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Sergio Chouza sobre el peronismo en RDE: “No está abiertamente en contra de presupuestos públicos equilibrados”

Sergio Chouza, Federico Vacarezza y Santiago Llull analizaron en Ronda de Economistas (RDE) si la oposición mantendrá la bandera del equilibrio fiscal y qué alternativas podría plantear frente al actual esquema de ajuste.

Sergio Chouza
Sergio Chouza | CEDOC

De cara a las próximas elecciones, uno de los debates económicos será qué posición adoptarán los candidatos del peronismo y el justicialismo frente al equilibrio fiscal, uno de los principales ejes de la gestión de Javier Milei. En +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, Fernando Meaños planteó si la oposición estará dispuesta a comprometerse públicamente a mantener las cuentas del Estado equilibradas.

Sergio Chouza, director de la consultora Sarandí, consideró que difícilmente los candidatos rechacen abiertamente ese objetivo, aunque podrían discutir la forma de alcanzarlo. “No creo que estén abiertamente en contra de presupuestos públicos equilibrados”, sostuvo.

Menos margen para continuar con el ajuste

Chouza advirtió que una futura administración podría encontrar menos espacio para seguir reduciendo el gasto debido a componentes indexados y demandas acumuladas en áreas como infraestructura y salarios. En ese contexto, planteó revisar exenciones y beneficios tributarios destinados a determinados sectores de la economía.

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“Yo ahí veo un gasto, un costo fiscal que podés evitar”, afirmó. Su planteo apunta a conseguir equilibrio mediante una estructura tributaria diferente, con mayor peso sobre sectores de mayores ingresos o actividades con rentabilidades extraordinarias.

Deuda, infraestructura y restricciones externas

Federico Vacarezza, analista económico, puso el foco en la tensión entre las necesidades internas y las condiciones externas que deberá enfrentar el próximo gobierno. “Para mí va a jugar en el medio la disputa entre lo que se necesite domésticamente y lo que se pueda hacer a nivel externo”, explicó.

El especialista consideró que la deuda y el acceso al financiamiento limitarán parte del margen de maniobra, mientras que internamente aparecerán demandas vinculadas con la infraestructura. “Es necesario reactualizar las rutas, el transporte, los ferrocarriles para seguir manteniendo la competitividad”, afirmó.

Vacarezza también evitó una lectura completamente negativa o positiva de la actual gestión. “No se puede decir que todo lo que pasó en el actual gobierno es malo, ni que todo es bueno”, señaló, y propuso analizar qué políticas deberían conservarse y cuáles modificarse.

Producción y consumo para mejorar la recaudación

Para Vacarezza, el debate no debería limitarse a aumentar impuestos o profundizar el ajuste, sino incorporar el crecimiento económico como herramienta fiscal. “La discusión no tiene que pasar tanto con cómo subo los impuestos o cómo ajusto, sino cómo hago para que mediante el consumo y mediante la producción vuelva a tener yo una mayor recaudación”, explicó.

La discusión incorpora así una diferencia sobre el camino para sostener las cuentas públicas. Mientras algunos plantean preservar el equilibrio mediante modificaciones tributarias y crecimiento, otros comienzan a discutir incluso la necesidad de mantenerlo de manera estricta.

La posibilidad de un déficit moderado

Santiago Llull planteó que un desequilibrio fiscal acotado podría resultar preferible frente a un ajuste permanente sobre determinadas partidas. “Es posible que un déficit moderado sea algo mejor que un equilibrio fiscal a rajatabla y donde tenga que recortar no importa”, sostuvo.

Según Llull, una próxima administración podría avanzar hacia “un déficit moderado, un esquema un poco más dinámico que la estructura que hoy plantea el Gobierno”. El debate electoral quedará así atravesado no solo por la defensa o el rechazo del equilibrio fiscal, sino por cuánto ajuste puede sostenerse y cómo financiar infraestructura, producción y crecimiento sin comprometer la estabilidad de las cuentas públicas.