a ser un partido de palo y palo. Pero Argentina logró el gol, se puso en ventaja y se tranquilizó, siguió apostando a la tenencia, a la tranquilidad que entonces le daba, no solo el juego y la posesión, sino también del resultado.

Así se fue el primer tiempo, con la Scaloneta dejando una buena imagen, dando esperanzas para lo que viene y con el resultado, exiguo quizá, pero lógico para lo que había sido el desarrollo del juego.

La primera del segundo tiempo fue para la Argentina. Llegó con una larga corrida de De Paul, tocaron de un lado al otro hasta que terminó con un tiro mordido de Lio Messi, a las manos del arquero. La segunda: gol de Julián Alvarez, presión alta de Julián y de De Paul, el arquero Ryan quiso salir jugando, le forzaron el error y de media vuelta, Julián Alvarez la tiró despacito para adentro del arco. Parecía partido liquidado, pero este juego no tiene lógica.

Así, el gol de carambola de Australia le puso pimienta al partido, se agrandaron los australianos y Argentina se paró de contragolpe para controlar y dormir el partido. Se sucedieron las situaciones para la albiceleste, lo tuvo Messi, lo tuvo Lautaro MArtínez pero el tercero y llegó. Con mejor estado físico y con la necesidad de ir a empatar para forzar el tiempo suplementario, Australia empujó, sin fútbol, sin ideas, pero con ganas. Y terminó en una última jugada para el empate, pero ahí estaba el Dibu, y por si fallaba, también estaba cerrando un defensor. Claro, esto lo podemos contar después de ver una y otra vez la repetición en la televisión, porque en ese momento parecía que se caía todo. Martínez tuvo la atajada del Mundial de Qatar 2022 en el último minuto de los siete que adicionó el árbitro, primero con atenuando el remate con el codo, y después controlando con todo su cuerpo y el de millones de argentinos…

 

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Descanso había pedido Scaloni… Sí, tenía razón una vez más. Pero los jugadores argentinos nunca dieron muestras de cansancio. Iban más de noventa minutos de juego y seguían corriendo, mordiendo y buscando un gol más, que se negó una y otra vez. Como cuando cuando ganábamos dos a cero y se buscaba el tercero y también cuando había descontado Australia.

La Selección Argentina superó a un durísimo rival, en un partido que jugó bien, fue mucho más que el rival, pero una carambola imposible de controlar le dio al rival una chance de ponerse a tiro con el marcador. Y la Scaloneta respondió otra vez, con rendimientos altísimos de Lionel Messi, de Rodrígo De Paul, de Enzo Fernández, de Julián Alvarez, de Alexis Mac Allister, del Dibu Martínez... Argentinos, estamos entre los ocho mejores equipos del Mundial de Qatar 2022 y vamos por más...

El uno por uno de los jugadores argentinos en el triunfo ante Australia por 2 a 1

Emiliano Martínez. Dos veces tuvo que intervenir por pases atrás, lo más peligroso que tuvo Australia fueron esas jugadas donde tuvo que decidir el arquero argentino. En la primera del segundo tiempo, la rebotó en el delantero. La segunda quedaba corta y salió fuera del área para tirarla al lateral. Resolvió bien la presión durísima del rival. Y casi provoca un blooper de Ryan, cuando hizo un rechazo largo que terminó siendo un pase a Messi, pero el arquero australiano salió fuera del área para cabecearla al lateral. Tuvo que cortar dos o tres centritos, poco trabajo, aunque lo forzaron un poco más que contra Polonia. Nada que hacer en el gol de Australia, que le puso suspenso al resultado fue un tiro desde lejos  rebotó en Enzo Fernández y se le coló en el segundo palo cuando faltaban 13 minutos para terminar el tiempo reglamentario. Faltaba un siglo para el final y en la última, se mandó la atajada del Mundial. Un punto alto en la Scaloneta, que lo exigieron poco, pero respondió a lo grande.

Nahuel Molina. Bien en la marca, en la posición, cuando la Argentina recibía algún embate rival. Criterioso, sólido, como toda la defensa argentina, que temió por los centros y la altura de los australianos, pero fueron bien controlados.

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Cristian Romero, sólido como toda la defensa, no arrugó cuando tuvo que chocar contra los grandotes y tampoco se amilanó a la hora de sacarla para adelante cuando podía quemar…

Nicolás Otamendi. Sólido, firme, cuando los australianos metieron su primer córner al corazón del área buscando a sus torres para que cabecéen, fue él quien ganó de alto. Tampoco se despeinó cuando tuvo que revolearla cuando le llegó la pelota al punto del penal. En ataque, fue quien le recibió de Mac Allister y se la bajó a a Messi para meter el primer gol del partido. Bien posicionado casi siempre, fue importante para mantener el partido en el campo rival, donde se jugó casi siempre.

Marcos Acuña. Como Lionel Messi y Enzo Fernández, ligó un pisotón fuertísimo de Irvine, que se llevó una amarilla en apenas 14 minutos del primer tiempo. Buena salida desde el fondo, lindas proyecciones, grandes cortes en defensa. Fue reemplazado a los 25 del segundo tiempo por Tagliafico.

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Rodrigo De Paul. Se disfrazó de Mascherano en la primera situación en que Australia pisó el área argentina y lo fue llevando al delantero para que se le vaya la pelota por el fondo. Fue saque de arco… Tocó siempre que pudo con Lío, con precisión para cortar y buenos pases, pero la Argentina en el primer tiempo lo necesitó más participativo. ¿Le pedimos más participación? Fue contra el arquero Ryan al comienzo del segundo tiempo junto con Julián Álvarez y vino el segundo gol… Puso todo, hasta el final de partido. Inteligente, aguerrido, fino en los pases, picante para ir a forzar el error del arquero rival. Otro de los puntos altos de la Scaloneta ante Australia.

Enzo Fernández bien como enlace entre la defensa y el mediocampo para jugar corto, probó un par de pelotazos largos sin precisión. Qué jugador, mamita. Bajó una pelota de pecho cuando lo chuceaban los australianos y salió con clase. Le pegó la pelota en la cara en el gol de Australia, en un tiro que ni siquiera iba al arco. Per más allá de esa desgracia tuvo un gran partido, cortando y tocando.

Alexis Mac Allister. Un jugador de toda la cancha. Gana en el área rival, pase excelente para el gol de Messi, pero también bajando casi hasta el área argentina a ayudar en la recuperación, a comprometerse con sus compañeros. Otro jugador que no era titular y se ganó un lugar entre los 11 a fuerza de fútbol, voluntad y precisión.

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Alejandro Gómez. Primer remate al arco de la Argentina, lejísimo del travesaño. Como Di María, fue alternando por izquierda y por derecha. Cuando se metió prfundo por derecha logró un lindo tiro libre, “una suerte de córner corto” dirían algunos periodistas que se le confunden los deportes. De ahí, llegó el gol de la Scaloneta. Debió salir por una molestia en el tobillo, tras jugar un gran partido.

Lionel Messi. Intentó, buscó, tocó, corrió, emocionó. Su primer tiro libre, le hizo un nudo a la defensa australiana, que todavía está tratando de ver a quien marcar y cómo. Rechazaron corto, Argentina con mucha gente en ataque recuperó rápido, tocaron para adelante donde Otamendi de espalda al arco, se la dejó a Lío que le pegó con chanfle y se le metió al lado del palo derecho del arquero Ryan, en la primera que tuvo la Scaloneta en un ataque pleno. El extraterrestre nacido en Rosario jugó y corrió y metió y tocó todo el partido. Fueron incontables las jugadas en las que intentó, provocó y trató de definir. No me digan que no pensamos en el gol de Diego a los ingleses en el Mundial de 1986 cuando a los 19 del segundo tiempo la agarró y se puso a gambetear miembros del Commonwealth británico, hasta que se la pellizcaron al córner cuando se perfilaba para meter el zurdazo… Un minuto después, le pegó muy por arriba resolviendo otra jugada donde la Scaloneta tocó de una banda a la otra. Iban 93 y metió una comba que merecía arco… Y así como se empecinó contra Polonia en hacer su gol, contra Australia hizo lo mismo pero para que convirtiera Lautaro Martínez. Lo buscó siempre, como un hermano mayor que sabe que el pibe necesitaba su gol, para él, para la selección y para los millones de sufridos argentinos que los alemtamos.

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Julián Álvarez en la primera que tuvo no logró dominarla y se le fue larga, en la segunda intervención, bajó con elegancia un rechazo defensivo argentino y se mandó un jugadón, pero llegó exigido al área y se la terminaron sacando. Corrió todas, peleó todas, jugó asociado a sus compañeros cuando pudo y fue el gestor del segundo, junto a De Paul de la recuperación que terminó con una definición de media vuelta suavecita, con el arco vacío cuando le birlaron la pelota a Ryan. Golazo. Extenuado dejó su lugar por Lautaro Martínez.

Lisandro Martínez entró por el Papu Gómez, a priori un cambio defensivo, pero le dio otra dinámica a la defensa y al ataque argentino. Pisó la cancha, y llegó el segundo con la gran presión de De Paul y Julián Alvarez,

Lautaro Martínez. En la primera que tuvo, se mandó una linda corrida, pero se le fue larga la pelota y pudieron neutralizarlo. Lo tuvo a los 42 del segundo tiempo, pero le pegó mordida y se fue lejos del segundo palo. La tercera, la peor de todas, ahí, todo error. Lo dejó solo Messi, en una posición similar al segundo gol argentino ante Polonia, pero en lugar de clavarla en un ángulo, la tiró a la tribuna. Cuando se le abra el arco, amigos, que se agarren los rivales...

Nicolas Tagliafico. Tuvo el tercero de la Argentina cuando Lautaro lo dejó de cara al arco y definió cruzado al segundo palo. Se le fue a un metro. Como cada uno de los jugadores de esta selección, cuando le toca jugar, cumple, rinde y mete. 

Ezequiel Palacio Gonzalo Montiel entraron cuando las papas quemaban, cumplieron de sobra con la selección.