ECONOMIA
test de confianza

Para el Gobierno, la recesión termina a fin de año pero la industria se va a marzo

Todos los indicadores de inversión están en rojo. Ya se prevé una caída del 1% para este año. En 2019 la cosecha aportaría US$ 5 mil millones más.

mauricio macri ypf tucuman industria
El presidente Mauricio Macri en las instalaciones de la Central Térmica El Bracho, de YPF Luz, en la provincia de Tucumán. | NA

En el oficialismo admiten que la industria seguirá en baja y cerrará el año con una pérdida de puestos de trabajo. La caída de la actividad manufacturera seguirá hasta marzo del año que viene, aunque la recesión “pegue la vuelta” en diciembre. La tesis del Gobierno es que, a medida que pasen los meses, el deterioro será cada vez menor, aunque algunos economistas hablan de recesión hasta mitad de 2019.

“El problema es que hoy no se ve la luz al final del túnel, pero hay salida”, dijo un funcionario que retomó la metáfora de Gabriela Michetti de mediados de 2016, cuando “el segundo semestre” prometía por primera vez una salida. Incluso los técnicos del FMI que visitan el país encabezados por Roberto Cardarelli dudan de que el país pueda alcanzar el 0,4% de crecimiento que marcó la última estimación.

“Las perspectivas de la actividad no son buenas, más aún si consideramos las turbulencias cambiarias que reaparecieron en agosto. La caída del PBI alcanzará, de mínima, el 1% en 2018”, estimaron desde la consultora Ecolatina. “El PBI per cápita cerrará 2018 al menos 3% por debajo del nivel de 2015”.

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite

Para que la caída no se extienda más allá de fin de año, se tienen que cumplir ciertas condiciones en los seis principales sectores, según Fundación Mediterránea: el agro espera una importante cosecha y mejora en las exportaciones, que aportarían US$ 5.400 millones si el clima acompaña. El grado de ajuste fiscal será menor al de 2018 según el acuerdo con el FMI, si no hay una mayor caída de ingresos. Si se estabilizan el frente cambiario y la inflación, la política monetaria podría relajarse, aunque las tasas seguirán siendo positivas (más altas que la inflación).

Para el mercado laboral no hay grandes expectativas, aunque si se logra reducir la inflación los salarios podrían recuperar parte de lo perdido en 2018. La mejora del tipo de cambio real debería impulsar las exportaciones. Pero mejorar la confianza del consumidor y el inversor requerirá “avances en varios frentes”.

“Dada la actual vulnerabilidad de la economía de Argentina, cualquier mala noticia en el frente externo podría complicar el escenario macroeconómico para 2019”, aclaran los economistas.

El mercado versus Macri: dólar a $ 31,46

Claroscuros. La devaluación de la moneda, que cerró ayer en $ 31,49 por dólar, les dio un poco de aire a las exportaciones, aunque presiona en el traslado a precios. “Hubo una mejora pero en la imagen general es poco representativa”, reconoció un funcionario. Brasil, en tanto, es uno de los países donde todavía se depositan esperanzas, aunque el real se depreció en línea con el resto de las monedas emergentes. A eso se suma su incierto escenario político.

En lo que va del año, el socio no traccionó lo esperado, como tampoco lo hizo el mercado interno. Esta semana, en la junta directiva de la Unión Industrial Argentina, el director del Centro de Estudios de la UIA, Pablo Dragún, marcó para junio una contracción interanual de 8,4%, y del 5,2% con respecto al mes anterior.

Desembolsos. Los indicadores de la inversión están todos a la baja. Según la última actualización del monitor de la Agencia de Inversiones y Comercio Internacional oficial, “después de cerrar un primer trimestre con 18% de crecimiento, la inversión en junio se desaceleró, producto del impacto de la sequía y la turbulencia de los mercados internacionales”.

El informe marca que en el primer trimestre la inversión extranjera directa cayó 16,6%. A nivel interno, en junio los bienes durables cayeron 24,7%; la importación de bienes de transporte, 47%; la de bienes de capital, 5,2%; y la venta de vehículos comerciales como utilitarios y camiones bajó 27%.

También la construcción cayó 0,1% en junio y el gasto de capital se achicó 14% por la caída de la obra pública. Los despachos de cemento también bajaron: 3,6% en junio.

Costos del 39% en transporte

El aumento del costo del transporte por camión superará en cuatro puntos la proyección de la inflación minorista, según estimó la Federación de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac), que ya calculan una suba del 39% en doce meses.
El Indice de Costos que elaboran los dueños de los camiones anticipó la aceleración inflacionaria con un fuerte incremento del 7,2% en julio, el registro mensual más alto en más de dos años y que implicó, al mismo tiempo, un aumento mayor al 24% en el transcurso del año (enero-julio de 2018), y de casi 36% en los últimos doce meses.

Las primeras estimaciones para agosto vaticinan que los costos habrán aumentado casi 39% en los últimos 12 meses, con el combustible a la cabeza: el alza superará el 53%, luego de los dos aumentos continuos del gas-oil en el octavo mes de 2018.
El sector señala que este escenario lo deja en estado de “emergencia” y frena su crecimiento.