La reforma laboral iba a incorporar una cláusula para habilitar a que las billeteras virtuales puedan ser consideradas “cuentas sueldo”. A pesar de que terminó afuera del proyecto tras las advertencias de las entidades bancarias de que podía poner en riesgo al sistema financiero, los intentos aún no cesaron: ahora el lobby se aplica para cuando el Gobierno reglamente el proyecto si finalmente se convierte en ley.
Hoy, solo los bancos pueden ofrecer una cuenta donde los trabajadores registrados y jubilados cobren directamente sus ingresos. Una parte del oficialismo buscó abrir este mercado a los proveedores de servicios de pagos (PSP).
El lobby de manera abierta del PRO por la “cláusula Galperin” dejó expuesta una diferencia entre La Libertad Avanza y su principal socio político. Así le denominan diputados al artículo 35, en referencia al dueño de Mercado Libre, por ser el mayor beneficiado junto al resto de las billeteras virtuales, reveló el periodista Ezequiel Spillman en PERFIL. Varias fuentes pretenden instalar que el pedido viene directamente del expresidente Mauricio Macri porque quiere que Marcos Galperin sea candidato en 2027, aunque desde su entorno aclaran que el empresario le dijo que no.
Fuentes calificadas revelaron que Galperin quiere que en la reglamentación que le corresponde al Ejecutivo, el Banco Central permita abrir el mercado a las billeteras virtuales. Desde el sector bancario acusaron al magnate de querer “empezar a pagar sueldos entrando por la puerta de servicio. Lo que debería hacer es convertirse en un banco sacando una licencia y compitiendo en las mismas condiciones: esto sería realmente a favor de los usuarios porque entonces los fondos depositados en Mercado Pago contarían con el mismo sistema de triple protección que cuentan los fondos depositados en los bancos”. Hoy las PSP carecen de seguro de depósitos y la experiencia demuestra que el riesgo de esto no es marginal. Quiebras y fraudes en fintech como Wirecard, FTX o Wenance, Generación Zoe y Sur Finanzas generaron pérdidas masivas.
El argumento que más pesó en la decisión de la presidenta de la Comisión de Trabajo y Previsión Social de la Cámara alta, Patricia Bullrich, de excluir a las billeteras del pago de sueldos fue su impacto directo sobre el crédito, comentaron fuentes financieras, puesto que los depósitos salariales son la materia prima del préstamo a mediano y largo plazo. Los depósitos bancarios tradicionales permiten el funcionamiento del denominado “multiplicador del crédito”: el dinero que ingresan al sistema puede ser prestados y, al redepositarse, volver a generar crédito en sucesivas rondas.
En cambio, los proveedores de servicios de pago en la práctica direccionan el dinero hacia instrumentos de muy corto plazo, como money market. Por lo que la canalización de estos fondos a las billeteras virtuales implicaría una contracción estructural de la capacidad crediticia del sistema bancario.
Con base en los saldos promedio reales de las cuentas sueldo existentes en el sistema financiero, estiman que un desplazamiento hacia billeteras virtuales –aun en proporciones marginales– provocaría una erosión estructural del fondeo prestable. Al ponderar los efectos indirectos, la contracción se ubicaría en un rango estimado de entre $ 3,8 y $ 6,4 billones. Esto desencadenaría consecuencias significativas en términos de capacidad prestable y desarrollo productivo. Las cifras, que calculó Abappra en las cartas que les dirigió a diputados y senadores, implican entre el 0,44% y 0,75% del PBI. Desde la cámara incluso habían alertado que “no se identifican beneficios tangibles para los trabajadores, sino un incremento notorio de los costos y riesgos a nivel individual y sistémico”.
Con respecto al préstamo, los bancos realizan nuevas críticas: las “tasas desorbitares de las billeteras”, que pueden llegar a superar el 500%, contra las tradicionales que están alrededor del 90%. Este punto fue observado por la diputada nacional de Unión por la Patria Natalia Zaracho al resaltar “el artículo de Galperin”. En su alocución detalló que “en los barrios populares las familias se endeudan con Mercado Pago” y cuestionó los intereses que cobran.
En la actualidad, son 20,5 millones las personas endeudadas. La Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia observó que el crédito a las familias moderó la caída del consumo los dos primeros años del gobierno libertario, ya que funcionó como un ingreso complementario. Por la caída continua del poder adquisitivo, hoy la irregularidad de cartera del sistema se ubica en el 13% para el total, pero se eleva al 24,6% dentro de las entidades no financieras. Esto podría profundizar el desplome del consumo, ya que futuras mejoras de la capacidad de compra no irán solo a incrementar la demanda, sino también a repagar deudas viejas. Además, la irregularidad de cartera tiene un perfil regresivo, afectando más a los que menos tienen.