La investigación por presunto enriquecimiento ilícito contra Claudio “Chiqui” Tapia puso bajo la lupa la evolución de su patrimonio durante los años en los que ocupó cargos en el CEAMSE. El fiscal federal Gerardo Pollicita pidió una serie de medidas para reconstruir sus ingresos, bienes y movimientos financieros y determinar si las diferencias señaladas en sus declaraciones juradas tienen una explicación.

El expediente todavía se encuentra en una etapa inicial y las inconsistencias mencionadas forman parte de los elementos que dieron origen a la investigación. La Fiscalía busca ahora comprobarlas con información bancaria, fiscal, inmobiliaria y financiera. Estos son los diez puntos centrales.
El salto de liquidez entre 2017 y 2024
En 2017, Tapia había declarado cuatro propiedades, un vehículo y alrededor de $1,5 millones en efectivo, mientras que la valuación fiscal de sus inmuebles rondaba los $17 millones.
Siete años después, su declaración jurada correspondiente a 2024 mostró un escenario muy diferente. Allí aparecieron más de $1.002 millones en depósitos bancarios, más de $39 millones en efectivo y US$246.206 en cajas de ahorro, según el análisis incorporado a la denuncia. La liquidez declarada pasó así a ubicarse cerca del millón de dólares.
Las cuatro propiedades incorporadas en 2019
Otro de los puntos señalados está en la evolución del patrimonio inmobiliario. La denuncia sostiene que el salto más importante se produjo en 2019, cuando Tapia incorporó cuatro inmuebles ubicados en zonas de alto valor de la Ciudad y la provincia de Buenos Aires.
Entre ellos figuran una casa de 315 metros cuadrados en Beccar, un departamento de 291 metros cuadrados en Caballito, una propiedad en Cardales y un terreno de 2.430 metros cuadrados en Campana. La Fiscalía deberá determinar las condiciones de esas operaciones y el origen de los fondos utilizados.
Los más de $1.000 millones depositados en 2024
La declaración jurada de 2024 consignó más de $1.002 millones distribuidos en distintas cuentas bancarias. Una de ellas, según la denuncia, tenía más de $517 millones.
Ese volumen de depósitos constituye uno de los principales datos que la investigación busca reconstruir. Por eso Pollicita pidió información bancaria y el levantamiento del secreto correspondiente, con el objetivo de conocer los movimientos y el origen de esos fondos.
Los $39 millones declarados en efectivo
A los depósitos bancarios se sumaron más de $39 millones en efectivo informados en 2024.
La Fiscalía buscará determinar cómo se conformó ese patrimonio líquido y cómo evolucionó posteriormente. El dato adquiere relevancia al compararlo con la declaración jurada presentada al año siguiente, en la que Tapia consignó que ya no tenía dinero en efectivo.

Los US$246.206 en cajas de ahorro
La declaración de 2024 también incluyó US$246.206 en cajas de ahorro, valuados al tipo de cambio oficial.
Sumados a los depósitos en pesos y al efectivo, esos fondos llevaron la liquidez declarada a un monto cercano al millón de dólares. La Justicia busca ahora reconstruir la procedencia, movimientos y destino de esos recursos.
El giro de 2025: cero efectivo y cero depósitos
Uno de los puntos que más interrogantes genera aparece en la declaración jurada presentada en julio de 2025. Allí Tapia consignó cero pesos en efectivo y cero depósitos bancarios.
El dato contrasta con la situación declarada apenas un año antes, cuando informaba más de $1.000 millones en depósitos, además de efectivo y dólares. La investigación deberá determinar qué ocurrió con esos fondos y si fueron gastados, transferidos, invertidos o destinados a otros activos.
Los $130 millones de rendimientos financieros
La declaración de 2025 presenta además otro dato que llamó la atención. Tapia informó haber obtenido alrededor de $130 millones en rendimientos financieros, vinculados con intereses y diferencias de cambio.
La particularidad es que ese ingreso aparece en el mismo documento en el que declaró no tener depósitos ni efectivo. Por eso la denuncia plantea que debe determinarse cuál fue el capital que generó esos rendimientos y dónde se encontraba al momento de la declaración.
Los ingresos que recibió del CEAMSE
La investigación también busca poner en contexto el crecimiento patrimonial con los ingresos declarados por Tapia como funcionario.
En 2025 informó $100.233.144 anuales por su cargo como presidente del CEAMSE. La Fiscalía pidió documentación del organismo para reconstruir los ingresos percibidos durante el período investigado y compararlos con la evolución de sus bienes.
Los ingresos de la CONMEBOL
El otro ingreso relevante declarado por Tapia provino de su actividad en la CONMEBOL, donde informó haber percibido $718.536.500 anuales en 2025 como vicepresidente segundo.
Ese dato es central para establecer cuánto dinero pudo haber acumulado legalmente durante el período. La Fiscalía pidió incluso información a la entidad sudamericana para conocer los cargos ocupados, los montos percibidos y las cuentas en las que fueron depositados.
El cruce entre ingresos, bienes y movimientos financieros
El último punto es el que concentra toda la investigación. Pollicita pidió información a organismos como ARCA, el Banco Central, la Comisión Nacional de Valores, la Caja de Valores y distintos registros de bienes, además del levantamiento de los secretos fiscal y bancario.
El objetivo es reconstruir la evolución patrimonial completa de Tapia y determinar si el crecimiento observado puede explicarse por sus ingresos declarados. También se busca establecer qué ocurrió con los fondos que figuraban en 2024 y que dejaron de aparecer en la declaración del año siguiente.
Por ahora, ninguno de estos puntos constituye por sí mismo una prueba de enriquecimiento ilícito. La investigación deberá determinar si las diferencias detectadas responden a operaciones patrimoniales justificadas o si existen fondos, bienes o movimientos cuyo origen no pueda ser explicado con la información declarada por el titular del CEAMSE.
RG/MSS