viernes 24 de septiembre de 2021
ESPECTACULOS ‘THE MANDALORIAN’
08-11-2020 05:10
08-11-2020 05:10

El éxito que redefine el streaming y a Star Wars

La primera serie nacida del mundo creado por George Lucas rompió varios moldes al lanzarse el año pasado en Disney +. El show, nominado al Emmy, llega a Argentina: las razones del suceso de Bebé Yoda.

08-11-2020 05:10

Resumir lo que The Mandalorian representa desde su estreno como el mascarón de proa de las producciones originales de Disney + (que llega finalmente a Argentina el 17 de noviembre) es difícil. Pero quizás un titular del medio norteamericano Vulture, celebrando el estreno de la segunda temporada (hace una semana en Estados Unidos), sirva de ejemplo gráfico para conocedores y neófitos del show comandado por Jon Favreau: “The Mandalorian ha vuelto para salvarnos a todos”. 

Si hay alguien a quien salvó The Mandalorian, la primera serie original nacida del universo de Star Wars, es, sin dudas, a Disney: en 2019, fue la serie más demandada del mundo, sobrepasando a Game of Thrones, Stranger Things, The Flash y otros shows que mezclan perfectamente la narración con la creación, intencional, de una base de fans con orientación multiplataforma y apuntando a la compra de merchadising. Lo que House of Cards representó para Netflix, The Mandalorian lo es para Disney y su producción de contenidos original. Pero la sorpresa fue todavía más grande que la que podía esperar la compañía dueña de Marvel, las princesas de Disney, Pixar y otras usinas creativas que ya están desembarcando sus títulos (desde la no estrenada Mulan hasta la animación de Pixar, Soul, más los shows nuevos basados en Marvel en el cine). The Mandalorian llegó incluso a estar nominada a Mejor Serie Dramática en los últimos Emmy, su personaje Bebé Yoda (tal como lo bautizó internet) fue la sensación de 2019 y sus episodios han sido celebrados por críticos y fans. De hecho, más de un fan, periodista y especialista del medio declaró que en esta serie y no en el modelo de estrenos en el cine que fundó el imperio galáctico era donde ahora estaba el futuro de la saga, es decir, el futuro de la franquicia más grande de la historia del cine (y la quinta en la historia del planeta, valuada en 70 mil millones de dólares).   

El camino de mando.  ¿Por qué The Mandalorian es el suceso más esperado (que podrá verse el 15 de noviembre, como adelanto, a las 22 por Fox Channel y, claro, el 17 con la llegada de Disney +) y, al mismo tiempo, una sorpresa enorme? Porque es toda la inteligencia de dos creadores, Jon Favreau y Dave Filoni, entendiendo no solo la saga (detalle de color para fans) sino formas de relatos, ya sea de las series, de cosas que el cine ya no hace y de formas narrativas que solo pueden darse el lujo de existir y generar tensión tejiendo desde la nostalgia. Un ejemplo: en un mundo donde los anuncios de futuro merchandising permiten espiar detalles del relato que uno no querría saber (el famoso “spoiler”, que se hace inevitable a los modos de funcionar de una producción, como esta, de 100 millones de dólares de inversión), Favreau pudo evitar que se generaran piezas con El Niño, con Bebé Yoda, el famoso personaje verde y orejudo que es el corazón del show. Que Favreau haya logrado imponer la idea de la sorpresa antes que las ganancias (que vendrían, por supuesto, es Disney no una ONG) es una muestra de cierta pasión por contar. 

Solo contra todos. “Creo que George Lucas tomó mucho del western en su primera película de Star Wars y ahora eso es inyectado con esteroides en esta serie”, le dijo Pedro Pascal, el actor detrás de The Mandalorian, cuyo rostro apenas vemos en toda la primera temporada y famoso por su paso por Game of Thrones y la futura secuela de Wonder Woman, a Variety a la hora del estreno. Y hay algo de eso, pero también hay otra cosa, que un fenómeno único como Star Wars puede generar. Jon Favreau, el director detrás Iron Man, el film que disparó la franquicia hoy más popular en el cine, es decir Marvel, entendía que “el formato serie nos permitía un marco mucho más amplio para desarrollar historias que mezclan nostalgia, claro, por la saga pero también volver a formas de contar que aprovechen esos ‘imanes’ y puedan simplemente jugar a ser formas narrativas, siendo el western una de ellas, el serial espacial y así la lista”. Eso sí hace el show, y lo hace con creces: quien lo acusa de nostalgia (hay en cada plano suficiente trivia para alimentar a una luna de Endor) tiene razón, pero quienes desactivan esa alergía entienden que Favreau y Filoni están generando una nueva forma de procesar el legado, yunque y espina dorsal de la saga. Lo que han logrado es una serie que sin suntuosidad (algo díficil cuando todas las series quieren ser la nueva gran cosa) pero con producción faraónica mezcla nostalgia, mito de juguetería y amor por el cine, por relatos filmados en scope o por un personaje a lo Clint Eastwood. En The Mandalorian se hace obvio lo que cincuenta años de la saga ya deberían hacer obvio: se le puede decir nostalgia, pero Star Wars es un género, un mapa en sí mismo, y si bien ese mapa puede ser dibujado con crayones, en autores como Favreau y Filoni muta en una herramienta de exploración, de arqueología del cine. Nadie en el medio hoy puede hacer lo que perfectamente hace The Mandalorian: usar un presupuesto y una franquicia, sus millones y sus códigos internos, para generar una pieza épica que no necesita gritar para ser canchera, eficiente y, vale decirlo, radicalmente feliz y sentida.     

Los films de Star Wars se encuentran en un parate. No habrá películas de Star Wars por años, y con la saga principal concluida, iniciada en 1977 con La guerra de las galaxias y finalizada el año pasado con Star Wars - El ascenso de Skywalker, la serie de Favreau es el sustento principal no solo de la franquicia sino mismo de Disney +. Al menos hasta que las nuevas series de Star Wars vean la luz oficialmente (como la supuesta saga de Obi Wan Kenobi protagonizada por Ewan McGregor). Pero hoy The Mandalorian define mucho de lo bueno que puede hacerse cuando se crea un relato industrial millonario con corazón.

 

El regreso del niño

Cuando Disney + llegue a nuestro país, el próximo 17 de noviembre, The Mandalorian será parte de su oferta. El costo de la plataforma, al menos hoy, es de 3.250 pesos (final, por año, es decir, 270 pesos por mes , y como oferta antes del lanzamiento). Flow ha anunciado que también se lo podrá contratar en su plataforma por 385 pesos finales por mes (eso incluye hasta tres meses de regalo). Pero cuando la plataforma llegue, no solo The Mandalorian será parte de su oferta original: también la nueva película de Phineas y Ferb, el 20 de noviembre se estrena la primera serie de Marvel documental (Marvel’s 616), la serie documental con la filmación de The Mandalorian, producciones de Pixar como Forky Asks a Question, la serie Curiosity of Jeff Goldblum, la serie documental de la naturaleza Elephant, el reality High School Musical: The Musical, la versión “carne y hueso” de La dama y el vagabundo o la anhelada llegada del musical Hamilton. Desde ya, las grandes marcas de la compañía ofrecerán todo su contenido en un solo lugar, y eso implica: todos los films animados de Disney, la producción de Pixar, los éxitos de Marvel, la saga de Star Wars y varias producciones de National Geographic. Es sabido que el gigante está produciendo varios shows originales en la zona, con nombres que son importantes en nuestro cine y universo de las series, y se esperan anuncios en ese sentido en breve. Por lo pronto, la peor pesadilla de Netflix se hace realidad: está llegando Disney + y ya no hay marcha atrás.

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