Las reformas económicas y las medidas de desregulación impulsadas por el Gobierno argentino reabrieron el debate sobre su impacto en la competitividad regional y, especialmente, en los países que comparten la hidrovía. Ante ese contexto, el exministro de Hacienda de Paraguay, Manuel Ferreira Brusquetti, sostuvo en Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190) que el país vecino ya consolidó un modelo agropecuario basado en productividad, calidad y ventajas tributarias que le permite competir más allá de los cambios que pueda implementar Argentina.
El economista paraguayo que se desempeñó como ministro de Hacienda de Paraguay entre 2012 y 2013, durante el gobierno de Federico Franco, Manuel Ferreira Brusquetti, asumió el cargo tras la salida de Dionisio Borda y estuvo al frente de la política económica del país durante el último tramo de esa administración. Se desempeñó como becario Fulbright y trabajó como consultor para organismos internacionales como el Banco Mundial, el BID, el PNUD, USAID y la FAO. Antes de llegar al Ministerio de Hacienda desarrolló una extensa carrera en el sector privado, como asesor de empresas y ejecutivo financiero. También fue presidente de la casa de bolsa Investor S.A. y socio de MCS Grupo Consultor. Tras dejar el gobierno continuó participando activamente en el debate económico paraguayo como analista, consultor y docente universitario. En los últimos años ha sido una voz frecuente sobre temas fiscales, previsionales y de inversión.
¿De qué manera específica modifica la competitividad de Paraguay la desregulación del cabotaje, la reducción del costo argentino en la hidrovía y las desregulaciones que lleva adelante el ministro Sturzenegger en la Argentina? ¿Cómo afecta todo esto a la economía paraguaya?
Antes que nada, creo que Paraguay hoy está con capacidad de competir en este tema logístico, fundamentalmente porque tiene un sistema ampliado, no solamente basado en costos específicos de hidrovía, sino también afectado por todo lo que es el sistema tributario paraguayo y el sistema de seguridad social paraguayo. Esto, por un lado, afecta fundamentalmente a todos los navíos que van a circular por la vía.
Por el lado de los productos que salen de Paraguay, tenemos una situación donde la mediterraneidad genera un impacto. Paraguay es un país mediterráneo, pero con características especiales, ya que puede reducir sus costos al bajar al río, que es navegable en general. Eso permite un rendimiento de la carga más bajo y, de alguna manera, tener precios competitivos.
Hoy tenemos un diferencial de precio, por ejemplo, en soja, que en Paraguay es un negocio que se maneja totalmente en dólares. En Argentina, sin embargo, todavía está sujeto a las referencias cambiarias argentinas. Entonces, creo que existe la posibilidad de que esta situación pueda cambiar en algún momento, pero en la actualidad Paraguay tiene capacidad de competir por las razones que mencionaba.
¿Afecta a Paraguay independientemente de que pueda resistir? Es decir, las desregulaciones que se producen en la Argentina beneficiarían al desarrollo marítimo-fluvial argentino, que por las cuestiones cambiarias, como usted mencionaba, generalmente ha beneficiado al paraguayo.
Sí, creo que de hecho afectan. En general, los países compiten por este tipo de cuestiones y también por la posibilidad de que empresas multinacionales, navieras en este caso, se vayan posicionando en uno u otro país. Sin embargo, creo que Paraguay, como decía anteriormente, está en condiciones de competir.
¿Cambia algo que finalmente la construcción de la hidrovía sea para una de las dos empresas que están en pugna?
No, creo que no cambia nada. Al final, la situación sería la misma.
¿Qué pasaría si en Argentina no hubiese retenciones y desapareciese la exposición cambiaria y la inestabilidad cambiaria? ¿Qué significaría esto para Paraguay? ¿Implica alguna posibilidad de pérdida de ventajas competitivas que hoy tiene?
Esto beneficiaría de sobremanera al agro argentino. La capacidad de producir estando, en promedio, a 100 o 150 kilómetros del mar y poder competir sin retenciones daría ventajas muy importantes a la Argentina, sobre todo por la calidad de suelo que tiene en todo lo que es el agro.
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Creo que Paraguay, en ese sentido, ha jugado un partido que le ha venido bien. Todo este tipo de retenciones y resoluciones que ha tomado la Argentina en los últimos 20 años y más ha permitido el desarrollo de una producción agrícola y agropecuaria en general que hoy está madura y en condiciones de competir, ya no solamente por diferenciales tributarios, sino también por calidad y productividad, que han sido los elementos desarrollados durante todo este tiempo.
Gracias a los errores que cometió Argentina con las retenciones durante estos 20 años, se pudo desarrollar en Paraguay una industria agropecuaria y alimenticia que no existía en el pasado. Pero el desarrollo que lleva ya 20 años hoy le permite competir, aunque desaparezca esa ventaja competitiva que Argentina le dio. ¿Es correcto?
Creo que parcialmente eso es correcto. Argentina ha dejado un espacio vacío muy importante en sectores agrícolas, carne y sectores agropecuarios en general, que le ha permitido crecer no solo a Paraguay, sino también a Uruguay, por ejemplo, y a zonas importantes de Brasil, dado que Argentina era un jugador muy importante hasta ese momento.
Hoy creo que está empezando a recuperar su espacio, pero ya después de un crecimiento poblacional importante y del superciclo de commodities, que son los que han impulsado sobre todo a Paraguay y Uruguay a desarrollar un modelo que hoy considero muy competitivo.
MV