El periodista de Página 12, Raúl Kollmann, pasó por Ronda de Investigación en +Perfil y se refirió a que la sorpresiva extradición de Raúl Martins, ex agente de inteligencia acusado de trata de personas, explotación sexual, asociación ilícita y lavado de activos, volvió a poner el foco sobre una causa que lleva más de una década sin llegar a juicio.
Raúl Kollmann consideró que la decisión de México de extraditar a Martins después de varios años tuvo un componente político. “Me parece que se pudrieron de Martins en México, básicamente”, sostuvo en +Perfil, el nuevo medio de Editorial Perfil.
Cómo era la situación de Raúl Martins en México
Asimismo, describió la situación que Martins atravesaba en México y afirmó: “Muy provocador, muy provocador. Dueño, diría, de uno de los prostíbulos más grandes de Cancún, viviendo en el superlujo, con custodia de la policía, protegido por los Zetas”.
La causa contra Martins se inició a partir de la denuncia de su hija, Lorena Martins, quien también denunció amenazas y un ataque contra su vivienda. Según desarrolló, el expediente tuvo un recorrido particularmente complejo: “Fue arduo el trámite. En algún momento, primero, argumentaron que una hija no podía denunciar a un padre”.
Sobre la misma línea, Kollman agregó: “Después, fueron contra Lorena, en algún momento. O sea, que fue muy ardua esta causa. Muy ardua”.
Martins fue agente de inteligencia durante 13 años y quedó señalado como responsable de una estructura de locales donde, según la acusación, se explotaba sexualmente a mujeres. En este sentido, recordó que el caso se desarrolló en un contexto de disputas entre organismos de seguridad e inteligencia: “Ex agente de inteligencia, era importante, la verdad que se disputaban la noche y la prostitución entre la SIDE y la Policía Federal”.
El operativo de las fiestas en los prostíbulos investigados
También mencionó al fallecido juez Norberto Oyarbide y recordó episodios vinculados con los prostíbulos investigados: “Sí, recuerdo que en esas fiestas se sorteaban chicas, no era la especialidad de Oyarbide, pero se sorteaban, se hacían sorteos”.
Sobre la estructura que Martins habría desarrollado posteriormente en México, sostuvo: “Y después va a México y arma también, con el mismo nombre”. A su vez, explicó el nivel de protección que, según su hipótesis, habría necesitado para operar allí. “Supongo que protegido por los Zetas, es decir, por un cártel de drogas, porque si no, ahí no armaban ni un kiosco de caramelos”, planteó el periodista.
La información que posee Martins puede que haya quedado obsoleta
Uno de los interrogantes que plantea su regreso a Argentina es qué información podría conservar Martins después de tantos años. Ante este panorama, relativizó la posibilidad de que posea información operativa de la estructura de inteligencia de décadas atrás: “Yo tengo la sensación que son todos jubilados, honestamente, esa es la impresión que yo tengo, o fallecidos o jubilados”.
Sin embargo, recordó el entramado de relaciones que existía alrededor de los locales: “Bueno, piensen ustedes que él tenía comprado a la policía de la ciudad, a los inspectores de la ciudad”.
Luego, Kollmann manifestó que los establecimientos contaban incluso con mecanismos destinados a facilitar movimientos clandestinos: “Los prostíbulos tenían puerta trampa que permitían escapar o ir a habitaciones de las chicas”.

Dónde surge la relación de Martins con Macri
Otro de los aspectos del caso es la relación de Martins con el ex presidente Mauricio Macri. Ahí confirmó que existieron aportes a la campaña: “Eran aportes concretos, efectivamente, oficiales, por decirlo de alguna manera”.
Respecto del futuro judicial del ex agente de inteligencia, no mostró expectativas de un juicio inmediato. “El tribunal que tiene eso, que es el Tribunal 7, está haciéndolo de cuadrada”, afirmó. Y anticipó: “Imaginate que eso va a seguir hasta fin de año. O sea, no veo chance de que lo juzguen a él de acá a fin de año”.