miércoles 28 de septiembre de 2022

Hideo Kojima: el desarrollador de videojuegos amado y odiado del momento

Su aparición en Gamescom, uno de los eventos más grandes sobre videojuegos, fue para anunciar el lanzamiento de Brain Structure, un podcast donde va a hablar sobre cine y juegos. ¿Por qué este genial desarrollador japonés es una de las figuras más veneradas y cuestionadas en la industria?

18-09-2022 01:56

¿Quién es Hideo Kojima? Una breve descripción podría decir que es el creador de una de la saga de videojuegos más exitosa de la historia: Metal Gear Solid, que comenzó con Metal Gear en 1987 para computadoras, y se extendió en una red de secuelas y spinoffs que acumularon más de 56 millones de copias vendidas en todo el mundo. 

Kojima, que estuvo involucrado como director artístico en casi todos los títulos, se posicionó como uno de los referentes del mundo gamer. Pero, a diferencia de otros de sus colegas japoneses que también han desarrollado juegos exitosos, Kojima es el primero que es tratado como una celebridad en occidente y al que muchos comparan con un “autor” cinematográfico.

El poder de Hideo Kojima es tal que cuando abandonó Konami en el año 2015, #FuckKonami se hizo tendencia en Twitter. Hasta Guillermo del Toro, el director de La forma del Agua y El Laberinto del Fauno, participó del escrache virtual contra la empresa. La tensión con el estudio que sigue teniendo los derechos para publicar nuevas entregas de Metal Gear había empezado varios años atrás con el desarrollo de Metal Gear Solid V. La producción de videojuegos de alto presupuesto, como ese, puede demorarse varios años y Kojima tiene fama de perfeccionista.

La sensibilidad artística del nipón había chocado con los intereses comerciales de la empresa con un videojuego que se hacía esperar.

Al final, Metal Gear Solid V se dividió en dos entregas y terminó de salir al mercado en el año 2015. Pese a las críticas que lo posicionaban como uno de los mejores del año, no quedó entre los diez más vendidos, ni ganó como mejor juego del año en The Game Awards, el equivalente al Oscar para la industria gamer. 

En esa ceremonia Kojima sí ganó como director, pero problemas legales con Konami, la empresa que meses atrás había abandonado, le impidieron asistir. El presentador, conductor y dueño de la ceremonia, Geoff Keighley, responsabilizó en vivo al estudio por la ausencia de su amigo que había ganado la estatuilla. Esta semana Kojima comienza un podcast hecho en conjunto con el empresario Keighley.

Con del Toro y Norman Reedus (Daryl de “The Walking Dead”), Kojima estaba preparando el renacimiento de otra popular franquicia de Konami: Silent Hill. Un teaser gratuito y jugable se convirtió en uno de los éxitos del año 2015, hasta que Konami decidió cancelar el proyecto. Kojima creó su propia empresa desarrollo de videojuegos y encontró a su nuevo aliado en Sony quien se encargó de publicar el próximo título, una creación original llamada Death Stranding, en donde Norman Reedus, del Toro, Nicolas Winding-Refn (director de Drive), Margaret Qualley, Conan O’Brien, Geoff Keighley, Lindsay Wagner, Léa Seydoux y Madds Mikkelsen, actuaron a través de un sistema de captura de movimientos para dar sus imágenes al juego, como si se tratara de una película.

No están muy claras las razones por las cuales Kojima se fue de Konami, pero la relación era complicada

Guillermo del Toro y Geoff Keighley no son los únicos amigos de Kojima, que es un fanático del cine. En sus redes habla más de películas de que videojuegos y aprovecha cada ocasión para codearse con las estrellas de Hollywood. Snake, el protagonista de Metal Gear, está basado en nombre y apariencia en el personaje que interpretaba Kurt Russell en Escape de Nueva York. John Carpenter, su director, le había ganado un juicio por plagio a su Luc Besson por tomar elementos de esa película sin permiso para Lockout de 2012 con Guy Pearce. Cuando el estudio le sugirió demandar a Kojima, Carpenter se negó: “Les dije que no. Conozco al director de Metal Gear Solid, Hideo Kojima, y es un buen tipo. O al menos lo es conmigo”.

La saga de Metal Gear está llena de referencias a clásicos de la pantalla grande. Es una historia de espionaje mezclada con ciencia ficción, llena de conspiraciones, paranoia, referencias metatextuales y comentarios político que para muchos estuvo adelantada a su época. 

Los aspectos temáticos y el subtexto serio de Metal Gear Solid conviven con las críticas en contra de la representación que hace Kojima de los personajes femeninos. Metal Gear Solid V fue centro de críticas por la ropa que usaba el personaje Quiet. El autor dijo que los usuarios se iban a arrepentir por criticar eso ante de conocer la historia del juego pero cuando se conocieron los fundamentos la opinión pública no cambió.

Otra de las críticas que reciben las producciones de Kojima apunta al apego que tiene con directores, actores y celebridades. Varios jugadores también notaron que The Phantom Pain, la última entrega de Metal Gear Solid V, es un juego “incompleto” que rehúsa varios niveles en la segunda mitad y no responde muchas de las incógnitas que el creador dijo que iba a resolver. Las campañas publicitarias que hace el director de juegos con celebridades de Hollywood y los trailers que arma presentando títulos con años de desarrollo por delante, se entienden por algunos como artificios para vender productos que, al final, no responden a lo que vendían los adelantos.

No son del todo claras las razones por las que Kojima se fue de Konami, pero algunos especulan que la relación costo/beneficio se hacía cada vez más complicada. Algunas estimaciones calculan que Metal Gear Solid V tuvo un presupuesto de 80 millones de dólares, sin contar publicidad, y un presupuesto parecido o más alto fue para Death Stranding, el juego que produjo bajo la distribución de Sony. Como no se saben los gastos concretos, otra especulación sugiere que el número de ventas (más de 5 millones de unidades) apenas es aceptable para un videojuego de alto presupuesto, y por eso Hideo Kojima tuvo que buscar un acuerdo comercial con Microsoft, rival directo de Sony, para incluir a Death Stranding en el catálogo de GamePass.

Para Sony, Konami o Microsoft, el atractivo reside en el poder de convocatoria de Kojima dentro de las redes sociales y en su amistad con varias personalidades influyentes de Hollywood. Sony y Microsoft quieren replicar el éxito de una franquicia como Metal Gear, pero al mismo tiempo quieren evitar una producción costosa que se demore varios años y arroje ventas “aceptables”, por más galardonada que sea en una ceremonia de premios o elogiada por la crítica. La muy joven industria del videojuego todavía debate y mira como una incógnita a uno de los nombres que suma adeptos y detractores y se erige como uno de los desarrolladores más reconocidos, respetados y cuestionados.

Publicado originalmente en El Economista