Estados Unidos abrió un nuevo cupo extraordinario para importar carne vacuna magra con arancel preferencial, pero Argentina no podrá participar. La medida dispuesta por el gobierno de Donald Trump suma 300.000 toneladas durante tres meses, a razón de 100.000 toneladas mensuales, y comenzará a regir el 1° de septiembre. Sin embargo, el esquema fue reservado para los países que no cuentan con una cuota individual asignada por Estados Unidos como ya lo tiene la Argentina.
En la práctica, el diseño parece beneficiar especialmente a Brasil, que está habilitado sanitariamente para exportar carne a Estados Unidos en tanto no posee una cuota bilateral propia. También pueden competir Paraguay y otros países que estén habilitados y no tengan un contingente específico.
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Argentina, en cambio, quedó fuera justamente porque ya dispone de acceso propio al mercado estadounidense.

“Efectivamente, el gobierno de Trump sacó un cupo especial sin pagar arancel para países que no tengan cupos asignados de país a país. Argentina, Uruguay, Australia y Nueva Zelanda no podrían participar. Está, te diría, casi hecha a medida de Brasil”, explicó a PERFIL Víctor Tonelli, consultor y especialista en mercados ganaderos.
Cómo funciona el nuevo cupo de Trump
La decisión fue formalizada por Trump el 26 de agosto y busca aumentar temporalmente la oferta de carne vacuna para intentar contener los elevados precios internos en Estados Unidos.
El nuevo contingente alcanza 300.000 toneladas de recortes magros de carne vacuna, utilizados principalmente en la elaboración de carne picada, y estará dividido en tres tramos. El primero habilitará 100.000 toneladas entre el 1° y el 30 de septiembre; el segundo, otras 100.000 durante octubre; y el tercero abrirá el 31 de octubre y estará disponible hasta completar el volumen o hasta el 30 de noviembre.

El sistema será bajo la modalidad “first come, first served”, es decir, el primero que ingresa la mercadería utiliza el cupo disponible.
“Son tres meses, 100.000 toneladas de cupo por mes. Se cumpla o no se cumpla, inicia el otro mes con nuevas 100.000”, explicó Tonelli.
La propia Casa Blanca justificó la medida por la escasez de ganado y los altos precios de la carne en el mercado estadounidense. Según la administración Trump, la producción de carne vacuna de Estados Unidos caería alrededor de 4% este año frente a 2025, mientras continúa firme la demanda de los consumidores.
Por qué Argentina quedó afuera
La clave está en la forma en que Estados Unidos distribuye sus cuotas de importación.
Países como Argentina, Uruguay, Australia y Nueva Zelanda ya tienen cuotas específicas por país, mientras que Brasil compite dentro de la categoría denominada “otros países o áreas”, destinada precisamente a exportadores que no disponen de una asignación individual.
Por esa razón, el nuevo cupo de 300.000 toneladas fue destinado exclusivamente a esa última categoría.
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Brasil parte con ventaja por su escala exportadora, precios y capacidad logística. En ese sentido, Tonelli coincide en que el mecanismo aparece particularmente favorable para el principal exportador mundial de carne vacuna.
“Paraguay también puede participar y algún país centroamericano que no tiene asignada cuota directa”, señaló el especialista.
Qué cupos tiene hoy Argentina en Estados Unidos
Que Argentina quede afuera de esta nueva ventana no significa que haya perdido acceso al mercado norteamericano.
El país mantiene una cuota histórica de 20.000 toneladas anuales de carne vacuna, que funciona nuevamente desde 2018 y permite ingresar mercadería con un arancel muy reducido. Fuera de ese contingente, las exportaciones deben afrontar un arancel de 26,4%.
A esa cuota se agregó este año un beneficio extraordinario otorgado también por Trump: 80.000 toneladas adicionales para 2026, exclusivamente para carne vacuna magra argentina.
Ese volumen fue dividido en cuatro tramos trimestrales de 20.000 toneladas cada uno. La Casa Blanca estableció que esa ampliación permanece vigente y aclaró expresamente que el nuevo cupo de 300.000 toneladas no modifica el beneficio concedido previamente a la Argentina.
En total, durante 2026 Argentina dispone así de su contingente tradicional de 20.000 toneladas más las 80.000 toneladas extraordinarias habilitadas para carne magra.
Tonelli: “No es un problema para Argentina”
Para Tonelli, la exclusión del nuevo cupo representa una oportunidad que Argentina no podrá aprovechar, pero no debería traducirse en un impacto significativo sobre el negocio exportador.

“Argentina en esta queda afuera, pero tenemos todavía un volumen muy importante para cumplir de las cuotas que ya tenemos asignadas, las 80.000 divididas en cuatro trimestres y las 20.000 que ya vienen desde hace muchos años”, sostuvo.
Y agregó: “No es un problema para Argentina. Obviamente, si nos hubiera tocado, mejor, pero no va a generar ningún ruido particular ni a favor ni en contra”.
El mercado estadounidense ganó relevancia para la carne argentina en los últimos años. Según un informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), las importaciones de carne argentina superaron la cuota tradicional desde 2023 y en 2025 llegaron a 42.445 toneladas, el mayor volumen desde 1999.
La ampliación extraordinaria otorgada a comienzos de 2026 incrementó aún más el atractivo del destino. El USDA señaló que los precios obtenidos en Estados Unidos son superiores a los de China para determinados productos y que los tiempos de transporte son aproximadamente la mitad, factores que llevaron a exportadores argentinos a priorizar ese mercado.
Así, mientras Brasil aparece como el gran beneficiado por la nueva ventana abierta por Trump, Argentina seguirá concentrada en completar los cupos propios que ya tiene disponibles.
La diferencia es relevante: esta vez Estados Unidos decidió ampliar sus importaciones sin aumentar el acceso preferencial argentino. Pero, como remarcó Tonelli, el sector todavía cuenta con un volumen importante por colocar y, al menos por ahora, la exclusión del nuevo contingente no altera sustancialmente el escenario para la carne argentina.
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