Hay historias de moda que empiezan en las grandes capitales. La de Nina Bugani nació lejos de ellas, en el campo uruguayo. Antes de convertirse en diseñadora y directora creativa de Nina B Shoes, fue profesora de inglés, madre y una mujer inquieta que encontró en la creatividad una forma de construir su propio camino.
Hoy, su nombre circula por algunos de los escenarios más relevantes de la moda internacional. Nueva York, París y Cannes forman parte de un recorrido que llevó a sus diseños a vestir a figuras como Pampita, la modelo internacional Victoria Silvstedt y Valentina Ferragni. Pero detrás de esa proyección existe una premisa que Bugani sostiene como una declaración de principios: crecer hacia el mundo sin dejar de ser fiel a su origen.
Una identidad que viaja
Para Bugani, la identidad de una marca no es algo que deba modificarse para conquistar nuevos mercados. Por el contrario, es aquello que permite que una propuesta sea reconocible.
“Creo que la identidad no es algo que se adapta para llegar al mundo; es precisamente lo que hace que una marca pueda trascender fronteras”, explica.
Ese concepto atraviesa cada colección de Nina B. La firma trabaja con materiales de calidad y una fuerte impronta artesanal, con producción íntegramente realizada en Uruguay y junto a artesanos locales. El cuero, los colores y la búsqueda de piezas que puedan perdurar son parte de un lenguaje que combina sofisticación contemporánea con una mirada profundamente ligada a sus raíces.

“Diseñamos y producimos íntegramente en Uruguay, trabajando junto a artesanos locales y preservando un oficio que forma parte de nuestra cultura”, cuenta.
Su mirada sobre el lujo tampoco está ligada únicamente a la exclusividad. Para Bugani, existe una dimensión emocional en cada objeto: una pieza debe tener una historia, transmitir algo y, sobre todo, permanecer.
El desafío de ser pionera
Construir una marca internacional desde un país pequeño supone también abrir un camino. Y esa condición de pionera es algo que Bugani reconoce como una responsabilidad, aunque prefiere entenderla como un estímulo.
“Ser pionera implica abrir caminos donde antes no existían referencias”, dice.
Su búsqueda no pasa por perseguir cada tendencia, sino por encontrar una voz propia. Cada colección representa una oportunidad para experimentar, pero también para sostener una identidad.
“No creo en crear por crear ni en cambiar únicamente para sorprender. Me interesa que cada proyecto tenga un propósito, una emoción y una visión detrás.”
Esa filosofía explica, en parte, la expansión de Nina B hacia escenarios internacionales. La marca comenzó a construir presencia en espacios estratégicos de la moda y recientemente llegó a Cannes, donde Bugani viajó para desarrollar una colección cápsula que será presentada en Punta del Este en 2026.
Entre la moda y la vida
Detrás de la empresaria y la directora creativa está también una madre. Isabela ocupa un lugar central en su vida y, lejos de pensar esas dimensiones como mundos separados, Bugani encuentra en ellas una relación permanente.
“Ser madre es, sin dudas, mi prioridad y mi mayor inspiración”, asegura.
Los viajes, el trabajo y la exposición internacional conviven con momentos mucho más íntimos: caminar cerca del mar, disfrutar de su casa, leer, observar o simplemente detenerse a pensar. Son espacios que, según cuenta, alimentan su creatividad.
La búsqueda, entonces, no es la de un equilibrio perfecto, sino la de una vida en la que cada dimensión pueda nutrir a las demás.
“Mi experiencia como madre influye en mi forma de diseñar, mis viajes amplían mi mirada creativa y mis raíces me recuerdan siempre quién soy.”
Diseñar para el mundo
El próximo capítulo de Nina B apunta a consolidar esa expansión. Europa aparece como uno de los grandes horizontes para una marca que busca crecer sin resignar aquello que la hizo diferente.
Bugani imagina a Nina B en las grandes capitales de la moda, generando nuevas alianzas y llegando a mujeres de distintas partes del mundo. Pero hay algo que permanece innegociable: continuar diseñando y produciendo en Uruguay.

En ese proceso, destaca el trabajo creativo de Nico Freijo, a quien atribuye un rol fundamental en la construcción de la imagen y el posicionamiento internacional de Nina B.
“Quiero que Nina B continúe siendo sinónimo de diseño, artesanía, emoción y elegancia atemporal; una marca nacida en Uruguay que demuestra que desde un país pequeño también se puede crear para el mundo.”
Resiliencia
Si tuviera que convertir su recorrido en un libro, Bugani ya sabe qué palabra elegiría para el título: Resiliencia.
No es casual. Su historia está atravesada por la capacidad de transformar los momentos difíciles en impulso y los sueños en objetivos concretos. Es la historia de una mujer del interior que decidió apostar por una visión propia y construir, paso a paso, una marca capaz de cruzar fronteras.
“Sería un libro sobre la importancia de creer en uno mismo incluso cuando el camino parece incierto.”
Más que una historia sobre moda o negocios, imagina un relato sobre identidad, perseverancia y pasión. Sobre una mujer que entendió que los sueños no necesariamente nacen en los lugares más grandes.
A veces empiezan lejos de las capitales, en lugares pequeños, con una idea y la decisión de llevarla tan lejos como sea posible.