La Administración Provincial del Agua (APA) informó que el río Bermejo atraviesa una creciente en las costas del Chaco, producto de las intensas lluvias registradas en la alta cuenca, un fenómeno que ya provoca complicaciones en zonas rurales del norte provincial.
Según precisaron desde el organismo, se trata de una creciente ordinaria, aunque el aumento del caudal generó desbordes en sectores cercanos a El Sauzalito, donde algunos accesos a parajes se encuentran anegados.
Desde la APA explicaron que el incremento del nivel del río responde al volumen de agua acumulado en los afluentes del sistema hídrico del Bermejo. Como consecuencia, se registraron dificultades en caminos rurales y sectores bajos cercanos al cauce.
No obstante, indicaron que hasta el momento la situación se mantiene dentro de parámetros habituales para este tipo de eventos hidrológicos.
Cómo evoluciona el comportamiento del río
De acuerdo al informe difundido por la Comisión Regional del Río Bermejo (COREBE), varios cursos de agua que alimentan el sistema hídrico —entre ellos el Alto Bermejo, el río Grande de Tarija, Iruya-Pescado y San Francisco— presentan una tendencia descendente en sus niveles.
Sin embargo, el monitoreo señala que en el tramo inferior del río, especialmente en la estación hidrométrica de Puerto Lavalle, el caudal continúa en aumento.
Pronóstico climático y expectativas de bajante
El escenario podría modificarse en los próximos días. Según el pronóstico a 96 horas elaborado por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), no se prevén precipitaciones significativas en la cuenca del Bermejo durante las próximas jornadas.
Esta proyección refuerza la estimación técnica de que el río comenzaría a mostrar una bajante progresiva en territorio chaqueño.
Monitoreo permanente y seguimiento en territorio
Desde la APA confirmaron que mantienen vigilancia constante sobre el comportamiento del río y el impacto en las comunidades ribereñas, con el objetivo de anticipar posibles complicaciones y brindar información actualizada a los pobladores.
El seguimiento incluye relevamientos periódicos en sectores rurales y coordinación con organismos locales para evaluar el estado de caminos, accesos y zonas habitadas cercanas al cauce.