DEPORTES
opinión

Ni el clima del Mundial te va a salvar

Pasó hace algunos días, pero sirve como metáfora. Es miércoles. Está por comenzar el Mundial de fútbol y en breve la pelota se pone en movimiento. Gorros, banderas, vinchas y bandanas inundan las calles.

Las principales marcas se visten de celeste y blanco. Y hasta la aplicación de una importante empresa petrolera nacional cambió y se puso la camiseta del seleccionado (lo que me trae un sinfín de problemas porque para usarla debo loguearme nuevamente y no recuerdo la contraseña).

Imagino que en cada tren, en cada colectivo, en cada escuela, en cada universidad y en todos los ámbitos posibles no se hablará de otra cosa. Todo copado por el Mundial. O no.

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Llega el jueves por la tarde. Shakira mueve las caderas como prácticamente en cada cita mundialista, pero en este caso en medio de un evento inusual.

¿A quién se le ocurrió que la Copa del Mundo se podía jugar en tres países distintos, con más equipos que nunca, en medio de una guerra que involucra a algunos de ellos y con enormes distancias entre las distintas sedes, lo que dificultará la recuperación física de los jugadores? Pero bueno, eso es harina de otro costal.

Volviendo al jueves, el “minuto cero” del evento deportivo más convocante del mundo, sigo imaginando una parálisis total. Ahora el foco de atención está en otra parte. “Ideal para hacer algunas maldades”, habrán pensado algunos. En medio del Mundial puede pasar un elefante por la puerta de una casa y nadie lo notaría.

Salgo a la calle para salir a comprar algunas verduras y productos de limpieza. Intento escuchar de qué está hablando la gente. Qué comentarios llegan de quienes hablan por teléfono o conversan con sus compañeros de ruta. Espero que llegue a mis oídos alguna palabra. México, que jugará el primer partido en el mítico estadio Azteca. O Tagliafico, que según leí está lesionado. ¿Llegará a recuperarse para el debut? ¿Alguien nombrara a Messi? ¡Por supuesto! Es el último Mundial de Leo. Cómo no poner toda la expectativa allí.

¡Pero de repente logro identificar algo! ¡Fuerte y claro!. No es Messi, no es Tagliafico, no es Shakira, no es México. ¡Ni siquiera es fútbol! ¡Es un pendrive!

En el colectivo, en el andén del tren, en la calle, en la verdulería o el supermercado no se habla de otra cosa. No hay Mundial que pueda con los pendrive de Manuel Adorni.

Es que, como dijo la escribana Nechevenko, cuando estás en la buena te salen todas. Pero cuando te viene la mala, no hay Mundial que te salve.

¿De quién habrá sido la brillante idea de “aprovechar” el inicio del Mundial para que el jefe de Gabinete explicara su inexplicable crecimiento patrimonial? Error de cálculo.

La entrevista que concedió Manuel Adorni horas después de adherirse a la ley de “inocencia fiscal” y previo a presentar más de 30 rectificaciones de sus declaraciones juradas patrimoniales pasadas, surtió el efecto completamente contrario al esperado. En Argentina no se habló de otra cosa.

Y es que esa costumbre de algunos dirigentes y pensadores políticos de subestimar a la ciudadanía, de pensar que detrás del sueño de la cuarta estrella la gente se va a olvidar del caso “Adorni”, o dejará de padecer las interminables esperas en las paradas de colectivo. Que la redonda rodando hará que los ingresos se estiren hasta fin de mes. O que milagrosamente un grito de gol evitará que después de horas de trabajar fuera de casa, millones de argentinos y argentinas tengan que volver a salir en bici, moto o auto, a laburar un rato más para encarar las deudas que se acumulan y cada vez son más difíciles de pagar.

Sólo en la cabecita libertaria de un gobierno, que tiene cada vez más distancia con la realidad y la calle, puede pasar la insólita idea de que el Mundial puede tapar cualquier cosa.

Porque claramente ni el Mundial, ni la expectativa de la cuarta estrella, ni el last dance de Messi podrán sacar del foco una realidad muy dura, un ajuste brutal y un gobierno de casta que encuentra en Adorni el mayor símbolo de la hipocresía y la subestimación hacia la sociedad argentina.

* Diputado nacional por Santa Fe del bloque Provincias Unidas.