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MODO FONTEVECCHIA
Construcción y elecciones

Titular de la Construcción: "Como programa económico, yo le sugeriría al Gobierno que gane las elecciones"

El ingeniero y presidente de la Cámara Argentina de la Construcción Gustavo Weiss, analizó en dialogo con Jorge Fontevecchia el impacto de la paralización de la obra pública, la falta de crédito hipotecario y las expectativas que genera el RIGI.

Gustavo Weiss Presidente de CAMARCO 04062026
Gustavo Weiss Presidente de CAMARCO. | Pablo Cuarterolo

La construcción atraviesa una etapa de estancamiento, con una actividad que permanece 25% por debajo de su máximo y que todavía no logra acompañar el crecimiento de otros sectores de la economía. Para Gustavo Weiss, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, la clave está en la llamada economía en “K”: mientras minería, energía y agro traccionan inversiones, la industria, el comercio y la construcción quedan rezagados.

En diálogo con Jorge Fontevecchia en Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), Weiss analizó la suspensión de la obra pública, las dificultades para acceder al crédito hipotecario y las proyecciones de inversión vinculadas al RIGI.. También se refirió al escenario electoral de 2027 y planteó qué debería hacer el Gobierno para sostener el rumbo económico y, al mismo tiempo, recuperar el respaldo empresario.

Gustavo Weiss un ingeniero graduado de la Universidad Nacional de La Plata, ocupa la presidencia de la Cámara Argentina de la Construcción, CAMARCO, tras haber estado al frente de la Cámara en los períodos 2013-2016 y 2016-2018. Además, es presidente de Eleprint Sociedad Anónima, una compañía con más de 60 años de trayectoria que realiza obras viales, hidráulicas, eléctricas y de arquitectura.

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Gustavo, probablemente vos tengas el mejor termómetro de la Argentina porque la construcción es una de las mayores fuentes de empleo, un porcentaje importante del crecimiento del producto bruto de cualquier país. Siempre se habló de que, en las situaciones difíciles, distintos presidentes del mundo han apostado a la obra pública, a la construcción, al famoso New Deal, para poner un ejemplo; bueno, en la Alemania de entreguerras, con las autopistas. Y aquí sucede todo lo contrario. Me gustaría que compartieras con nuestra audiencia una especie de balance de cómo está la construcción y qué problema representa esto para la economía.

Sí, primero, la afirmación es absolutamente correcta. La construcción, yo digo siempre, hiperreacciona a los ciclos económicos. Cuando la economía crece, la construcción crece al doble o al triple, incluso, que el crecimiento general de la economía. Ahora, cuando la economía cae, caemos al doble o al triple. Y eso es un poco lo que nos está pasando. Nosotros tuvimos una caída del 25% en actividad entre mediados del año 2023, durante la gestión anterior. Ya en el segundo semestre de 2023, la alta inflación complicó seriamente la marcha de los contratos. Ya hubo una caída importante y esa caída se profundizó durante el primer semestre de 2024, con el actual Gobierno. Durante ese año perdimos 120.000 puestos de trabajo, por mucho, la actividad que más trabajo perdió, y quedamos estabilizados, como digo, 25% por debajo del pico anterior. Desde mediados de 2024 a la fecha, dos años, estamos estabilizados en ese nivel. No seguimos cayendo, no crecemos. Estamos igual que otras actividades, con el famoso serrucho: crecemos un poquito, caemos, crecemos un poquito mes a mes, pero básicamente estamos estabilizados. Esta es la realidad del sector. Hay un fuerte compromiso de todas las empresas encargadas de obra pública, sobre todo obra pública nacional, porque el Gobierno, entre otras cosas y respecto de nuestra actividad, lo primero que quiso hacer fue paralizar prácticamente todos los contratos de obra pública nacional que tenía en marcha, aun aquellos que tenían financiamiento genuino, como eran los contratos que dependen del impuesto a los combustibles. El impuesto a los combustibles parcialmente va a un fondo específico que solamente se puede aplicar a obras viales y de infraestructura hídrica. Esos contratos también se paralizaron y, simultáneamente, también se paralizaron muchos contratos que tenían fondeo de los bancos multilaterales de crédito: Banco Mundial, BID, CAF, que, si bien es deuda, finalmente hay que pagarla, pero es deuda a largo plazo y a baja tasa. Son bancos de fomento. El Gobierno también decidió paralizarlos, además de aquellos que tenían directamente lo que llamamos nosotros fuente 11, fondos del Tesoro, que aplicarían directamente a lo que el Gobierno decidió en materia macroeconómica: el superávit fiscal. Así que hubo un fuerte golpe para la obra pública nacional. Eso explica parte de la caída. Otra parte es que la construcción privada de viviendas también se ralentizó. Demoró un poco más en el tiempo, pero también se ralentizó fuertemente y vemos que, hasta tanto no haya créditos hipotecarios en volumen suficiente, la situación no va a cambiar. Porque los bancos no tienen fondeo de largo plazo. En todo el mundo, Jorge, los bancos colocan los créditos hipotecarios, se dan vuelta y los descargan en el mercado de capitales de largo plazo, básicamente fondos de pensión y compañías de seguros. En Argentina, lo único que hay disponible para eso, potencialmente hablando, es el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de ANSES, un fondo que tiene hoy aproximadamente 75.000 millones de dólares de activos. El grueso está colocado en bonos del Tesoro, financiando al Estado nacional, pero hay un 15% o 18% que son acciones de empresas privadas heredadas de las viejas AFJP. Nosotros decimos: bueno, vendan las acciones —se requiere un proyecto de ley, esto el Ejecutivo solo no lo puede hacer, tendría que ser una ley del Congreso— y financien créditos hipotecarios. Descuenten hipotecas de las que coloca el banco, que es, en definitiva, la opción más segura y que la mayoría de los jubilados en el mundo así lo entiende: créditos hipotecarios. Y el otro mecanismo que vemos es el FAL, Fondo de Asistencia Laboral. Recientemente, la CNV dictaminó en qué activos financieros se puede colocar el FAL y van a ser aportes que hagan las empresas para pagar indemnizaciones futuras. Eso va a recaudar del orden de los 2.200 o 2.500 millones de dólares por año y, según estadísticas locales, no se van a aplicar más del 3% en la práctica para indemnizaciones, para aquellos despedidos. El resto, digamos 2.000 millones de dólares, si queremos hablar de números redondos, van a ser acumulativos todos los años. Decimos: bueno, ¿por qué no se permite, idealmente mayoritariamente, pero aunque sea parcialmente, que también esos fondos se apliquen a créditos hipotecarios? Bueno, otro trabajo estamos haciendo porque, repito, la CNV hasta ahora no lo permite. Estos son los dos fenómenos que hoy afectan a la actividad.

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Gustavo, vos mencionabas recién que la construcción es procíclica. Cuando el país mejora, mejora mucho; cuando el país empeora, empeora mucho. Es exactamente igual que la publicidad, sobreactúa en todo el mundo, ¿no? No es solamente en la Argentina. Entonces me quedo pensando: “Che, entonces, si cae más es porque cae la actividad en su conjunto”. O sea, la visión que vos tenés es que hoy la actividad en su conjunto, no solamente la construcción, más allá de que el producto bruto indique que a lo mejor se pueda llegar a crecer entre 2,5% y 3% este año, pero el promedio de la actividad cae.

No, está estabilizada, no cae más. Desde mediados de 2024 a la fecha estamos estabilizados, no caemos. Pero, siguiendo el razonamiento, debería subir proporcionalmente al producto. Si el producto sube 2,5%, deberíamos subir. Bueno, y acá vienen las famosas dos velocidades de la economía. Lo que ahora se ha popularizado bastante es una economía creciendo como una letra K. La patita para arriba de la letra K. y la patita para abajo. Oil & Gas, agro y minería, un poco más incipiente, pero minería traccionando. Actividades que generan dólares, pero no generan empleo o, mejor dicho, generan poco empleo. La patita para abajo: industria, construcción y comercio, actividades que demandan dólares pero generan empleo. Bueno, nosotros estamos en la patita para abajo de la actividad y por eso no reaccionamos al crecimiento que está liderado por los otros.

¿Y tenés expectativa de que RIGI, las grandes inversiones de minería y energía, traccionen obras civiles de envergadura que, de alguna manera, equilibren, sustituyan aquellas obras públicas y la construcción privada que se ha mermado?

Sí, sí, claramente sí. De hecho, parte de la estabilidad que yo digo de la industria en promedio significa que hay lugares donde crece. Neuquén es un ejemplo. En Neuquén la actividad nuestra crece, está demandada la obra pública, la obra vinculada hoy a Oil & Gas y, además, hoy lo escuchaba al gobernador: se instalan 100 familias por día en Neuquén, que significan claramente viviendas, escuelas, hospitales, etcétera. El gobernador decía: tenemos una enorme demanda de infraestructura, además de por el crecimiento propio de Oil & Gas, por la gente que viene. Impacta en la economía de área nuestra. O sea, que ahí tenemos un sector creciendo. Si uno va a San Juan, en San Juan también crecemos. Ahora, si uno viene acá a Buenos Aires y a esta zona, al conurbano, bueno, ahí caemos. En promedio, estamos estabilizados. Obviamente, si el RIGI explota, hay 120.000 millones de dólares de RIGI presentado, 50.000 aprobados. Pero hay 120.000 presentados. Si se aprueban todos, el 80% de eso es minería. O sea que, claramente, ahí va a haber un boom de construcción para el área afectada por la minería. Muy importante, sin duda.

Gustavo, vos estuviste en el Council of America, el último discurso del presidente, anteúltimo discurso del Presidente. ¿Cuál era el clima? ¿Qué balance te quedó?

El clima, bueno, es un lugar muy convocante de muchos empresarios y también, por supuesto, muchos políticos, no solo del Gobierno, sino también de senadores, diputados, incluso de otras provincias, etcétera. Bueno, el clima es normalmente un evento donde los que exponen, los principales expositores, son justamente miembros del Gobierno, ministros, y cierra el presidente, escuchando a los ministros que claramente hablan de todo un proceso positivo que se está desarrollando en el país. Y finalmente, el cierre del presidente, defendiendo enfáticamente la posición del Gobierno, el crecimiento, diciendo que los salarios han aumentado, que no hay desempleo, defendiendo la no participación del Estado para las familias endeudadas, diciendo que vamos a seguir para adelante y que la defensa del modelo es, yo diría, irreductible, una posición que el Gobierno, que perdón, que el presidente manifiesta cada vez que tiene oportunidad de discurso. Así que bueno, en la expectativa desde el punto de vista del escenario es esta que estamos diciendo en los corrillos empresarios. Sí, por supuesto, mirando con atención los movimientos ya políticos de otras fuerzas que están empezando a armarse, que quieren disputar el año que viene la elección, y con cierta preocupación de la micro. Como yo digo siempre, creo que el grueso de los empresarios apoyamos la marcha de la macroeconomía, la bajada de inflación, el no gastar más de lo que se recauda, pasar a una economía normal desde el punto de vista macro, como pasa en todo el mundo. Cuando hablamos de la micro, bueno, ahí empezamos a tener ciertas discrepancias, en mi caso particular y de otros empresarios, respecto a las políticas del Gobierno.

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Mencionabas que se empiezan a conformar alternativas para las elecciones del año próximo a La Libertad Avanza. ¿Existe temor de un triunfo del peronismo o, a vos te tocó ocupar estas mismas posiciones en gobiernos peronistas, desde tu propia perspectiva, hay mito o realidad respecto de que un eventual triunfo del peronismo afecta negativamente al mundo empresario?

Es una pregunta...

Te veo sonreír.

Sí, porque puede ser una pregunta difícil, ¿en qué sentido? Como todos sabemos, el peronismo puede abarcar desde la extrema izquierda —no sé si de la extrema—, desde la izquierda hasta la derecha. Entonces, uno ha tenido gobiernos peronistas muy populistas y ha tenido gobiernos peronistas, si queremos, de derecha promercado, caso Menem. Entonces, la respuesta a esa pregunta sería: ¿qué peronismo viene? Si viene un peronismo, y yo me olvido del peronismo por un momento, yo digo: si viene un gobierno populista, yo creo que la mayoría del empresariado lo rechaza y no está de acuerdo. Si viene un gobierno no populista, independientemente del signo, yo creo que el empresariado en general está dispuesto a apoyarlo, está dispuesto a apoyar a alguien que, manteniendo el rumbo, también se ocupe de la micro. Manteniendo el rumbo, piense también en que hay políticas activas que no necesariamente significan Plan Platita, ni significan subsidios, ni regalar dinero, pero políticas activas que pueden ayudar a dinamizar la micro de los distintos sectores y que van a atender un poco más la realidad del día a día, porque también un proyecto inflexible en su marcha se puede olvidar de la gente y, como yo digo siempre, vivir en democracia, creo que todos estamos de acuerdo que, como decía Churchill, “el peor de los sistemas, con excepción de todos los demás”. Creo que en Argentina eso no se discute más. Pero en democracia se vota. Entonces, a mí me preguntaban en un programa de televisión hace un tiempo: “¿Y qué le sugeriría usted al Gobierno como política económica?”. Mire, yo le sugeriría que gane las elecciones. ¿Qué quiero decir con esto? Que haga las políticas económicas que significa que lo voten, porque si no va a venir una alternativa. Bueno, si esa alternativa mantiene el rumbo macro y se ocupa más de la micro, creo que va a ser bienvenida por todos. Si vamos a un populismo y retrocedemos al famoso péndulo nuevamente para atrás, creo que ahí estamos mal.

¿Y ves un peronismo que pueda representar esto que vos creés que contaría con apoyo?

Yo estoy escuchando a muchos referentes, pero por supuesto estoy escuchando otros también. Pero estoy escuchando muchos referentes peronistas que no discuten más el ordenamiento macro.

El déficit fiscal, por ejemplo.

El déficit fiscal, digamos, el rumbo también. No es solamente un tema económico, también yo digo: nosotros tenemos que estar vinculados al mundo occidental y judeocristiano. Digo, yo prefiero estar vinculado a Estados Unidos y Europa y no a Irán y Venezuela. Digo, me parece que hay ciertas cosas que el peronismo también, o muchos referentes del peronismo también, están de acuerdo. Yo los he escuchado a más de uno ratificando este sentido en programas periodísticos. Lo escuché a Aníbal Fernández hace no mucho tiempo, decir: No cambia nada. Bueno, después veremos si es verdad o mentira, pero por lo menos digo, la reflexión indica ese camino. Bueno, si es así, creo que importa menos un caso u otro, importa, en definitiva, lo que se haga con el país.

¿Cómo te imaginás turbulencias electorales, preelectorales, en 2027? ¿Cambiarías? De hecho, este fin de semana la mayoría de los analistas planteaban que se adelantaron las elecciones. Por eso muchos asignan hasta la subida del riesgo país a eso. Con tu experiencia de haber pasado varias de estas, ¿cómo te imaginás la primavera del año próximo?

Y yo creo que esa turbulencia se va a hacer mayor o menor, depende de quiénes se vayan perfilando como contendientes en el 27. Me parece que si hay contendientes muy vinculados al peronismo, al populismo, perdón, no al peronismo, bueno, creo que ahí va a haber mayor turbulencia. Si, en cambio, se mantiene más o menos el rumbo, serán menores. Argentina, lamentablemente, hace mucho tiempo que cada vez que hay elecciones hay turbulencia. Ojalá sean las menos posibles, pero creo que hasta tanto no estén definidos los candidatos, me parece que es difícil tomar el termómetro de esa situación.

Gustavo, muchas gracias. Lo mejor para la construcción, que como dijimos al comienzo, sin ninguna duda, es el dínamo de toda la formación de empleo y la producción económica. Porque actualmente los grandes New Deal del mundo tuvieron a la construcción y a la obra pública como su gran motor. Así que lo mejor para la industria. Muchas gracias por este tiempo con nosotros.

Un placer, Jorge, como siempre, estar con vos y en este medio.

Muchísimas gracias.

LMM