Tras imponerse los bancos como los únicos habilitados para operar cuentas sueldos, las billeteras virtuales compiten para quedarse como los medios preferidos para pagar el colectivo y subte. Un negocio de más de $ 180 mil millones mensuales.
Desde que el Gobierno autorizó abonar el transporte público con QR y contactless, ya sea con tarjeta física o NFC del el celular, empezó una puja por quedarse con ese mercado a fuerza de promociones. Por ejemplo, Mercado Pago fue una de las empresas que ofreció reintegros de forma más agresiva, del 100%. Y, aunque muchos bancos dejaron de dar descuentos, algunos volverán a hacerlo en los próximos meses. Quedarse con el negocio les permitirá a las entidades fondearse para ofrecer productos y fidelizar usuarios.
En el país se realizaron más de 305 millones de viajes en abril mediante la tarjeta SUBE, que movilizaron $ 180 mil millones. Mientras que las transacciones bajaron 15,9% interanual, el monto ascendió 0,7% en términos reales, según se desprende de los datos del Banco Central.
Si bien los viajes con QR vienen en aumento, aún representan menos del 10% de los que se realizan con la tarjeta estatal. Se hicieron 26 millones de viajes en el cuarto mes del año. Casi un 90% de eso en colectivos y el resto en subte. Totalizaron $ 29,5 mil millones.
“Vemos un escenario de convivencia entre distintos instrumentos. SUBE seguirá siendo una herramienta central por su amplia penetración y por el papel que cumple en la aplicación de tarifas sociales y otros beneficios. Las tarjetas y las billeteras, por su parte, suman alternativas, promociones y mayor comodidad. Esa complementariedad muestra los beneficios de abrir el sistema: más competencia, mejores servicios y mayor libertad para que cada usuario elija cómo pagar”, comentó a PERFIL Mariano Giraffa, director de medios de pago de la Cámara Argentina Fintech.
En una etapa inicial, las promociones incentivan la prueba de nuevos medios y ayudan a acelerar la adopción. “En el largo plazo, la elección de los usuarios estará determinada principalmente por la conveniencia: que el medio de pago funcione de manera confiable, sea aceptado de forma amplia y ofrezca una experiencia rápida y sencilla”, sostuvo este medio Valeria Rodriguez, directora de Lyra para Argentina y Uruguay. Y agregó: “Respecto de una eventual migración completa desde SUBE hacia otros, creemos que es un proceso que dependerá de la evolución de la infraestructura, de las políticas públicas y de las necesidades de cada segmento de usuarios. En el mediano plazo, es esperable que convivan diferentes medios de pago, permitiendo que cada persona elija la opción que mejor se adapte a sus hábitos y preferencias”.
Cabe recordar que este año hubo una fuerte disputa entre bancos y billeteras. Se intentó incluir en la reforma laboral que las fintech puedan operar cuentas sueldos, aunque finalmente no prosperó en la ley aprobada. Se trata de un negocio multimillonario. De acuerdo a datos de la Superintendencia de Seguros, en base a las pólizas de ART, la masa salarial roza los $ 18,3 billones mensuales.